NO CAMBIES
Durante años fui un neurótico: Era un ser
angustiado, deprimido y egoísta. Y todo el mundo
insistía en decirme que cambiará.
Y no dejaban de recordarme lo neurótico
que yo era.
Y yo me ofendía, aunque estaba de acuerdo
con ellos, y deseaba cambiar, pero no
acabab de conseguirlo
por mucho que lo intentara.
***
Lo peor era que mi mejor amigo tampoco
dejaba de recordarme lo neurótico que
yo estaba. Y también insistía en
la necesidad de que yo cambiara.
Y también con él estaba de acuerdo,
y no podía sentirme ofendido
con él. De manera que me sentía
impotente y como atrapado.
***
Pero un día me dijo: "No cambies. Sigue
siendo tal como eres. En realidad no
importa que cambies o que dejes de cambiar.
Yo te quiero tal como eres y no puedo
dejar de quererte"
Aquellas palabras sonaron en mis oídos
como música: "No cambies. No cambies.
No cambies...Te quiero..."
Entonces me tranquilicé. Y me sentí vivo.
Y, ¡oh, maravilla!, cambié.
*Chiqui, sé tú mismo, siempre ante las adversidades. Verás que sin cambiar de ser, sólo amando a los demás, olvidándote de tu Yo siempre presente, deprendiéndote a los que más quieres y te quieren, volverás a ser feliz.
EL MENDIGO
Calcuta es la ciudad más conflictiva del mundo. En una de sus callejuelas un hombre se pasó toda la vida mendigando. El pordiosero, durante más de cincuenta años, estuvo sentado en una esquina de una abigarrada y tortuosa calle de bazares. ¡Cuántas veces no alargaría sus brazos pidiendo una limosna!¡Cuántas veces no miraría suplicante a los transeuntes que se apiadaran de él, y dejasen una rupia en sus temblorosas manos!¡Cuántos quejidos no brotarían de su escuálida garganta!
Y un día su vida llegó a su término, y el pordiosero dio su último respiro en la esquina en cuya acera había estado sentado décadas.
Días después, accidentalmente, al ir a derruir un edidficio, la excavadora encontró un tesoro justo debajo de donde el pordiosero había pasado su vida mendigando.
*No mendigues amor. Siéntele dentro de ti, repártelo al mundo con cada una de tus sonrisas. Sé consciente de que tienes un enorme potencial, y que guardas tu tesoro a escondidas. Si los demás te aman, recibe y devuelve ese amor.
Intenta ser feliz con cada maravilloso don que tienes en tu calidad de ser humano y persona.
No me gusta escuchar tu voz triste, chiqui. No sé que más poder decirte. Reflexiona sobre aquéllo que creas que va mal, cómo podría solucionarse desde ti.
Y si quieres hablar, apunta: manantialdeburbujas@hotamil.co m. Te espero.
Ánimo, lucha y sé feliz.
Un abrazo,
Faetusa.