Hubo una vez...
....en la que estaba con nosotros, conmigo.... En la que no hacía falta cerrar los ojos para verla y en la que podía escuchar su voz. Hubo una vez en la que podía abrazarla y besarla y sentir su olor....Hubo una vez en la que vivía sin esta opresión y las lágrimas al borde de los párpados listos para desbordarse por las mejillas..... Hubo una vez en la que no la veía una y otra vez en esa postura con una cuerda atada en la cabeza para sujertar su barbilla y con pegamento en sus labios que tantas y tantas veces me besaron y me sanaron mis pupas y dentro de aquella horrible bolsa de plástico.....Se murió en el Gregorio Marañón y los médicos nos mandaron salir para "preparla", le quitaron las vías, el oxígeno, le pusieron las manos sobre el pecho.... Recuerdo que le dije "ahora vuelvo abuela" y la besé y me salí al pasillo. Ella estaba dormida y caliente, estaba "normal". Cinco minutos después, cuando volvimos a entrar estaba muerta y tapada hasta el cuello con esa horrible cuerda atada en un nudo encima de la frente... uff, qué duro.... qué imagen tan desagradable.... Entonces la destapé para buscar su mano y agarrarla con toda la fuerza necesaria para rescatarla de ese mundo sin vida y traerla otra vez a mi lado y fue cuando vi que estaba en una bolsa...todos me decían que no era una bolsa, que era un plástico para que "los residuos del cuerpo" no mancharan la cama y las sábanas... pero no es verdad. Era una bolsa con su cremallera y su color a muerte... Dios, qué mala es la muerte, qué cruel, qué humillante....
Mañana es, perdón. Mañana sería su 75 cumpleaños. Qué duro es esto. Qué vamos a hacer mañana? Qué se hace en las 24 horas que dura este fatídico día? Lo que me ha llevado a pensar en las horribles navidades y en ese momento de la noche en que vemos el reloj de la Puerta del Sol y nos felicitamos el nuevo año... pero ella se quedó en el 2009....
Hubo una vez en la que fue su 74 cumpleaños y que comimos todos juntos y sopló las velas....y luego nos fuimos con los niños y con mi perro al Retiro y montamos con mis hijas en el barco del Estanque, tal y como habíamos hecho juntas tantísimas veces en mi niñez.... Hubo una vez en la que dijimos que al año siguiente lo celebraríamos por todo lo alto porque era su cumpleaños de plata....
Hubo una vez en la que no estaba muerta.
Muchas felicidades abuela. Te quiero, te extraño, te necesito....
Un beso, Penélope
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