Entrañas alternativas
Hola Riosmaria:
Sin duda alguna, opino que no hay algo más delicioso que penetrar una húmeda vagina y desbordarse plenamente dentro de ella. Sin embargo, no deja de ser grato también, hacerlo dentro de una ávida boca o atrapado fuertemente por un generoso y estrecho ano.
En cuanto al sexo anal mismo, creo que más que el placer físico, tiene una componente erótica y emocional muy alta puesto que significa que se nos ha concedido el punto más íntimo de una mujer (no el más sublime), que normalmente es lo último que ellas entregan, ... si es que lo entregan. (a excepción de las garotas del Brasil...).
En mi caso tengo sentimientos contrapuestos, puesto que pienso que, aunque cuento con la debida aprobación, al realizarlo estoy cometiendo algo ilícito con mi pareja y que ella es sometida con esta práctica. Con este caos en mi mente, mi pene sólo se dedica a introducirse hasta límites impensados, mientras mis manos se aferran fuertemente a su cintura al momento de derramar mi simiente en las profundidades de esas entrañas desconocidas.
No creas en quienes reniegan de esta práctica. ¿Acaso esas personas siquiera han reconocido que se masturban? En mi opinión, es lo último que una mujer está dispuesta a reconocer, puesto que tampoco puede dejar de pensar que aunque placentero y novedoso, tiene aún un cariz de prohibido y algo menos sublime.
Felicitaciones por tu franqueza. De seguro podrás certificar a tus amigas del foro que los orgasmos por esa vía tienen una intensidad favorable.
Un beso,
Gaude
|