Hola, tengo 40 años y he tenido dos matrimonios. En el primero fui yo la abandonada teniendo un bebé, llevábamos casi 11 años juntos (entre noviazgo y casados), cuando me dejó sufrí lo insufrible ya que estaba locamente enamorada de él, pero al parecer el niño (que fue buscado) le vino grande y se agobió, con lo cual la mejor solución que vio fue cortar por lo sano. Vamos, inmadurez en estado puro.
Luego rehice mi vida. Me volví a casar y tuve una hija, ahora después de más de 9 años juntos de relación y varios años intentando salvar la relación (terapias de familia, psiquiatras, etc...) y ayudar a mi marido, he tenido que abandonarle por que tiene un problema psicológico de impulsividad (gritos, malos modales, malas contestaciones, alto grado de frustración ante cualquier nimiedad, amargura constante, falta de conversación, etc...) que no ha querido superara (ya que no se tomaba la medicación que le recetaban, ni hacía ninguno de los ejercicios que la psiquiatra la recomendaba) ni con toda la ayuda que le he brindado y la situación en casa era insostenible. El nivel de ansiedad tanto de los niños como mío era demasiado (nos daba "miedo" cualquier situación que pudiera alterarle porque saltaba por los aires.)
Ahora estoy sola con un niño de 10 años y una niña de 3. Tengo una sensación bastante grande de fracaso y me pregunto constantemente cómo es posible montar tu vida y crear una familia 2 veces y que 2 veces se haya desmoronado todo.
Con lo cual, una vez he sido abandonada yo y otra he sido yo la que ha abandonado. Y me pregunto: ¿Será que elegí mal 2 veces? o simplemente que no está en mi destino tener una pareja estable y "normal". Tengo que admitir que siempre he creído en la pareja y en la felicidad dentro de ella, claro está que con sus crisis, ya que en todas las parejas surgen crisis por unas cosas o por otras pero creo que queriéndose se pueden superar (siempre que sean cosas dentro de la normalidad, es decir, si de repente te dejan de querer eso no hay quien lo cambie, o si te maltratan tampoco... hay cosas que no tienen otra solución que el fin de la relación.)
Yo estoy en un momento muy bajo, me siento fracasada en mi vida amorosa y estoy decidida a no rehacer mi vida nunca más, voy a volcarme en mis hijos y a ser feliz con ellos, primero, evidentemente, porque ahora mismo ni me lo planteo y segundo porque creo que la vida de pareja no se hizo para mí, eso es para otros.
También a veces pienso si seré yo porque como todo el mundo tengo mis defectos (aunque creo que son soportables), pero tanto el padre de mi hijo (con el que ahora tengo una gran amistad), como el de mi hija me han dicho que soy una buena persona y que nunca se han sentido tan queridos y apoyados como conmigo y que en ningún caso la culpa del fracaso del matrimonio ha sido mía. ¿Entonces...?
¿Qué opináis vosotr@s? ¿Es cuestión de suerte? ¿Es el destino? ¿Soy yo que siempre me equivoco al elegir?
Gracias por leerme.