He hecho una lista de las chicas que están por mí
Y tengo un total de 8 chicas que sé que andan tras de mí.
El problema es que ninguna de ellas me atrae en absoluto. Parece una desgracia o una maldición porque a cada cual es más desastrosa. Quizá se trate de que soy humilde y amable con todo el mundo y creen que me puede tener cualquiera o algo así, porque no tiene sentido que todas sean tan inatractivas.
A grandes rasgos son:
1- Una obesa gafotas que tiene peor tipo que mi abuela, muy fea.
2- Una chica plana y delgaducha llena de granos por todas partes, con muy mal aliento, una voz tipo yo soy bea, y el pelo teñido de color roble o algo raro. Extremadamente fea.
3- Una chica que tiene algún tipo de malformación, rizosa, realmente deforme y cuando digo deforme digo de que es bizca, y tiene la cara realmente totalmente deformada y habla como si tuviese retraso, aunque por lo que estudia no lo debe tener.
4- Una gorda con unas pintas de fulana que ni la clásica abuela tabernera de camioneros, que lleva 4 capas de maquillaje, los ojos con sombra azul a diario. Se parece muchísimo a marujita díaz.
5- Una marimacho regordeta que va con gorra a clase, que le da patadas a todo y camina como un chico, completamente amargada, fuma por todos los poros del cuerpo y tiene voz de camionero
6- Una chica que me saca una cabeza y que cuando no se maquilla claramente parece un transexual. Tiene buen cuerpo, pero es inevitable pensar que midiendo cerca de 190 y siendo casi cejijunta no puedo sentirme seguro en sus brazos...
7- Una niña de 16 años que cuando se ríe se le ven las encías infectadas como de caballo, que huele a vinagre y creo que sé donde se lo pone, y con un lenguaje de barrio marginal que asusta. No se lava.
8- Una amiga divorciada de mi madre que no me quita el ojo encima y me siento totalmente acosado, es capaz de agacharse y mostrar sus enormes caderas de mujer mayor delante de mi madre para recoger misteriosamente cosas que se le caen delante mío.
Si fuese un chico detestable no andaría ni una tras de mí, pero el hecho de que anden claramente unas cuantas y que todas sean tan sumamente inatractivas para mí parece una auténtica maldición.
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