Porque son importante las vacunas
¿Por qué son importantes las vacunas?
Sergio Ramírez, pediatra y especialista en nutrición
Para comprender la importancia y la acción de las vacunas, es necesario entender primero el significado del término inmunidad, que es la protección ante un daño. Toda persona resiste las infecciones del medio ambiente a través de dos formas: por medio de la inmunidad pasiva, que le brinda sustancias protectoras durante su vida intrauterina, o mediante la inmunidad activa, que se produce como resultado de alguna infección natural o a través de vacunas.
Así pues, las vacunas son sustancias que al ser introducidas al cuerpo humano producen los anticuerpos necesarios contra una determinada infección. La inmunidad pasiva es algo temporal, por lo que tu bebé estará protegido únicamente durante los primeros 9 meses, mientras que la inmunidad activa es permanente.
Los esquemas de vacunación cambian de un país a otro, ya que los padecimientos predominantes son distintos en cada lugar.
Las inmunizaciones o vacunas están hechas basadas en virus o bacterias atenuadas y muertas o por los llamados toxoides (toxinas producidas por microbios), también atenuados. Estas sustancias son manipuladas con la finalidad de que no sean capaces de producir patologías, pero que sí sirvan para que nuestro cuerpo pueda reconocer y neutralizar la agresión de los agentes infecciosos.
También existen los virus o bacterias sintéticas, que son microorganismos artificiales que se desempeñan igual que los biológicos.
¿Qué pasa si mi bebé no recibe sus vacunas a tiempo?
Si tu hijo no recibió sus vacunas en el tiempo que indica el calendario de vacunación, se le puede aplicar un calendario acelerado que subsana esta deficiencia con la finalidad de que rápidamente se le inmunice. Dependiendo de la edad, se administran o no todas las vacunas, pues algunas no pueden ser aplicadas a mayores de 2 años, como la de las paperas, o a niños mayores de 6 años, como la de difteria tipo infantil.
Si se interrumpe el ciclo de vacunaciones, no es necesario volver a empezar, pero sí es importante terminarlo. Es responsabilidad de los padres aplicarlas en el tiempo sugerido y no existe justificación para que un niño padezca una enfermedad si se puede evitar.
¿Qué vacunas deben aplicarse?
En México se aplican vacunas para las siguientes enfermedades: Difteria Tétanos Tosferina Hepatitis B Poliomelitis Haemophilius Influenzae tipo b Sarampión Paperas Rubéola Varicela Tuberculosis (prueba o vacuna, según criterio del pediatra)
¿Cuáles son las posibles reacciones?
Dado que las vacunas generan una de infección menor al entrar al cuerpo, provocan algunas reacciones molestas que dependen de las sustancias que se aplicaron, pero las de carácter leve son: fiebre, malestar general, enrojecimiento y dolor en el área donde fue aplicada. Éstas suelen desaparecer 24 ó 48 horas después de la aplicación de la inyección. Para bajar la temperatura, puedes dar a tu hijo aspirinas o paracetamol y baños de agua templada, pero el asesor indicado es su pediatra.
Otras vacunas, como la D.P.T, pueden llegar a provocar fiebres muy elevadas y mucho malestar.
¿Existen contraindicaciones para aplicar alguna de ellas?
Por regla general, no se debe vacunar a los niños que padezcan alguna enfermedad con fiebre superior a 38 C, a los que recientemente hayan sido sometidos a una transfusión y a los que tengan antecedentes alérgicos con algún componente de otra vacuna.
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