Hola maria josé!
Voy a especular un poco sobre lo que puede estar pasando...  Después del parto entran en acción unas hormonas que hacen que produzcas leche a mogollón... por supuesto la succión del niño es imprescindible, pero estas hormonas colaboran lo suyo para que el pecho esté siempre a rebosar. De ahí que el pecho gotee siempre y en cuanto pasa más rato del normal entre tomas, hasta duele. Con el tiempo, estas hormonas dejan de actuar y ya la producción depende enteramente de la succión del niño. Eso quiere decir que el pecho no va a estar tan lleno, que no va a haber un depósito grande de leche que fluye facilmente, y que el niño ha de succionar con más ahinco para producir la leche (es como una fábrica, vas produciendo leche conforme el niño va succionando). La leche del principio es más líquida, tiene menos grasa y sacia la sed, pero no llena mucho. De modo que es posible que si sólo toma esa, pida más a menudo. Pero con el tiempo, Eloy va a ir aprendiendo a regular el tipo de leche que quiere tomar, y también va a aprender a succionar de manera cada vez más eficaz (de manera que es posible que tarde 5 minutos en sacar lo que necesita y luego se dedique a usar el pezón de chupete). Las 6 semanas después del parto (aproximadamente) es un periodo crítico, porque se produce una de las crisis de lactancia. El comportamiento puede ser el que tiene Eloy, y lo único que has de hacer es darle a demanda, el rato que quiera y todas las veces que quiera, hasta que se regule la nueva producción de leche y él coja el truqui. Una crisis similar o incluso más fuerte puede producirse a los 3 meses (así ya estás avisada).  O sea que lo único que has de hacer es tener mucha confianza. Si Eloy se coge bien al pecho, en buena posición (supongo que sí, porque no mencionas que te duela), y tiene la teta a su disposición cada vez que tenga hambre, todo el rato que necesite... lo único que hace falta es confianza en que la naturaleza seguirá su curso. Besitos. Elena.
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