Somos una pareja bien avenida, nos queremos, tenemos hijos preciosos. Todo está bien. Mi marido trabaja muchísimo, pero después del trabajo se dedica a la música, su gran hobby. Los fines de semana que no tiene conciertos nos los dedica íntegros, y entre semana raro es el día que está a la hora de acostar a los niños. Todo el trabajo lo hago yo, baños, cenas. Bueno, siempre he estado contenta porque lo considero cosa mía y me gusta hacerlo. Los días que está en casa no me ayuda con los niños, tiene tantas ganas de verles que interrumpe todo, deberes, baños, hora de acostarse, cenas y yo me pongo de muy mala leche. Los fines de semana, es igual, no me ayuda nada, me entorpece, los niños tan felices pero yo acabo agotada de tanto desorden, además de no hacerme ni caso, me excluyen de la juerga. Total, que cada día estoy un poco más harta. Siempre he hablado con mi marido en buenos términos, pero es increíble que no esté consiguiendo nada de colaboración, al revés, me pregunta que qué demonios me está pasando, que yo nunca he sido "así". Yo trabajo fuera y las paso canutas para llevar todo al punto. El trabaja en otra ciudad, yo comprendo su palizón, pero le queda tiempo para sus cosas, yo no tengo cosas, sólo leer hasta que me vence el sueño.
¿Qué puedo hacer ahora?, todo está tan establecido de este modo, todo el mundo está tan a gusto así...me encuentro cansada. Todos los días son iguales, son agotadores, echo de menos conversar con alguien adulto. En mi trabajo dicen que me admiran, mis hermanas me admiran. Tengo buen carácter y creo que como nunca me cabreo de verdad, nadie nota que estoy agotándome. Tengo una chica que me ayuda en casa, pero mi casa es bonita...y muy muy vieja, y grande, un poco desabrida. Hay que subir leña si no te congelas, y esas cosas del año de la tana, las ventanas no cierran del todo bien, se manchan las cortinas...
Ahora se nos ha muerto la perrita, mucha pena, pero no quiero otro perro. Se nos quedó inválida y no había modo de meterles en la cabeza que había que sacrificarla, haciéndose pis y caca encima...desastre. Ahora piensan en otro perro, y yo me opongo radicalmente. No sé pero me estoy convirtiendo en un bicho malo. Me echo de menos yo a mí misma, tal como era antes, pero me faltan fuerzas, me quedo atrás y ultimamente estoy menos alegre, mucho menos.
Me está pasando incluso, que el otro día me dijo un compañero de trabajo que yo era guapa y atractiva como las actrices antiguas, y que debería cuidar de mi glamour. me lo dijo con mucho afecto, pero es verdad, antes íba cuidada, me esmeraba en ir guapa, con algún detalle moderno, y ahora voy más dejada, se me refleja mucho en el modo de vestir: "Clásico-rancio", y de peinarme: "rancia-clásica".
A alguien le pasa esto?