Historias reales del más allá
Historias reales del Más Allá
En el verano de 1953, el señor y la señora Hight estaban buscando uranio por la desértica zona de Nuevo México (EEUU). Durante un fin de semana, el señor Hight decidió realizar una exploración por la zona, mientras su mujer se quedaba en la cabaña.
Durante ese tiempo, la señora Hight enfermó y se sintió morir. Lo que ocurrió a continuación, nos lo cuenta ella misma:
Mientras yacía allí, una tarde, preguntándome qué sería de mí, una lucecita apareció en un rincón de la cabaña. Empezó a crecer, y en un momento se transformó en una gran luz brillante.
Se acercó lentamente a mí, al tiempo que cambiaba de forma: de una bola sólida se transformó en una rueda geométrica que giró mi cuerpo, dejándome una maravillosa sensación de limpieza y frescura. Sentí una oleada de vitalidad y bienestar.
Me levanté y me di cuenta que la luz me había devuelto la salud.
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