Aprende a caminar
Para que el abdomen "se marque" bonito y no sea una masa fofa hacia afuera está muy bien hacer abdominales, pero siempre y cuando los hagas bien, claro, es decir, cuando hagas los ejercicios tienes que "meter tripa", como la tengas sacada para afuera no haces nada salvo dañarte la espalda (peor el remedio que la enfermedad). Cuando "metas tripa" no saques las costillas para afuera (como hace Ana Obregón en sus "posados de verano", qué horror), porque además de que es patético cómo queda, abriendo la caja torácica no trabajas el abdomen, y tampoco sirve para nada porque arqueas demasiado la espalda hacia atrás y te puedes dañar la lumbar. Si haces abdominales en casa y te pones las manos detrás de la cabeza, recuerda que las manos son sólo para sujetar la cabeza. No hagas fuerza, no fuerces el cuello, abre bien los codos y tenlos separados. Y si no puedes, cambia de ejercicio, pero no los hagas mal, porque no sólo no haces nada salvo cansarte, sino que puedes sufrir una lesión.
Un truco sencillo para que la tripa "se meta": MÉTELA TÚ. Es muy fácil, cuando camines por la calle, estira tu columna vertebral al máximo (pero manten los hombros abajo y relajados), piensa que en la parte más alta de la cabeza tienes una argolla de la que te están estirando hacia arriba mientras tú haces fuerza con tu pelvis hacia abajo (como si te fueras a partir por la mitad), así estiras toda la zona abdominal, que además de quedar mejor por estética, es un ejercicio y una postura sanísima, porque facilitas toda la digestión, tránsito intestinal, etc... Mientras caminas estirada, observa cómo llevas la panza. Normalmente la llevas desparramada hacia afuera, ¿verdad? Mete tu abdomen hacia adentro (manten los hombros abajo) y cierra las costillas, de manera que sientas una ligera opresión en el abdomen. Bingo! Ya estás trabajando el músculo abdominal, sentada en casa, caminando, mientras viajas en metro, etc. Trata de corregir tu postura cada vez que te "descubras a ti misma" con toda la panzorra desparramada hacia afuera. Si quieres practicar algo específico, nada mejor que la danza del vientre, es divertido y en unos seis meses puedes notar unos buenos resultados (porque además te ayudará a controlar esa zona y poder autocorregir tu postura). Ánimo, porque los hábitos se cambian y se adquieren nuevos, todo es proponérselo. un beso
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