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Nunca quise engordar. Busqué conservar los 40 kilos con los que llegue a los quince años. Decía que la gente gorda era fea. Mi obsesión se acrecentó al grado que cuando me case y empecé a tener hijos, en el momento de alimentarlos, ponía cualquier pretexto para no acompañarlos, les decía que ya había comido, que me dolía el estomago o cualquier otro argumento. Al llegar al Movimiento Buena Voluntad 24 Horas de Neuróticos Anónimos, y empezar a conocerme, veo que siempre quise controlar a todos y al no lograrlo, controlaba mi cuerpo que era lo único que podía hacer. Por hoy ya no veo la comida que me pasa por enfrente. Me alimento bien y puedo darme lujos que nunca antes me di por no engordar.
Yo estado igual que tu y de verdad no merece la pena hacer suprir a la gente que te quiere y me gustaria hablar contigo para contarte mi experiencia yo llegue a eatar como tu
TRASTORNOS ALIMENTICIOS.
En mi casa rara vez la despensa estaba llena y cuando era así, yo sentía mucho bienestar, tranquilidad, seguridad. Mis padres siempre tuvieron muchos problemas de pareja, económicos y personales. Cuando se divorciaron a mi mamá le fue muy difícil sacarnos adelante y por eso la comida no era algo que abundara. En el recreo miraba como otros niños comían sándwiches que yo pensaba eran deliciosos; cuando iba al super y veía los chocolates en las vitrinas sentía mucha frustración y coraje de no poder comprarlos y me decía que cuando fuera grande comería todos los que quisiera. Desde niña pensaba frecuentemente en la comida y todo el tiempo quería comer. Nunca fui gorda, pero en la adolescencia el deseo de ser más delgada me generó la exigencia de controlar lo que comía, lo cual me provocaba mucho sufrimiento. Desde entonces la comida se convirtió para mí en un premio o un consuelo y la ausencia de comida en un castigo. Y aunque seguido me ponía a dieta, siempre llegaba el día en que la rompía y entonces devoraba sin detenerme todo lo que podía. Esa dinámica de dietas y atracones duró muchos años y me generaba mucho dolor pues todo el día pensaba en comida sin poder disfrutar nada más de las cosas que pasaban en mi vida. No podía disfrutar salir con un chico o ir al cine con amigos porque lo único que yo quería era irme a mi casa y sin que nadie me viera comerme un pastel o una torta. Todo el día pensaba en lo que iba a comer o no comer. Durante mucho tiempo estuve obsesionada contando las calorías que consumía, haciendo ayunos, tomando laxantes, haciendo ejercicio y pesándome a diario con la frustración de ver que no había logrado bajar de peso y mirando con horror cuando había subido unos gramos. Me llenaba de odio contra mi misma y contra el destino que no me había hecho lo suficientemente delgada como para no sufrir. Me castigaba dejando de comer para finalmente al día siguiente darme un atracón y odiarme a mi misma por todo lo que había comido y volver a castigarme y así sucesivamente. Un buen día llegó a mis manos un libro que hablaba sobre trastornos alimenticios. Así fue que descubrí que yo tenía ese problema y que mi trastorno alimenticio se llamaba bulimia. Que aunque casi nunca me induje el vomito, el tomar laxantes era el equivalente. Una persona de confianza me recomendó pedir ayuda. Por otras razones relacionadas con mis frecuentes depresiones, me acerqué a un grupo de Neuróticos Anónimos del Movimiento Buena Voluntad y ahí descubrí que había personas que tuvieron también mi problema con la comida, que ya lo podían controlar y que podían ayudarme. Con el grupo yo pude aliviar la ansiedad que era la que me provocaba muchas veces comer sin tener hambre o comer cosas dulces o comer compulsivamente sin parar. Además, pude llenar muchos vacíos que tenía en mi vida y que yo siempre quise llenar con comida. Ahora soy una persona delgada sin necesidad de dieta, sin la exigencia de bajar más de peso y contenta con mi cuerpo. Además, disfruto mucho comer.
Olivia M.
hola tengo 30 años 10 de ellos con bulimia con bomitos y ahora lo nuevo para mi son los laxantes, leia y creo me escuche yo misma en mi casa tuvimos muchas carencias y recuerdo la frese de el que termine primero le ayuda a su compañero- y esa es mi vida como en dos minutos nunca me siento llena y mi neurosis la cambio con depresion desues de un atracon tengo 3 meses que asisto a un grupo de tragones anonimos y me siento muy bien. los atracones ya no san a diarios pero sigen ahi e bajado 15 kilos pero me sigo sintiendo una cerda tengo dias buenos y otros muy malos me da mucho gusto haber llegado ahi y ahora que te leo quisiera llegar a decir lo que tu muchas gracias.
TRASTORNOS ALIMENTICIOS.
En mi casa rara vez la despensa estaba llena y cuando era así, yo sentía mucho bienestar, tranquilidad, seguridad. Mis padres siempre tuvieron muchos problemas de pareja, económicos y personales. Cuando se divorciaron a mi mamá le fue muy difícil sacarnos adelante y por eso la comida no era algo que abundara. En el recreo miraba como otros niños comían sándwiches que yo pensaba eran deliciosos; cuando iba al super y veía los chocolates en las vitrinas sentía mucha frustración y coraje de no poder comprarlos y me decía que cuando fuera grande comería todos los que quisiera. Desde niña pensaba frecuentemente en la comida y todo el tiempo quería comer. Nunca fui gorda, pero en la adolescencia el deseo de ser más delgada me generó la exigencia de controlar lo que comía, lo cual me provocaba mucho sufrimiento. Desde entonces la comida se convirtió para mí en un premio o un consuelo y la ausencia de comida en un castigo. Y aunque seguido me ponía a dieta, siempre llegaba el día en que la rompía y entonces devoraba sin detenerme todo lo que podía. Esa dinámica de dietas y atracones duró muchos años y me generaba mucho dolor pues todo el día pensaba en comida sin poder disfrutar nada más de las cosas que pasaban en mi vida. No podía disfrutar salir con un chico o ir al cine con amigos porque lo único que yo quería era irme a mi casa y sin que nadie me viera comerme un pastel o una torta. Todo el día pensaba en lo que iba a comer o no comer. Durante mucho tiempo estuve obsesionada contando las calorías que consumía, haciendo ayunos, tomando laxantes, haciendo ejercicio y pesándome a diario con la frustración de ver que no había logrado bajar de peso y mirando con horror cuando había subido unos gramos. Me llenaba de odio contra mi misma y contra el destino que no me había hecho lo suficientemente delgada como para no sufrir. Me castigaba dejando de comer para finalmente al día siguiente darme un atracón y odiarme a mi misma por todo lo que había comido y volver a castigarme y así sucesivamente. Un buen día llegó a mis manos un libro que hablaba sobre trastornos alimenticios. Así fue que descubrí que yo tenía ese problema y que mi trastorno alimenticio se llamaba bulimia. Que aunque casi nunca me induje el vomito, el tomar laxantes era el equivalente. Una persona de confianza me recomendó pedir ayuda. Por otras razones relacionadas con mis frecuentes depresiones, me acerqué a un grupo de Neuróticos Anónimos del Movimiento Buena Voluntad y ahí descubrí que había personas que tuvieron también mi problema con la comida, que ya lo podían controlar y que podían ayudarme. Con el grupo yo pude aliviar la ansiedad que era la que me provocaba muchas veces comer sin tener hambre o comer cosas dulces o comer compulsivamente sin parar. Además, pude llenar muchos vacíos que tenía en mi vida y que yo siempre quise llenar con comida. Ahora soy una persona delgada sin necesidad de dieta, sin la exigencia de bajar más de peso y contenta con mi cuerpo. Además, disfruto mucho de la comida.
Olivia M.
Yo media 1,55 pesaba 56 kilos stab gorda y cmenze con una dieta 4 o 5 meses de dieta y me kede en 47 y mdio todo genial y empeze a comer más subi a 49 y llevo bastantes meses viendome mal vomitando ayunanado haciendo ejercicio y ahora la dieta me dura máximo dos o tres días...stoy de mal humor con todo el mndo y nse q hacer...intenta sguir una dieta o ves a un endocrino si no tienes atracones q te interrumpan la dieta cm a mi
Hola soy Ana una estudiante de Educación Social de la Universidad de Murcia.
Para una asignatura de la carrera, nos mandaron un trabajo de investigación y debajo de mi casa hay un centro Naturhouse; me llamó mucho la atención un cartel que ponía en la puerta un quilo menos, una sonrisa más, y me quedé un poco extrañada por el tipo de publicidad que tiene y me dije ¿por qué no hacerlo de éste centro? En fin, comencé ha hacer el trabajo e incluso para ello estoy tomando los productos y necesitaba saber si a alguno o alguna de vosotros que estáis tomando los productos o que ya los hayáis tomado os importaría que os hiciera una cuestionario sobre ello, porque quiero saber que opinan sobre su servicio, el tipo de productos etc.
Si alguien me ayuda un poquito lo agradecería mucho! Un Beso a todos!
me puedes preguntar lo que quieras....
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