Pagándolo caro
Se que lo que voy a escribir traerá polémica, pero me siento obligada a compartir mi opinión al leer algunos de vuestros comentarios.
Jamás, pero Jamás en la vida he tenido nada que ver con el racismo, de hecho siempre he estado colaborando en plataformas antiracistas en activo y en asociaciones de ayuda al inmigrante.
Cuando participas en actos sociales en favor de la convivencia no esperas que sea a cambio de nada, simplemente vives con la esperanza de que nunca te defrauden, y yo, a día de hoy me siento completamente humillada y decepcionada.
El caso que os voy a contar es, desgraciadamente bastante común entre personas que tenemos fe en el resto:
Hace unos tres años conocí a un chico árabe con el cual conecté de una manera increíble, nunca entre nosotros hubo más que amistad, pero la amistad era muy muy intensa, compartíamos todo y pasábamos todas las horas del día pegados.
Resulta que le surgieron unos problemas económicos y me pidió que le firmara un aval para un préstamo para salir adelante. Supongo que no hace falta que os cuente el resto... A parte de que con el tiempo he descubierto que me ha mentido vilmente, se que no soy la primera que le ayuda económicamente y a la que deja colgada a cambio de una amistad teatrera que cuaquiera se hubiera creido.
Es lamentable ver que cada vez que cuento mi experiencia entre algún cículo de gente, siempre hay alguien que ha pasado por algo parecido y sólo quería deciros a la gente buena, que no os fíeis de nadie aunque os hayan hecho creer que son amigos incondicionales.
A día de hoy sigo pagando un préstamo carísimo que a él y sin saber nada de mi
|