Esta es la experiencia que se vive despues de la muerte física humana : Foro enFemenino - 8 septiembre

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"Esta es la experiencia que se vive despues de la muerte física humana"
Enviado por felixthecat29 el 15 febrero  a  21:49

MUCHO MÁS ALLÁ DE NUESTRA REALIDAD

El actual estatuto material y evolucionario del hombre le impide descubrir en plenitud la gran verdad de la creación: la esencia y la realidad de la obra divina no son la materia, ni tampoco el tiempo y el espacio. Estos, dentro de lo creado, constituyen a pesar de su grandeza una parte insignificante y limitada de la realidad cósmica. La realidad, la verdad y el soporte de la creación son siempre de naturaleza espiritual. La Deidad no es materia, ni tiempo, ni espacio. Y sólo la Deidad ostenta el título de cierta. Son los reinos del espíritu y los propios espíritus los que forman y conforman la realidad cósmica. Ese es nuestro camino y nuestro destino. Y la materia que por ahora nos encarcela y retrasa quedará olvidada tras el primer sueño de la muerte. Es el hombre quien, es su limitación, comete el grave error de considerar la materia como la gran realidad de lo creado. Los mundos, universos y Superuniversos físicos y materiales sólo son una prolongación de la divina y majestuosa realidad intangible del Paraíso. Es la Isla Nuclear de Luz el centro de la Deidad y de todo lo creado. Y su naturaleza no es material. Para las criaturas evolucionarías del tiempo y del espacio, el espíritu y el pensamiento son una consecuencia y una derivación de la materia. En el orden universal, el espíritu es el fundamento y la realidad primera y última de cuanto existe. Es por ello que comprender mejor al Espíritu Infinito si lo interpretamos y admitimos como la Gran Realidad Universal. Realidad, en la suprema realidad, equivale a espíritu, de igual forma que la personalidad humana no puede ser identificada con un brazo, con un rostro, ni tan siquiera con la totalidad de nuestros cuerpos finitos y temporales. Y esa personalidad, de naturaleza divina y enteramente espiritual, sí es identificable con el auténtico YO SOY de cada criatura, que tanto hemos hablado. Aquel que procede del Padre, aquel que nada ni nadie puede modificar y aquel que encierra en sí mismo el germen de la inmortalidad. Son nuestros sentidos físicos los que yerran, interpretando lo visible y tangible como la única y definitiva realidad. Abramos los sentidos del alma y del espíritu y comprobaremos que la realidad interior y espiritual es infinitamente más sólida, sabia y eterna que la que nos envuelve. Y esa realidad cósmica es infinita porque infinito es su Creador, el que actúa.
El Espíritu es el único camino hacia el entendimiento del Hijo y el Padre. Es por el Espíritu Infinito y sus asociados en la creación por los que el hombre y todas las criaturas evolucionarían del tiempo y del espacio descubren al Hijo y al Padre. Él cae sobre los corazones y abre los ojos de la inteligencia, en su momento indicado, haciendo comprensibles los mensajes y la realidad de las encarnaciones de los Hijos Creadores. El ahora, está haciendo posible esta revelación. Él, con su misericordia, eleva al espíritu humano y le ayuda en el gran hallazgo de su Monitor de Misterio. Él sutilmente, empuja al hombre a elegir hacer la Voluntad del Padre de los Cielos. Y cuando esto sucede, Él potencia los circuitos espirituales del Hijo Eterno y Original que envuelve a las criaturas del reino. Son los Micael quienes revelan al Hijo y Éste, a su vez, quien nos revela al Padre amantísimo. Pero nada de ello sería posible sin la decisiva acción y misericordia del Espíritu Infinito. Él, pues, es el camino para la revelación del Dios Padre y del Hijo a todo lo creado. Y a través de esta doble revelación, el Espíritu Infinito se revela a sí mismo. Y se revela con Dios que envuelve a la Deidad, como el primer Dios que nos sale al encuentro en el peregrinaje hacia el Paraíso. Él está en el centro de todas las cosas, pero su huella es invisible. Él administra el Poder del Padre y lo hace material en los Universos. Y en coordinación con el Hijo Eterno, Aquel que Actúa modela y dibuja los Universos, delegando en Micael y en los llamados Espíritus Creativos Hijos del Espíritu Infinito la última creación material y el sostenimiento de los Universos locales de los Superuniversos. Y sobre toda ésa magnífica obra planea el espíritu del Padre: Y Padre, Hijo Eterno y Espíritu Infinito son una misma persona y tres personas distintas. Dios Padre mantiene. Dios Hijo mantiene y revela. Dios Espíritu mantiene y revela y conduce lo creado hacia el Hijo y el Padre. Dios Espíritu es el Gran Administrador del plan divino, tanto en lo creado como en lo deseado por la Deidad. Y Dios Espíritu es, sobre todo, la faz benevolente, misericordiosa y paciente de la Trinidad. El Padre Universal crea la personalidad de las criaturas, habitándolas físicamente. El Hijo, conjuntamente con el Padre, las envuelve en su amor y les proporciona la buena nueva de su filiación divina. El Espíritu las llena y les muestra el sendero hacia el Paraíso. Y lo hace, conjuntamente con el Padre y el Hijo, demostrando la infinita misericordia de que es capaz la Deidad. Esta es la sagrada esencia del Espíritu Infinito; socorrer, auxiliar y servir perpetuamente al pensamiento y al espíritu de los hombres.
Él no encarna sino desciende en su divinidad. En nuestro mundo y en otros mundos del tiempo y del espacio, el Espíritu Infinito es considerado como una fuerza omnipresente. Aquellos que habitan cerca del Paraíso y los peregrinos de la Perfección saben que el Espíritu Infinito es también una presencia personal en toda su extensión. Él es el Supremo Instructor que representa a todas las razas existentes en los diferentes Universos locales del tiempo y el espacio. Él Espíritu Infinito no encarna en las creaciones materiales como lo hacen los Hijos Creadores. Él no se hace hombre, pero desciende y se instala en nuestro espíritu, bajando su divinidad. Y así permanece en nosotros hasta el primer sueño de la muerte. Y esa degradación es una prueba más de su infinito amor y de su inagotable misericordia. Y todo ello sucede sin que su divina personalidad se vea alterada. Y así está escrito: Yo seré parte y todo. Yo habitaré en la miseria sin dejar la gloria de mi Padre.
Entendiendo y admitiendo nuestra limitada percepción mental, por nuestro grado de evolución constante, y como consecuencia de los graves errores de nuestros libros sagrados, hemos confundido al Espíritu Infinito con el famoso llamado Espíritu Santo. El segundo no es Aquel que actúa, sino un circuito espiritual de nuestro universo local, dependiente del Hijo Creador del Paraíso. El Espíritu Infinito es Dios y se halla presente en toda la creación. El Espíritu Santo no es omnipresente, salvo en los espacios limitados de nuestro pequeño universo local. El Dios Espíritu, en cambio, lo impregna todo, de uno a otro confín de los Universos creados e increados. El Espíritu Infinito es el pensamiento Universal de la Trinidad. Llega allí donde llega la presencia del Padre y del Hijo. El Espíritu Infinito es una acción eterna, un poder cósmico, una santa influencia y una personalidad. Y Él es visible a las personalidades e inteligencias superiores de los Universos Evolucionados, al igual que el Padre y el Hijo. Él es la Suprema Realidad que nosotros, por ahora, no podemos ver, aunque sentir. Y está escrito: El Espíritu sondea todas las cosas. Incluso, las profundidades de Dios. Todo se halla trazado y bien trazado en los supremos designios de la Deidad: el Hijo Eterno y Original es Divino Guardián del plan universal del Padre Luz. Y tras haber promulgado su mandamiento universal de ser perfectos como yo soy, el Padre confió la ejecución de esta grandiosa obra al Hijo Eterno. Y el Hijo comparte la carga de semejante empresa con su coordinado divino, el Espíritu Infinito y tercera persona de la Trinidad. Esta es la forma en que la Deidad coopera en la creación, control, evolución, revelación, rehabilitación y apostolado de todo lo que ha sido, es y será.
Aquel que actúa es llamado el Espíritu Omnipresente. Como el Dios Padre, está en todo lugar, en todo momento. Pero su gran título es el de Dios del Pensamiento. Con el Padre y con el Hijo comparte la omnisciencia. Pero es en el universo del pensamiento donde su poder es total. El Espíritu Infinito lo conoce todo. Nada se oculta a su mirada. Antes de que nazcan a la luz de la realidad, Él conoce ya nuestros más recónditos pensamientos. Y a través de su misericordia, el Padre concede y satisface nuestras necesidades materiales y finitas. Es la omnisciencia del Dios Pensamiento la que vela por nuestra seguridad. Por ello ha sido escrito con verdad y justicia: Antes de que pidáis al Padre de los Cielos, Él ya os lo ha concedido. ¿Por qué os atribuláis entonces por el hoy o por el mañana? Dejad en manos del Espíritu todo lo concerniente a la materialidad de nuestras vidas. Bregad por sobrevivir, pero hacedlo en la confianza y en la seguridad de que Él llega siempre allí donde la criatura mortal no puede llegar. No agotemos nuestras fuerzas e inteligencia con el qué comeré o qué beberé. Se nos ha dicho que eso es consecuencia del amor del Padre, no de nuestras súplicas. Y el amor del Padre es infinito.
La tercera persona de la Trinidad es el Administrador Universal de los universos del pensamiento. El Dios del pensamiento es el centro intelectual de todo lo creado. Él, como Pensamiento Infinito, no está sujeto al tiempo ni al espacio. Sólo el pensamiento cósmico está condicionado por el tiempo. Sólo el pensamiento de las criaturas evolucionaría está sujeto al tiempo y al espacio. La Suprema realidad de la creación lo espiritual - no necesita del pensamiento, tal como lo interpretamos los seres humanos. El espíritu puro y perfecto la gran realidad de la creación divina es espontáneamente consciente y capaz de identificar e identificarse. La consciencia es parte natural de lo espiritual. No precisa, por lo tanto, de pensamiento. El espíritu es inteligente por naturaleza y por definición y, aunque pueda ser dotado de una cierta forma de pensamiento, su forma de expresión poco o nada tiene que ver con la de las criaturas imperfectas del reino del tiempo y del espacio. Es el Dios y Administrador Universal del Pensamiento quien distribuye el pensamiento cósmico en los universos materiales. Y cada Superuniverso recibe sus propias formas de pensamiento. Y cada universo local, la suya. Y ninguna forma de pensamiento del tiempo y del espacio es igual a otra. De ahí que la verdad y la lógica sean siempre relativas. No confundamos la energía con el pensamiento o con el espíritu o con la personalidad. En los seres en evolución como nosotros, el pensamiento acompaña siempre a la energía y al espíritu. Pero la energía pura no precisa del pensamiento. El espíritu es el designio divino, y el pensamiento espiritual, el designio divino en acción. La energía es una entidad material. El pensamiento es una significación. El espíritu, un valor. Sólo en los reinos materiales y evolucionarios existe la posibilidad de intercomunicación e interdependencia entre energía, pensamiento y espíritu. Después del primer sueño de la muerte, es el espíritu quien se trasmuta, alzándose sobre el pensamiento y la energía. Entonces seremos en verdad una realidad. Ahora sólo somos una promesa de realidad. Y es el Dios del Pensamiento quien prepara y cuida esa promesa de realidad espiritual. Es Él quien, antes de que el Monitor de Misterio nos habite, hace germinar en el prehombre y en el hombre la semilla del intelecto, vitalmente necesaria para el arribo de la chispa pre-personal del Padre. Dios no habita en las bestias. Dios Padre desciende tan sólo en las criaturas previamente dotadas de pensamiento y de voluntad. Y ésta es la misericordiosa labor del Espíritu Infinito, la tercera persona de la Deidad. Y por su divina orden, legiones de criaturas a su servicio recorren los vastos dominios de la creación, impartiendo infinitas formas de pensamientos en otras tantas infinitas formas humanas y mortales. Y cada pensamiento evolucionario es uno, siempre distinto a los demás.
Más no confundamos el pensamiento con la Deidad. Aquellos que adoran el pensamiento están venerando su propia imperfección. Al igual que la perfección está en la naturaleza, la perfección también ha sido sembrada en el pensamiento. Pero ninguno de los dos es Dios. El pensamiento procede en verdad de Dios, pero los nuestros, como criaturas sometidas a la limitación de la carne, no han sido revestidos aún de la dignidad divina. ¿Creemos que nuestros oscuros y torpes pensamientos son dignos de un Dios? El plan concebido para nuestra evolución intelectual y espiritual es en verdad sublime. Pero esa suprema realidad apenas si puede ser intuida en la cárcel de la carne y de la sangre. Examinemos nuestros pensamientos humanos. ¿Cuántas veces los truncamos por falta de sinceridad y de rectitud? ¿Cuántas veces los rebajamos al círculo de la animalidad? ¿Cuántas veces los ahogamos en el miedo y en la ansiedad? Aquel que en verdad elige hacer la voluntad del Padre ve con asombro cómo sus pensamientos van soltando las cadenas del miedo animal, elevándose entonces hacia asuntos y preocupaciones infinitamente más dignas. Aquellos que en verdad profundizan en el pensamiento humano sólo pueden postrarse, desolados y humillados, ante la inmensa imperfección de los mismos. Desconfiemos de los pensadores que hacen del pensamiento un motivo de culto. Se engañan y nos engañan.
Y al igual que el Padre crea y atrae hacia sí a todas las personalidades y el Hijo crea y atrae hacia sí toda realidad espiritual, es Espíritu crea y atrae hacia sí toda forma de pensamiento. Y de la tercera persona de la Deidad parte un circuito mental que recorre la creación, ejerciendo una atracción absoluta y universal sobre aquellos pensamientos que merecen ser salvados. Y este misterioso circuito es independiente del circuito espiritual del Hijo y del circuito puramente gravitatorio que mana del Paraíso.
Y el Dios de la Energía, Aquel que Actúa es llamado el Manipulador Universal: el Dios de la Energía. Él y sus agentes asociados penetran en la creación física y material de los universos, controlando, provocando o anulando cuantas energías han existido, existen y existirán. El Espíritu Infinito no es la energía, ni tampoco la fuente de la energía. Dios de la Energía es su eterno y universal Manipulador. Por Él y en Él se desarrolla el movimiento de los astros, de los universos y de los reinos estrellados de los Superuniversos. Es el Dios de la Energía y sus criaturas asociadas quienes cohesionan las fuerzas que sostienen los mundos en la nada, los que provocan los cambios en las entrañas de los soles o en las órbitas de las lunas. Ellos tienen el poder y el contrapoder. Ellos multiplican el fuego y el agua. Ellos anulan, coordinan, estabilizan o impulsan todas las corrientes energéticas físicas visibles e invisibles de los universos creados o increados. Ellos trascienden la fuerza y neutralizan la energía. Ellos condensan y reducen la energía hasta materializarla o la expanden como un viento divino.
Y en el Dios de la Energía y Supremo Manipulador reside un poder único en lo creado: sólo Él puede desafiar y anular la fuerza que cohesiona mundos, sistemas de mundos, constelaciones, universos locales y Superuniversos. Y ese poder único y sorprendente que en el futuro cercano de nuestro mundo será conocido como antigravedad es transmisible a determinadas personalidades elevadas del Espíritu Infinito. Y este divino poder no es observable en el Padre y en el Hijo, sino en el Espíritu. Y ha sido escrito: Él hace avanzar y retroceder los mundos con el solo movimiento de su mirada.
Y esta acción del Dios de la Energía es una en coordinación con el Padre y el Hijo Eterno y Original: Y todas ellas son fruto de la conciencia y de la sabiduría infinitas del Manipulador Universal. No juzguemos equivocadamente los aparentemente erráticos movimientos de los astros porque no son consecuencia de la casualidad o de leyes físicas nacidas del azar. El gran Manipulador de las energías no permite la casualidad. El azar es fruto de nuestra ignorancia o de nuestros sueños. Todo obedece a la suprema inteligencia de la Deidad. Y el Espíritu Infinito, en este caso, es la gran palanca que activa y anima esa inteligencia. Quien tenga oídos, que oiga.
Los siete sueños de la muerte
Dice así:
El primer ángel resucitador
Ven y te mostraré lo que sucede tras el sueño de la primera muerte. Y en mi visión me vi a mí mismo. Y frente a mí se hallaba el primero de los ángeles del Señor. Y me dijo: Ven es la hora. Y mis ojos se cerraron y fui presa de un dulce y apacible sueño. Y una voz que no era mi voz habló dentro de mí y dijo: Este es el primer sueño: aquel que procede a la verdadera vida. Y después de esto, todo fue negrura y silencio. Y yo sentí un gran espanto, porque el primer ángel me condujo hacia la luz. Y al despertar no supe dónde me hallaba. Mi cuerpo no era mi cuerpo de carne ni de sangre, pero era un cuerpo. Y el ángel me mostró cuanto me rodeaba y dijo: Está escrito, en la casa de mi Padre hay muchas mansiones. Esta es la primera mansión de la vida. Este es el Templo de la Vida Nueva.
Este es el primer mundo de Moroncia.
Y así supe que, tras la muerte, los humanos son transportados a los siete mundos que llaman de Moroncia, muy próximo a la sede-capital del Sistema de mundos en el que habitamos. Y esa sede-capital es Jerusem. Y el espíritu adormecido de cada hombre y mujer es depositado en el Templo de la Vida Nueva. Y del tabernáculo de ese Templo parten siete alas radiales. Y en todas ellas se abren las sagradas salas de resurrección de todas las razas humanas de todos los mundos habitados del Sistema.
Y cada ala del Templo está destinada a una de las siete razas del tiempo y del espacio. Y cada una de las alas dispone de cien mil habitaciones personales de resurrección. Y allí, en cada habitación santa, los ángeles del Señor reconstruyen la personalidad de cada humano. Y al despertar a la nueva verdadera vida, cada hombre y cada mujer reemprenden esa nueva vida en el punto exacto en el que fue quebrado por la primera muerte. Y todo en aquel mundo era igual al anterior. Sólo mi cuerpo no era como mi anterior cuerpo pues, aun viéndolo, palpándolo y sintiéndolo, no supe reconocerlo.
Y después de esto me vi en medio de una multitud que tampoco se reconocía. Y los ángeles nos condujeron a la gran ciudad de Moroncia. Y el primer ángel dijo: Esta es la ciudad de Melquizedek, nuestro nuevo hogar. Aquí serán instruidos y educados en la carrera ascensional hacia el segundo mundo de Moroncia.
Y durante diez días del nuevo tiempo, los resucitados son libres de conocer cuanto les rodea y les ha sido dado por gracia del Señor. Y allí están muchos de los que nos han precedido en el sueño de la muerte. Y llegado al undécimo día, los nuevos pobladores de la ciudad santa de Melquizedek se reúnen en torno a los maestros y son instruidos en las cosas del primer mundo de la Vida. Y esa sagrada educación parte del punto exacto en que se vio truncada por la muerte. Y el primer ángel habló de nuevo y dijo: Esta es la gran experiencia del primer mundo de la Vida: aquí serán corregidos los muchos defectos y la herencia terrenal que arrastra cada mortal del reino del tiempo y del espacio. Seremos estudiantes de nosotros mismos. Seremos nuestros propios jueces. Este es el juicio particular. Y el tiempo de permanencia en el primer mundo de la Vida es medido por uno mismo. Y en mi visión supe que no me era dado traspasar los límites del primer mundo de Moroncia. Y el primer ángel dijo: Esto es lo que te aguarda en el segundo Templo.
El mundo de la armonía mental
Concluido el tiempo de permanencia en el primer mundo santo, los peregrinos de la Perfección son nuevamente adormecidos y transportados por las órdenes seráficas hasta el segundo mundo de Moroncia. Y allí despiertan tras el segundo sueño de la muerte. Y cada criatura ascendente dispondrá entonces de un nuevo cuerpo, que en nada se asemejará al primer cuerpo mortal. Y ese cuerpo será nuevamente glorioso. Y en él, como en los cuerpos de los sucesivos mundos de Moroncia. Nuestra memoria será respetada y enriquecida. Pero esa memoria nada tiene que ver con nuestro cerebro físico mortal. Será la memoria cósmica la que prevalecerá. Y esa memoria no será bloqueada jamás. Y, aunque glorioso, nuestro nuevo cuerpo será alimentado. Y ese alimento será un reino de energía viviente. Lentamente, de mundo en mundo, seremos cada vez menos materiales, hasta que, definitivamente, en la última de las esferas de Moroncia, ni siquiera precisaremos de un cuerpo glorioso. En el primero y en el segundo mundo de Moroncia olvidaremos y perderemos todas nuestras deficiencias biológicas, así como los terrenales apetitos sexuales. Y seremos limpios de las limitadas concepciones de asociación familiar y de parentescos, para asimilar y hacer nuestros los reales conceptos de la familia espiritual y cósmica. Esa será nuestra sagrada y genuina realidad. Y a lo largo de nuestra permanencia en este segundo Templo, todos nuestros esfuerzos y los de nuestros instructores irán encaminados a la definitiva corrección de la desarmonía mental. Será aquí donde se extinguirán todos nuestros conflictos intelectuales. Y una extraña paz, como jamás hemos soñado reinará para siempre en nuestro espíritu.
El mundo de la clarividencia
Y el ángel resucitador habló de nuevo y esto fue lo que dijo: Esto es lo que te aguarda en el tercer mundo de Moroncia. El tercer Templo es la morada de los Instructores de todos los mundos de Moroncia. Y su número es legión. Ellos serán nuestros educadores y nuestros guías. Ellos nos reciben y ellos nos despedirán. Y será en compañía de estos sublimes querubines con quienes aprenderemos y viajaremos hasta la sede-capital de Jerusem. Y en esta tercera morada, en la que ingresaremos tras el sueño de la tercera muerte, seremos adiestrados en las grandes realizaciones personales y colectivas; en especial; en aquellas que no conocemos o que quedaron inconclusas en nuestros respectivos planetas natales. Mientras que en los dos primeros mundos de Moroncia la educación de los recién llegados es básicamente restrictiva, anulando la pesada carga de limitaciones y defectos de toda vida encarnada, en el tercer Templo se nos abrirán los ojos a la auténtica clarividencia cósmica. Y las verdades del universo empezarán a brillar en nuestros corazones. He aquí el inicio de la gran educación universal y divina. He aquí, en la tercera morada moroncial, la iniciación a las inmensas verdades y secretos de la Creación. Y nuestro espíritu se sentirá pleno de sabiduría y de gratitud hacia la Deidad.
El mundo de la fraternidad
Y el ángel resucitador habló y dijo: Esto es lo que hallarás en el cuarto mundo de los peregrinos de Dios. Seremos nuevamente sometidos al sueño de la muerte y desde la tercera morada se nos conducirá a la cuarta. Este es el mundo de los superángeles y de las Brillantes Estrellas de la Tarde. Nuestra experiencia será ya larga y sublime. Y aquí, tras recibir el nuevo cuerpo glorioso, entraremos a formar parte de la gran fraternidad de peregrinos ascendentes hacia el Paraíso: Aquí seremos instruidos e iniciados en los placeres y exigencias de la auténtica vida de hermandad en el cosmos. Y participaremos en actividades comunes que no tienen su fundamento en el egoísmo individual o en los triunfos personales. Seremos entonces introducidos en todo un nuevo orden social, basado en el amor y en el servicio mutuo: la gran norma del universo. Solo entonces seremos plenamente conscientes del destino común y supremo de todas las criaturas: la búsqueda del Paraíso. Solo entonces empezaremos a intuir la prodigiosa realidad del Padre Universal. Aquí seremos donde aprenderemos igualmente la lengua de nuestro universo local de Nebadon, así como la de Uversa, la sede-capital de nuestro Superuniverso. Y el conocimiento de esas dos lenguas nos acompañará hasta las puertas del Paraíso.
El mundo de la conciencia cósmica
Y el ángel de la Resurrección me habló de nuevo. Y dijo: Este mundo, como los anteriores, también será tu hogar. Y los transportes seráficos nos conducirán desde el cuarto al quinto Templo de la Nueva Vida. Y allí, tras el sueño de la quinta muerte, se nos mostrarán las nuevas maravillas del Señor. Esta es la antesala de Jerusem, la sede-capital de nuestro Sistema de Mundos de Satania. Y aquí tendremos cumplida información de muchos de los grupos y órdenes de hijos perfectos del Hijo Creador. Y seremos uno con ellos. En la quinta morada de Moroncia recibiremos las primeras instrucciones en relación con nuestro segundo gran salto: el mundo de las Constelaciones. Y nuestras visitas a Jerusem serán mucho más frecuentes, familiarizándonos con la sede del Sistema. Será aquí donde, al fin, asistiremos al despertar de nuestra conciencia cósmica. Será en el quinto Templo de la Nueva Vida donde empezaremos a pensar cósmicamente. Y nuestros horizontes espirituales se ensancharán hasta límites inimaginables. Y entonces seremos en verdad conscientes del gran plan de la Divinidad. Y nos sentiremos dichosos, plenamente dichosos, por el privilegio de formar parte de la gran familia del Padre Universal. Será entonces cuando comprenderemos la magnificencia de nuestro destino y la inmensa misericordia del Espíritu Infinito. Es en el quinto mundo donde el peregrino hacia la Eternidad toma la iniciativa en su ascendente camino hacia Havona. Y se vuelve audaz. Estas criaturas ascensionales son ya cuasi-espíritus.
El mundo del nombre cósmico
Y el ángel resucitador dijo: Así es la sexta morada la que hallarás tras el sueño de la sexta muerte. Un nuevo cuerpo glorioso será nuestro en la sexta morada de Moroncia. Pero ese cuerpo será como un no-cuerpo. Y el sexto Templo de la Vida Nueva será recordado por el peregrino hacia Havona como el gran momento de nuestra definitiva fusión con el Monitor de Misterio. He aquí una etapa brillante en la carrera ascensional de las criaturas evolucionarías del tiempo y del espacio. El alma inmortal del nuevo hombre se hace una, al fin, con la chispa pre-personal del Padre. Y aunque este histórico suceso pudo haber ocurrido, incluso, en la vida encarnada, es en el sexto mundo donde, en general, alma y Monitor se reconocen y funden. Y en ese histórico instante, los superángeles proclaman: He aquí un hijo muy amado, en quien mi alma se complace. Y esta sencilla ceremonia marca el ingreso oficial de un mortal en el camino sin retorno hacia el Paraíso. Y el peregrino hacia la Isla Nuclear de Luz recibe entonces su verdadero nombre cósmico. Y así fue escrito: El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias: al vencedor le daré maná escondido; y le daré también una piedrecita blanca, y, grabado en la piedrecita, un nombre nuevo que nadie conoce, sino el que lo recibe.
Y estos peregrinos serán entonces como superhombres y algo inferiores a los ángeles. Pero su futuro es ya espléndido. Y los que proceden de la gran tribulación habrán dejado atrás todo vestigio de carne y de sangre mortal y toda impureza y toda limitación. Y será en la sexta morada de Moroncia donde las criaturas del tiempo y del espacio serán iniciadas en las cosas y en los secretos de la gran administración del universo local al que todavía pertenecen. Y será aquí donde conocerán al Soberano Sistemático. Y Él les hablará de los Padres de las Constelaciones y del Gran Micael, el Hijo Creador de Nebadon.
El mundo sin muerte
Y así habló el ángel resucitador: El final de la carrera ascensional por los mundos desmaterializados ha llegado. Esto es el séptimo Templo de la Vida Nueva. Esta es la morada sin muerte. Ésta es la esfera de la culminación. En el séptimo mundo de Moroncia, los peregrinos del tiempo y del espacio no necesitan ya de un cuerpo. Han alcanzado finalmente su auténtico estatuto espiritual: Son espíritus, dispuestos a vivir la gran aventura de la Divinidad. Al llegar al séptimo mundo no quedará en nosotros el menor rastro de nuestras limitaciones pasadas. La herencia de la Bestia habrá quedado borrada. No seremos ya hombres, sino ángeles. Y seremos adiestrados e instruidos en nuestros derechos y deberes como futuros ciudadanos de Jerusem, la sede-capital del Sistema: nuestro inminente hogar. De mundo en mundo habremos transitado como individuos. Ahora seremos preparados como grupo. Y aquel que así lo desee podrá permanecer en el séptimo Templo, en misión de ayuda y socorro de los peregrinos retrasados en el camino ascensional.
Y un histórico día, los nuevos ángeles serán reunidos en el mar de cristal del séptimo mundo de Moroncia. Y los transportes seráficos los conducirán a su destino final, aunque siempre transitorio: Jerusem. Entonces seremos definitivamente inmortales. Pero nuestro camino hacia el Paraíso no habrá hecho sino empezar. Y nuevas eras y nuevos lugares y nuevos misterios nos serán revelados por la gracia del Padre amantísimo. Quien tenga oídos, oiga esta nueva revelación.

EL PRIMER MUNDO DE ESTANCIA

Cuando vas de Urantia al primer mundo de estancia, observarás un cambio considerable, pero si hubieras provenido de una esfera del tiempo más normal y progresiva, difícilmente notarías la diferencia excepto por el hecho de que poseerías un cuerpo diferente; el tabernáculo de carne y hueso se ha dejado atrás en el mundo de natividad. Desde las salas de resurrección, procederás al sector Melquisedek, en el cual se te asigna residencia permanente. Luego se da comienzo a un período de diez días de libertad personal. Estás libre para explorar el vecindario inmediato de tu nuevo hogar y familiarizarte con el programa que te enfrenta. También tendrás tiempo de gratificar tu deseo de consultar el registro y de visitar a tus seres queridos y otros amigos terrestres que puedan haberte precedido a estos mundos. Al fin de tu período de diez días de tiempo libre comienzas el segundo paso en el viaje al Paraíso, porque los mundos de estancia son efectivamente esferas de capacitación, no meramente planetas de detención. En el mundo de estancia número uno (o en otro en caso de estado avanzado) reanudarás tu capacitación intelectual y desarrollo espiritual en el nivel exacto en el que se te interrumpiera debido a la muerte. Entre el momento de la muerte planetaria, o el traslado, y la resurrección en el mundo de estancia, el hombre mortal no gana absolutamente nada, aparte de experimentar el hecho de la supervivencia. Comienzas allí donde te interrumpes aquí.

Casi la entera experiencia del mundo de estancia número uno pertenece al ministerio de la deficiencia. Los sobrevivientes que llegan a esta primera esfera de estadía tienen tantos y tan variados defectos de carácter de la criatura y deficiencias de experiencia mortal que las actividades principales del reino consisten en la corrección y cura de estas múltiples herencias de la vida en la carne en los mundos evolucionarios materiales del tiempo y del espacio.

EL SEGUNDO MUNDO DE ESTANCIA

El mundo de estancia número dos provee más específicamente la eliminación de todas las fases de conflicto intelectual y para la curación de todas las variedades de la falta de armonía mental. El esfuerzo de dominar el significado de morontia mota, que comenzara en el primer mundo de estancia, continúa aquí más intensamente. El desarrollo en el mundo de estancia número dos se compara con el estado intelectual de la cultura post-Hijo Magisterial de los mundos evolucionarios ideales. Aquellas asociaciones mentales que eran puramente animalísticas y totalmente materiales perecieron con el cerebro físico, pero todo lo que en tu vida mental era valioso, y que tenía valor de supervivencia, fue duplicado por el Ajustador y está retenido como parte de la memoria personal durante todo el camino de la carrera ascendente.

EL TERCER MUNDO DE ESTANCIA

El tercer mundo de estancia es un mundo de gran logro personal y social para todos los que no han alcanzado el equivalente de estos círculos de cultura antes de liberarse de la carne en los mundos de natividad mortal. En esta esfera se comienza el trabajo de instrucción más positivo. La capacitación de los primeros dos mundos de estancia es principalmente de naturaleza compensatoria de deficiencias negativa porque tiene que ver con la tarea de suplementar la experiencia de la vida en la carne. En este tercer mundo de estancia los sobrevivientes verdaderamente comienzan su cultura morontial progresiva. El propósito principal de esta capacitación consiste en mejorar la comprensión de la correlación de morontia mota y la lógica mortal, la coordinación de morontia mota y de la filosofía humana. Los mortales sobrevivientes alcanzan ahora un discernimiento práctico en la verdadera metafísica. Ésta es la introducción real a la comprensión inteligente de los significados cósmicos y las interrelaciones en el universo. La cultura del tercer mundo de estancia participa de la naturaleza de la época post-autootorgamiento de un Hijo en un planeta habitado normal

EL CUARTO MUNDO DE ESTANCIA

Es durante el período de capacitación en el mundo de estancia número cuatro cuando los mortales ascendentes conocen por primera vez las exigencias y delicias de la verdadera vida social de las criaturas morontiales. Y es en efecto una nueva experiencia para las criaturas evolucionarias participar de actividades sociales que no están basadas ni en la exaltación personal ni en la búsqueda de la autosatisfacción. Un nuevo orden social se está presentando, basado en la comprensión compasiva de apreciación mutua, el amor altruista y el servicio mutuo, y la motivación sobrecogedora de tener un destino común y supremo la meta paradisíaca de perfección adoradora y divina. Los ascendentes se están volviendo autoconscientes del conocimiento de Dios, la revelación de Dios, la búsqueda de Dios, y el encuentro de Dios.

EL QUINTO MUNDO DE ESTANCIA

Habiendo dominado el idioma del universo local antes de abandonar el cuarto mundo de estancia, dedicas ahora más tiempo al perfeccionamiento de la lengua de Uversa, con el fin de aprender ambos idiomas antes de llegar a Jerusem con estado de residente. Todos los mortales ascendentes desde la sede central del sistema hasta Havona son bilingües. Luego tan sólo es necesario ampliar el vocabulario superuniversal, requiriéndose una ampliación mayor para la residencia en el Paraíso. A la llegada al mundo de estancia número cinco, el peregrino recibe permiso para visitar el mundo de transición del número correspondiente, la sede de los Hijos. Aquí el mortal ascendente se familiariza personalmente con los varios grupos de filiación divina. Ha oído acerca de estos seres extraordinarios y ya los ha encontrado en Jerusem, pero ahora realmente comienza a conocerlos.

En el quinto mundo de estancia comienzas a aprender acerca de los mundos de estudio de la constelación. Aquí conoces a los primeros instructores que comienzan a prepararte para la subsiguiente estadía en la constelación. Esta preparación continúa en los mundos de estancia seis y siete, mientras que los toques finales ocurren en el sector de los mortales ascendentes en Jerusem.

Un verdadero nacimiento de la conciencia cósmica toma lugar en el mundo de estancia número cinco; estás evolucionando un punto de vista universal. Éste es realmente un período de horizontes en expansión. La mente en expansión de los mortales ascendentes comienza a darse cuenta de que un destino estupendo y magnífico, excelso y divino, aguarda a todos los que completan la ascensión progresiva al Paraíso, que tan laboriosamente pero tan regocijada y auspiciosamente ha comenzado. Aproximadamente en este momento el mortal ascendente promedio comienza a manifestar un entusiasmo experiencial sincero por la ascensión a Havona. El estudio se está volviendo voluntario, el servicio altruista se torna natural, y la adoración, espontánea. Está naciendo un verdadero carácter morontial; una verdadera criatura morontial está evolucionando.

EL SEXTO MUNDO DE ESTANCIA

En este mundo, en presencia de los asociados morontiales de dicho sobreviviente, estos mensajeros de confirmación dicen: Éste es un hijo amado en quien tengo complacencia. Esta sencilla ceremonia marca el ingreso de un mortal ascendente a la carrera eterna de servicio al Paraíso. Durante la estadía en el mundo número seis, los estudiantes del mundo de estancia logran un estado que es comparable al desarrollo exaltado que caracteriza a aquellos mundos evolucionarios que han progresado normalmente más allá de la etapa inicial de luz y vida. La organización de la sociedad en este mundo de estancia es de un orden superior. La sombra de la naturaleza mortal se va empequeñeciendo a medida que se asciende por estos mundos uno por uno. Te volverás más y más adorable a medida que dejes atrás los vestigios burdos del origen animal planetario. Ascender a través de grandes tribulaciones hace que los mortales glorificados se vuelvan compasivos, comprensivos y tolerantes.

EL MUNDO DE ESTANCIA NUMERO SIETE

La experiencia en esta esfera es el logro que corona la carrera postmortal inmediata. Durante tu estadía aquí recibirás instrucción de muchos maestros, todos los cuales cooperarán en la tarea de prepararte para la residencia en Jerusem. Toda diferencia discernible entre los mortales que provienen de los mundos aislados y retardados y los sobrevivientes que provienen de esferas más avanzadas y esclarecidas se virtualmente oblitera durante la estadía en el séptimo mundo de estancia. Aquí se te purgará de todo resto de herencias desafortunadas, de un medio ambiente insalubre, y de tendencias planetarias no espirituales. El personal del séptimo mundo de estancia se reúne en el mar de cristal para presenciar tu partida hacia Jerusem con estado de residente. Cientos o miles de veces puedes haber visitado Jerusem, pero siempre como huésped; nunca antes has procedido hacia la capital del sistema en compañía de un grupo de tus semejantes que se estuviesen despidiendo eternamente de la entera carrera en los mundos de estancia como mortales ascendentes. Pronto se os dará la bienvenida en el campo de recepción del mundo sede central como ciudadanos de Jerusem.

He aquí la totalidad de la charla donde figura el mensaje:

Mensaje que originó la charla:
"Qué me pueden decir y qué opinan de la obra "el evangelio segun jesucristo"?"
Enviado por shianoskya el 3 diciembre  a  14:49

Qué me pueden decir y qué opinan de la obra "El evangelio segun jesucristo"?
 
Lista de respuestas:
 
Contenido de las respuestas:
"Estas son las personalidades que hay despues de la muerte física..."
Enviado por felixthecat29 el 15 febrero  a  21:52

1.- Seres de Origen Triuno
Son los Seres Creados por las 3 Personalidades Paradisíacas:

A.- Los Espíritus Supremos:

-Los Siete Espíritus Rectores.
-Los Siete Ejecutivos Supremos.
-Las Siete Ordenes de Espíritus Reflexivos.

B.- Los Hijos Trinitarios Estacionarios:

-Secretos Trinidizados de la Supremacía.
-Eternos de los Días.
-Ancianos de los Días.
-Perfecciones de los Días.
-Recientes de los Días.
-Uniones de los Días.
-Perfeccionadores de la Sabiduría.
-Consejeros Divinos.
-Censores Universales.

C.- Seres de Origen en la Trinidad y Seres Trinidizados:

-Hijos Instructores Trinidizados.
-Espíritus Trinidizados Inspirados.
-Nativos de Havona.
-Ciudadanos del Paraíso.
-Seres No Revelados de Origen en la Trinidad.
-Seres No Revelados Trinidizados por la Deidad.
-Hijos Trinidizados del Logro.
-Hijos Trinidizados de Selección.
-Hijos Trinidizados de Perfección.
-Hijos Trinidizados por las Criaturas.

2.- Seres de Origen Dual
Son los que originan cualquiera de las Deidades Paradisíacas:

A.- Las Ordenes Descendentes:

-Hijos Creadores (La Orden de los Micael) Jesús de Nazareth.
-Hijos Magisteriales.
-Estrellas Brillantes Matutinas.
-Padres Melquizedeck.
-Los Melquizedeck.
-Los Vorondadek.
-Los Lanonadek.
-Estrellas Brillantes Vespertinas.
-Los Arcángeles.
-Los Portadores de Vida.
-Los Auxiliares Universales No Revelados.
-Los Hijos de Dios No Revelados.

B.- Las Ordenes Estacionarias:

-Abandonteros.
-Susatia.
-Univitatia.
-Espironga.
-Seres No Revelados de Origen Dual.

C.- Las Ordenes Ascendentes:

-Mortales Fusionados con el Ajustador Personalizados o Chispa Divina.
-Mortales Fusionados con el Hijo Eterno y Original.
-Mortales Fusionados con el Espíritu Infinito.
-Seres Intermedios Trasladados.
-Ascendentes No Revelados.

3.- Seres de Origen Singular
Aquellos que se originan en una de las Deidades del Paraíso o son de otra manera
Creados por un Ser Dencendente:

A.- Los Espíritus Supremos:

-Mensajeros de Gravedad.
-Los Siete Espíritus de los Circuitos de Havona.
-Los Doceveres Ayudantes del Circuito de Havona.
-Los Auxiliares Reflexivos de Imagen.
-Los Espíritus Maternos de los Universos.
-Los Espíritus Ayudantes Séptuples de la Mente.
-Seres No Revelados de Origen de la Deidad.

B.- Las Ordenes Ascendentes:

-Ajustadores Personalizados, Monitores de Misterio o Chispa Divina.
-Hijos Materiales Ascendentes.
-Serafines Evolucionarios.
-Querubines Evolucionarios.
-Ascendentes No Revelados.

C.- La Familia del Espíritu Infinito:

-Mensajeros Solitarios.
-Supervisores de los Circuitos del Universo.
-Directores del Censo.
-Auxiliares Personales del Espíritu Infinito.
-Inspectores Asociados.
-Centinelas Asignados.
-Guías de los Graduados.
-Servitales de Havona.
-Conciliadores Universales.
-Compañeros Moronciales.
-Supernafines.
-Seconafines.
-Terciafines.
-Omniafines.
-Serafines.
-Querubines y Sanobines.
-Seres de Origen Espiritual No Revelados.
-Los Siete Directores Supremos del Poder.
-Los Centros Supremos del Poder.
-Los Controladores Físicos Decanos.
-Los Supervisores Del Poder Moroncial.

4.- Seres Transcendentales Eventuados:

-Los Arquitectos del Universo Maestro.
-Los Registradores Transcendentales.
-Otros Transcendentales.
-Los Organizados de la Fuerza Decano Primero Eventuados.
-Organizadores de la Fuerza Decano Asociado Transcendentales.

5.- Entidades Fragmentadas de la Deidad (Seres Superpersonales):

A.- Ordenes No Clasificadas y No Reveladas:

-El Consumador del Destino Universal.
-Los Vicerregentes Cualificados del Último.
-Los Supervisores No Cualificados del Supremo.
-Las Agencias Creadoras No Reveladas de los Ancianos de los Días.
-Magestón del Paraíso.
-Los Enlaces Reflexivadores Innominados de Magestón.
-Las Ordenes Midsonitas de los Universos Locales.

6.- Registro de Personalidades:

A.- La Familia de Seres está registrada en Uversa.
La Capital Sede Administrativa de nuestro Séptimo Superuniverso Orvonton:

-Las Deidades del Paraíso.
-Los Espíritus Supremos.
-Los Seres de Origen en la Trinidad.
-Los Hijos de los Días.
-Las Personalidades del Espíritu Infinito.
-Los Directores del Poder Universal.
-El Cuerpo de Ciudadanos Permanentes.




1.- Las Deidades del Paraíso. (también llamada la Isla Nuclear de Luz y
Estacionaria del Paraíso o Casa del Padre):

-El Gran Padre Madre Universal (Personalidad o Mente).
-La Gran Madre Hijo Eterno y Original (Palabra o Verbo).
-La Gran Madre Espíritu Infinito o Actor Conjunto (Acción).

2.- Los Siete Espíritus Supremos

-Los Siete Espíritus Rectores.
-Los Siete Ejecutivos Supremos.
-Los Siete Grupos de Espíritus Reflexivos.
-Los Auxiliares Reflexivos de Imagen.
-Los Siete Espíritus de los Circuitos.
-Los Espíritus Creativos de los Universos Locales.
-Los Espíritus Ayudantes de la Mente.

3.- Los Seres de Origen en la Trinidad

-Secretos Trinidizados de la Supremacía.
-Eternos de los Días.
-Ancianos de los Días.
-Perfecciones de los Días.
-Recientes de los Días.
-Uniones de los Días.
-Fieles de los Días.
-Hijos Instructores Trinidizados.
-Perfeccionadores de la Sabiduría.
-Consejeros Divinos.
-Censores Universales.
-Espíritus Trinidizados Inspirados.
-Nativos de Havona.
-Ciudadanos del Paraíso.

4.- Los Hijos de Dios

A.- Hijos Descendentes:

-Hijos Creadores (La Orden de los Micael) Jesús de Nazareth.
-Hijos Magisteriales (Los Avonales).
-Hijos Instructores Trinidizados (Dainales).
-Hijos Melquizedeck.
-Hijos Vorondadek.
-Hijos Lanonadek.
-Hijos Portadores de Vida.

B.- Hijos Ascendentes:

-Mortales Fusionados con el Ajustador Personalizado o Monitor de Misterio.
-Mortales Fusionados con el Hijo Eterno y Original.
-Mortales Fusionados con el Espíritu Infinito.
-Serafines Evolucionarios.
-Hijos Materiales Ascendentes.
-Seres Intermedios Trasladados.
-Ajustadores Personalizados de Divinington.

C.- Hijos Trinidizados:

-Mensajeros Poderosos.
-Aquellos Elevados en Autoridad.
-Aquellos Sin Nombres Ni Número.
-Custodios Trinidizados.
-Embajadores Trinidizados.
-Guardianes Celestiales.
-Asistentes de los Hijos Elevados.
-Hijos Trinidizados por los Ascendentes.
-Hijos Trinidizados por el Paraíso-Havona.
-Hijos Trinidizados del Destino.

5.- Personalidades del Espíritu Infinito o Actor Conjunto

A.- Personalidades Mas Elevadas del Espíritu Infinito:

-Mensajeros Solitarios.
-Supervisores de los Circuitos del Universo.
-Directores del Censo.
-Auxiliares Personales del Espíritu Infinito.
-Inspectores Asociados.
-Centinelas Asignados.
-Guías de los Graduados.

B.- Las Huestes Mensajeras del Espacio:

-Servitales de Havona.
-Conciliadores Universales.
-Consejeros Técnicos.
-Custodios de los Registros del Paraíso.
-Registros Celestiales.
-Compañeros Moronciales.
-Compañeros Paradisíacos.

C.- Los Espíritus Ministrantes:

-Supernafines.
-Seconafines.
-Terciafines.
-Omniafines.
-Serafines.
-Querubines y Sanobines.
-Seres Intermedios.
6.- Directores del Poder Universal

A.- Los Siete Directores Supremos del Poder.

B.- Los Centros Supremos del Poder:

-Supervivientes Supremos del Poder.
-Centros de Havona.
-Centros de los Superuniversos.
-Centros de los Universos Locales.
-Centros de las Constelaciones.
-Centros de los Sistemas
-Centros No Clasificados.

C.- Controladores Físicos Decanos:

-Directores Asociados del Poder.
-Controladores Mecánicos.
-Transformadores de la Energía.
-Transmisores de la Energía.
-Asociados Primarios.
-Disociadores Secundarios.
-Frandalanques y Cronodelques.

D.- Supervisores del Poder Moroncial:

-Reguladores de los Circuitos.
-Coordinadores de los Sistemas.
-Custodios Planetarios.
-Controladores Combinados.
-Estabilizadores de Enlace.
-Clasificadores Selectivos.
-Registradores Asociados.

7.- El Cuerpo de Ciudadanos Permanentes:

-Los Hijos Intermedios Planetarios.
-Los Hijos Adánicos de los Sistemas.
-La Univitatia de las Constelaciones.
-La Susatia de los Universos Locales.
-Los Mortales de los Universos Locales Fusionados con el Espíritu.
-Los Abandanteros del Superuniverso.
-Los Mortales de los Superuniversos Fusionados con el Hijo Eterno y Original.
-Los Nativos de Havona.
-Los Nativos de las Esferas Paradisíacas del Espíritu.
-Los Nativos de las Esferas Paradisíacas del Padre.
-Los Ciudadanos Creados del Paraíso.
-Los Mortales Ciudadanos del Paraíso Fusionados con el Ajustador Personalizado.


8.- Grupos de Personalidades Compuestas

A.- El Cuerpo Paradisíaco de la Personalidad:

-El Cuerpo de Finalistas Mortales.
-El Cuerpo de Finalistas del Paraíso.
-El Cuerpo de Finalistas Trinidizados.
-El Cuerpo de Finalistas Trinidizados Conjuntos.
-El Cuerpo de Finalistas de Havona.
-El Cuerpo de Finalistas Transcendentales.
-El Cuerpo de Hijos del Destino No Revelados.

B.- Los Auxiliares Universales:

-Estrellas Brillantes Matutinas.
-Estrellas Brillantes Vespertinas.
-Arcángeles.
-Asistentes Altísimos.
-Altos Comisionados.
-Supervisores Celestiales.
-Maestros de los Mundos de Estancia.

C.- Las Siete Colonias de Cortesía:

-Estudiantes Estelares.
-Artesanos Celestiales.
-Directores de Reversión.
-Instructores de las Facultades de Extensión.
-Los Distintos Cuerpos de Reserva.
-Estudiantes Visitantes.
-Peregrinos Ascendentes de la Creación (Los Elegidos), hombres y mujeres.





"Esta es la experiencia que se vive despues de la muerte física humana"
Enviado por felixthecat29 el 15 febrero  a  21:49

MUCHO MÁS ALLÁ DE NUESTRA REALIDAD

El actual estatuto material y evolucionario del hombre le impide descubrir en plenitud la gran verdad de la creación: la esencia y la realidad de la obra divina no son la materia, ni tampoco el tiempo y el espacio. Estos, dentro de lo creado, constituyen a pesar de su grandeza una parte insignificante y limitada de la realidad cósmica. La realidad, la verdad y el soporte de la creación son siempre de naturaleza espiritual. La Deidad no es materia, ni tiempo, ni espacio. Y sólo la Deidad ostenta el título de cierta. Son los reinos del espíritu y los propios espíritus los que forman y conforman la realidad cósmica. Ese es nuestro camino y nuestro destino. Y la materia que por ahora nos encarcela y retrasa quedará olvidada tras el primer sueño de la muerte. Es el hombre quien, es su limitación, comete el grave error de considerar la materia como la gran realidad de lo creado. Los mundos, universos y Superuniversos físicos y materiales sólo son una prolongación de la divina y majestuosa realidad intangible del Paraíso. Es la Isla Nuclear de Luz el centro de la Deidad y de todo lo creado. Y su naturaleza no es material. Para las criaturas evolucionarías del tiempo y del espacio, el espíritu y el pensamiento son una consecuencia y una derivación de la materia. En el orden universal, el espíritu es el fundamento y la realidad primera y última de cuanto existe. Es por ello que comprender mejor al Espíritu Infinito si lo interpretamos y admitimos como la Gran Realidad Universal. Realidad, en la suprema realidad, equivale a espíritu, de igual forma que la personalidad humana no puede ser identificada con un brazo, con un rostro, ni tan siquiera con la totalidad de nuestros cuerpos finitos y temporales. Y esa personalidad, de naturaleza divina y enteramente espiritual, sí es identificable con el auténtico YO SOY de cada criatura, que tanto hemos hablado. Aquel que procede del Padre, aquel que nada ni nadie puede modificar y aquel que encierra en sí mismo el germen de la inmortalidad. Son nuestros sentidos físicos los que yerran, interpretando lo visible y tangible como la única y definitiva realidad. Abramos los sentidos del alma y del espíritu y comprobaremos que la realidad interior y espiritual es infinitamente más sólida, sabia y eterna que la que nos envuelve. Y esa realidad cósmica es infinita porque infinito es su Creador, el que actúa.
El Espíritu es el único camino hacia el entendimiento del Hijo y el Padre. Es por el Espíritu Infinito y sus asociados en la creación por los que el hombre y todas las criaturas evolucionarían del tiempo y del espacio descubren al Hijo y al Padre. Él cae sobre los corazones y abre los ojos de la inteligencia, en su momento indicado, haciendo comprensibles los mensajes y la realidad de las encarnaciones de los Hijos Creadores. El ahora, está haciendo posible esta revelación. Él, con su misericordia, eleva al espíritu humano y le ayuda en el gran hallazgo de su Monitor de Misterio. Él sutilmente, empuja al hombre a elegir hacer la Voluntad del Padre de los Cielos. Y cuando esto sucede, Él potencia los circuitos espirituales del Hijo Eterno y Original que envuelve a las criaturas del reino. Son los Micael quienes revelan al Hijo y Éste, a su vez, quien nos revela al Padre amantísimo. Pero nada de ello sería posible sin la decisiva acción y misericordia del Espíritu Infinito. Él, pues, es el camino para la revelación del Dios Padre y del Hijo a todo lo creado. Y a través de esta doble revelación, el Espíritu Infinito se revela a sí mismo. Y se revela con Dios que envuelve a la Deidad, como el primer Dios que nos sale al encuentro en el peregrinaje hacia el Paraíso. Él está en el centro de todas las cosas, pero su huella es invisible. Él administra el Poder del Padre y lo hace material en los Universos. Y en coordinación con el Hijo Eterno, Aquel que Actúa modela y dibuja los Universos, delegando en Micael y en los llamados Espíritus Creativos Hijos del Espíritu Infinito la última creación material y el sostenimiento de los Universos locales de los Superuniversos. Y sobre toda ésa magnífica obra planea el espíritu del Padre: Y Padre, Hijo Eterno y Espíritu Infinito son una misma persona y tres personas distintas. Dios Padre mantiene. Dios Hijo mantiene y revela. Dios Espíritu mantiene y revela y conduce lo creado hacia el Hijo y el Padre. Dios Espíritu es el Gran Administrador del plan divino, tanto en lo creado como en lo deseado por la Deidad. Y Dios Espíritu es, sobre todo, la faz benevolente, misericordiosa y paciente de la Trinidad. El Padre Universal crea la personalidad de las criaturas, habitándolas físicamente. El Hijo, conjuntamente con el Padre, las envuelve en su amor y les proporciona la buena nueva de su filiación divina. El Espíritu las llena y les muestra el sendero hacia el Paraíso. Y lo hace, conjuntamente con el Padre y el Hijo, demostrando la infinita misericordia de que es capaz la Deidad. Esta es la sagrada esencia del Espíritu Infinito; socorrer, auxiliar y servir perpetuamente al pensamiento y al espíritu de los hombres.
Él no encarna sino desciende en su divinidad. En nuestro mundo y en otros mundos del tiempo y del espacio, el Espíritu Infinito es considerado como una fuerza omnipresente. Aquellos que habitan cerca del Paraíso y los peregrinos de la Perfección saben que el Espíritu Infinito es también una presencia personal en toda su extensión. Él es el Supremo Instructor que representa a todas las razas existentes en los diferentes Universos locales del tiempo y el espacio. Él Espíritu Infinito no encarna en las creaciones materiales como lo hacen los Hijos Creadores. Él no se hace hombre, pero desciende y se instala en nuestro espíritu, bajando su divinidad. Y así permanece en nosotros hasta el primer sueño de la muerte. Y esa degradación es una prueba más de su infinito amor y de su inagotable misericordia. Y todo ello sucede sin que su divina personalidad se vea alterada. Y así está escrito: Yo seré parte y todo. Yo habitaré en la miseria sin dejar la gloria de mi Padre.
Entendiendo y admitiendo nuestra limitada percepción mental, por nuestro grado de evolución constante, y como consecuencia de los graves errores de nuestros libros sagrados, hemos confundido al Espíritu Infinito con el famoso llamado Espíritu Santo. El segundo no es Aquel que actúa, sino un circuito espiritual de nuestro universo local, dependiente del Hijo Creador del Paraíso. El Espíritu Infinito es Dios y se halla presente en toda la creación. El Espíritu Santo no es omnipresente, salvo en los espacios limitados de nuestro pequeño universo local. El Dios Espíritu, en cambio, lo impregna todo, de uno a otro confín de los Universos creados e increados. El Espíritu Infinito es el pensamiento Universal de la Trinidad. Llega allí donde llega la presencia del Padre y del Hijo. El Espíritu Infinito es una acción eterna, un poder cósmico, una santa influencia y una personalidad. Y Él es visible a las personalidades e inteligencias superiores de los Universos Evolucionados, al igual que el Padre y el Hijo. Él es la Suprema Realidad que nosotros, por ahora, no podemos ver, aunque sentir. Y está escrito: El Espíritu sondea todas las cosas. Incluso, las profundidades de Dios. Todo se halla trazado y bien trazado en los supremos designios de la Deidad: el Hijo Eterno y Original es Divino Guardián del plan universal del Padre Luz. Y tras haber promulgado su mandamiento universal de ser perfectos como yo soy, el Padre confió la ejecución de esta grandiosa obra al Hijo Eterno. Y el Hijo comparte la carga de semejante empresa con su coordinado divino, el Espíritu Infinito y tercera persona de la Trinidad. Esta es la forma en que la Deidad coopera en la creación, control, evolución, revelación, rehabilitación y apostolado de todo lo que ha sido, es y será.
Aquel que actúa es llamado el Espíritu Omnipresente. Como el Dios Padre, está en todo lugar, en todo momento. Pero su gran título es el de Dios del Pensamiento. Con el Padre y con el Hijo comparte la omnisciencia. Pero es en el universo del pensamiento donde su poder es total. El Espíritu Infinito lo conoce todo. Nada se oculta a su mirada. Antes de que nazcan a la luz de la realidad, Él conoce ya nuestros más recónditos pensamientos. Y a través de su misericordia, el Padre concede y satisface nuestras necesidades materiales y finitas. Es la omnisciencia del Dios Pensamiento la que vela por nuestra seguridad. Por ello ha sido escrito con verdad y justicia: Antes de que pidáis al Padre de los Cielos, Él ya os lo ha concedido. ¿Por qué os atribuláis entonces por el hoy o por el mañana? Dejad en manos del Espíritu todo lo concerniente a la materialidad de nuestras vidas. Bregad por sobrevivir, pero hacedlo en la confianza y en la seguridad de que Él llega siempre allí donde la criatura mortal no puede llegar. No agotemos nuestras fuerzas e inteligencia con el qué comeré o qué beberé. Se nos ha dicho que eso es consecuencia del amor del Padre, no de nuestras súplicas. Y el amor del Padre es infinito.
La tercera persona de la Trinidad es el Administrador Universal de los universos del pensamiento. El Dios del pensamiento es el centro intelectual de todo lo creado. Él, como Pensamiento Infinito, no está sujeto al tiempo ni al espacio. Sólo el pensamiento cósmico está condicionado por el tiempo. Sólo el pensamiento de las criaturas evolucionaría está sujeto al tiempo y al espacio. La Suprema realidad de la creación lo espiritual - no necesita del pensamiento, tal como lo interpretamos los seres humanos. El espíritu puro y perfecto la gran realidad de la creación divina es espontáneamente consciente y capaz de identificar e identificarse. La consciencia es parte natural de lo espiritual. No precisa, por lo tanto, de pensamiento. El espíritu es inteligente por naturaleza y por definición y, aunque pueda ser dotado de una cierta forma de pensamiento, su forma de expresión poco o nada tiene que ver con la de las criaturas imperfectas del reino del tiempo y del espacio. Es el Dios y Administrador Universal del Pensamiento quien distribuye el pensamiento cósmico en los universos materiales. Y cada Superuniverso recibe sus propias formas de pensamiento. Y cada universo local, la suya. Y ninguna forma de pensamiento del tiempo y del espacio es igual a otra. De ahí que la verdad y la lógica sean siempre relativas. No confundamos la energía con el pensamiento o con el espíritu o con la personalidad. En los seres en evolución como nosotros, el pensamiento acompaña siempre a la energía y al espíritu. Pero la energía pura no precisa del pensamiento. El espíritu es el designio divino, y el pensamiento espiritual, el designio divino en acción. La energía es una entidad material. El pensamiento es una significación. El espíritu, un valor. Sólo en los reinos materiales y evolucionarios existe la posibilidad de intercomunicación e interdependencia entre energía, pensamiento y espíritu. Después del primer sueño de la muerte, es el espíritu quien se trasmuta, alzándose sobre el pensamiento y la energía. Entonces seremos en verdad una realidad. Ahora sólo somos una promesa de realidad. Y es el Dios del Pensamiento quien prepara y cuida esa promesa de realidad espiritual. Es Él quien, antes de que el Monitor de Misterio nos habite, hace germinar en el prehombre y en el hombre la semilla del intelecto, vitalmente necesaria para el arribo de la chispa pre-personal del Padre. Dios no habita en las bestias. Dios Padre desciende tan sólo en las criaturas previamente dotadas de pensamiento y de voluntad. Y ésta es la misericordiosa labor del Espíritu Infinito, la tercera persona de la Deidad. Y por su divina orden, legiones de criaturas a su servicio recorren los vastos dominios de la creación, impartiendo infinitas formas de pensamientos en otras tantas infinitas formas humanas y mortales. Y cada pensamiento evolucionario es uno, siempre distinto a los demás.
Más no confundamos el pensamiento con la Deidad. Aquellos que adoran el pensamiento están venerando su propia imperfección. Al igual que la perfección está en la naturaleza, la perfección también ha sido sembrada en el pensamiento. Pero ninguno de los dos es Dios. El pensamiento procede en verdad de Dios, pero los nuestros, como criaturas sometidas a la limitación de la carne, no han sido revestidos aún de la dignidad divina. ¿Creemos que nuestros oscuros y torpes pensamientos son dignos de un Dios? El plan concebido para nuestra evolución intelectual y espiritual es en verdad sublime. Pero esa suprema realidad apenas si puede ser intuida en la cárcel de la carne y de la sangre. Examinemos nuestros pensamientos humanos. ¿Cuántas veces los truncamos por falta de sinceridad y de rectitud? ¿Cuántas veces los rebajamos al círculo de la animalidad? ¿Cuántas veces los ahogamos en el miedo y en la ansiedad? Aquel que en verdad elige hacer la voluntad del Padre ve con asombro cómo sus pensamientos van soltando las cadenas del miedo animal, elevándose entonces hacia asuntos y preocupaciones infinitamente más dignas. Aquellos que en verdad profundizan en el pensamiento humano sólo pueden postrarse, desolados y humillados, ante la inmensa imperfección de los mismos. Desconfiemos de los pensadores que hacen del pensamiento un motivo de culto. Se engañan y nos engañan.
Y al igual que el Padre crea y atrae hacia sí a todas las personalidades y el Hijo crea y atrae hacia sí toda realidad espiritual, es Espíritu crea y atrae hacia sí toda forma de pensamiento. Y de la tercera persona de la Deidad parte un circuito mental que recorre la creación, ejerciendo una atracción absoluta y universal sobre aquellos pensamientos que merecen ser salvados. Y este misterioso circuito es independiente del circuito espiritual del Hijo y del circuito puramente gravitatorio que mana del Paraíso.
Y el Dios de la Energía, Aquel que Actúa es llamado el Manipulador Universal: el Dios de la Energía. Él y sus agentes asociados penetran en la creación física y material de los universos, controlando, provocando o anulando cuantas energías han existido, existen y existirán. El Espíritu Infinito no es la energía, ni tampoco la fuente de la energía. Dios de la Energía es su eterno y universal Manipulador. Por Él y en Él se desarrolla el movimiento de los astros, de los universos y de los reinos estrellados de los Superuniversos. Es el Dios de la Energía y sus criaturas asociadas quienes cohesionan las fuerzas que sostienen los mundos en la nada, los que provocan los cambios en las entrañas de los soles o en las órbitas de las lunas. Ellos tienen el poder y el contrapoder. Ellos multiplican el fuego y el agua. Ellos anulan, coordinan, estabilizan o impulsan todas las corrientes energéticas físicas visibles e invisibles de los universos creados o increados. Ellos trascienden la fuerza y neutralizan la energía. Ellos condensan y reducen la energía hasta materializarla o la expanden como un viento divino.
Y en el Dios de la Energía y Supremo Manipulador reside un poder único en lo creado: sólo Él puede desafiar y anular la fuerza que cohesiona mundos, sistemas de mundos, constelaciones, universos locales y Superuniversos. Y ese poder único y sorprendente que en el futuro cercano de nuestro mundo será conocido como antigravedad es transmisible a determinadas personalidades elevadas del Espíritu Infinito. Y este divino poder no es observable en el Padre y en el Hijo, sino en el Espíritu. Y ha sido escrito: Él hace avanzar y retroceder los mundos con el solo movimiento de su mirada.
Y esta acción del Dios de la Energía es una en coordinación con el Padre y el Hijo Eterno y Original: Y todas ellas son fruto de la conciencia y de la sabiduría infinitas del Manipulador Universal. No juzguemos equivocadamente los aparentemente erráticos movimientos de los astros porque no son consecuencia de la casualidad o de leyes físicas nacidas del azar. El gran Manipulador de las energías no permite la casualidad. El azar es fruto de nuestra ignorancia o de nuestros sueños. Todo obedece a la suprema inteligencia de la Deidad. Y el Espíritu Infinito, en este caso, es la gran palanca que activa y anima esa inteligencia. Quien tenga oídos, que oiga.
Los siete sueños de la muerte
Dice así:
El primer ángel resucitador
Ven y te mostraré lo que sucede tras el sueño de la primera muerte. Y en mi visión me vi a mí mismo. Y frente a mí se hallaba el primero de los ángeles del Señor. Y me dijo: Ven es la hora. Y mis ojos se cerraron y fui presa de un dulce y apacible sueño. Y una voz que no era mi voz habló dentro de mí y dijo: Este es el primer sueño: aquel que procede a la verdadera vida. Y después de esto, todo fue negrura y silencio. Y yo sentí un gran espanto, porque el primer ángel me condujo hacia la luz. Y al despertar no supe dónde me hallaba. Mi cuerpo no era mi cuerpo de carne ni de sangre, pero era un cuerpo. Y el ángel me mostró cuanto me rodeaba y dijo: Está escrito, en la casa de mi Padre hay muchas mansiones. Esta es la primera mansión de la vida. Este es el Templo de la Vida Nueva.
Este es el primer mundo de Moroncia.
Y así supe que, tras la muerte, los humanos son transportados a los siete mundos que llaman de Moroncia, muy próximo a la sede-capital del Sistema de mundos en el que habitamos. Y esa sede-capital es Jerusem. Y el espíritu adormecido de cada hombre y mujer es depositado en el Templo de la Vida Nueva. Y del tabernáculo de ese Templo parten siete alas radiales. Y en todas ellas se abren las sagradas salas de resurrección de todas las razas humanas de todos los mundos habitados del Sistema.
Y cada ala del Templo está destinada a una de las siete razas del tiempo y del espacio. Y cada una de las alas dispone de cien mil habitaciones personales de resurrección. Y allí, en cada habitación santa, los ángeles del Señor reconstruyen la personalidad de cada humano. Y al despertar a la nueva verdadera vida, cada hombre y cada mujer reemprenden esa nueva vida en el punto exacto en el que fue quebrado por la primera muerte. Y todo en aquel mundo era igual al anterior. Sólo mi cuerpo no era como mi anterior cuerpo pues, aun viéndolo, palpándolo y sintiéndolo, no supe reconocerlo.
Y después de esto me vi en medio de una multitud que tampoco se reconocía. Y los ángeles nos condujeron a la gran ciudad de Moroncia. Y el primer ángel dijo: Esta es la ciudad de Melquizedek, nuestro nuevo hogar. Aquí serán instruidos y educados en la carrera ascensional hacia el segundo mundo de Moroncia.
Y durante diez días del nuevo tiempo, los resucitados son libres de conocer cuanto les rodea y les ha sido dado por gracia del Señor. Y allí están muchos de los que nos han precedido en el sueño de la muerte. Y llegado al undécimo día, los nuevos pobladores de la ciudad santa de Melquizedek se reúnen en torno a los maestros y son instruidos en las cosas del primer mundo de la Vida. Y esa sagrada educación parte del punto exacto en que se vio truncada por la muerte. Y el primer ángel habló de nuevo y dijo: Esta es la gran experiencia del primer mundo de la Vida: aquí serán corregidos los muchos defectos y la herencia terrenal que arrastra cada mortal del reino del tiempo y del espacio. Seremos estudiantes de nosotros mismos. Seremos nuestros propios jueces. Este es el juicio particular. Y el tiempo de permanencia en el primer mundo de la Vida es medido por uno mismo. Y en mi visión supe que no me era dado traspasar los límites del primer mundo de Moroncia. Y el primer ángel dijo: Esto es lo que te aguarda en el segundo Templo.
El mundo de la armonía mental
Concluido el tiempo de permanencia en el primer mundo santo, los peregrinos de la Perfección son nuevamente adormecidos y transportados por las órdenes seráficas hasta el segundo mundo de Moroncia. Y allí despiertan tras el segundo sueño de la muerte. Y cada criatura ascendente dispondrá entonces de un nuevo cuerpo, que en nada se asemejará al primer cuerpo mortal. Y ese cuerpo será nuevamente glorioso. Y en él, como en los cuerpos de los sucesivos mundos de Moroncia. Nuestra memoria será respetada y enriquecida. Pero esa memoria nada tiene que ver con nuestro cerebro físico mortal. Será la memoria cósmica la que prevalecerá. Y esa memoria no será bloqueada jamás. Y, aunque glorioso, nuestro nuevo cuerpo será alimentado. Y ese alimento será un reino de energía viviente. Lentamente, de mundo en mundo, seremos cada vez menos materiales, hasta que, definitivamente, en la última de las esferas de Moroncia, ni siquiera precisaremos de un cuerpo glorioso. En el primero y en el segundo mundo de Moroncia olvidaremos y perderemos todas nuestras deficiencias biológicas, así como los terrenales apetitos sexuales. Y seremos limpios de las limitadas concepciones de asociación familiar y de parentescos, para asimilar y hacer nuestros los reales conceptos de la familia espiritual y cósmica. Esa será nuestra sagrada y genuina realidad. Y a lo largo de nuestra permanencia en este segundo Templo, todos nuestros esfuerzos y los de nuestros instructores irán encaminados a la definitiva corrección de la desarmonía mental. Será aquí donde se extinguirán todos nuestros conflictos intelectuales. Y una extraña paz, como jamás hemos soñado reinará para siempre en nuestro espíritu.
El mundo de la clarividencia
Y el ángel resucitador habló de nuevo y esto fue lo que dijo: Esto es lo que te aguarda en el tercer mundo de Moroncia. El tercer Templo es la morada de los Instructores de todos los mundos de Moroncia. Y su número es legión. Ellos serán nuestros educadores y nuestros guías. Ellos nos reciben y ellos nos despedirán. Y será en compañía de estos sublimes querubines con quienes aprenderemos y viajaremos hasta la sede-capital de Jerusem. Y en esta tercera morada, en la que ingresaremos tras el sueño de la tercera muerte, seremos adiestrados en las grandes realizaciones personales y colectivas; en especial; en aquellas que no conocemos o que quedaron inconclusas en nuestros respectivos planetas natales. Mientras que en los dos primeros mundos de Moroncia la educación de los recién llegados es básicamente restrictiva, anulando la pesada carga de limitaciones y defectos de toda vida encarnada, en el tercer Templo se nos abrirán los ojos a la auténtica clarividencia cósmica. Y las verdades del universo empezarán a brillar en nuestros corazones. He aquí el inicio de la gran educación universal y divina. He aquí, en la tercera morada moroncial, la iniciación a las inmensas verdades y secretos de la Creación. Y nuestro espíritu se sentirá pleno de sabiduría y de gratitud hacia la Deidad.
El mundo de la fraternidad
Y el ángel resucitador habló y dijo: Esto es lo que hallarás en el cuarto mundo de los peregrinos de Dios. Seremos nuevamente sometidos al sueño de la muerte y desde la tercera morada se nos conducirá a la cuarta. Este es el mundo de los superángeles y de las Brillantes Estrellas de la Tarde. Nuestra experiencia será ya larga y sublime. Y aquí, tras recibir el nuevo cuerpo glorioso, entraremos a formar parte de la gran fraternidad de peregrinos ascendentes hacia el Paraíso: Aquí seremos instruidos e iniciados en los placeres y exigencias de la auténtica vida de hermandad en el cosmos. Y participaremos en actividades comunes que no tienen su fundamento en el egoísmo individual o en los triunfos personales. Seremos entonces introducidos en todo un nuevo orden social, basado en el amor y en el servicio mutuo: la gran norma del universo. Solo entonces seremos plenamente conscientes del destino común y supremo de todas las criaturas: la búsqueda del Paraíso. Solo entonces empezaremos a intuir la prodigiosa realidad del Padre Universal. Aquí seremos donde aprenderemos igualmente la lengua de nuestro universo local de Nebadon, así como la de Uversa, la sede-capital de nuestro Superuniverso. Y el conocimiento de esas dos lenguas nos acompañará hasta las puertas del Paraíso.
El mundo de la conciencia cósmica
Y el ángel de la Resurrección me habló de nuevo. Y dijo: Este mundo, como los anteriores, también será tu hogar. Y los transportes seráficos nos conducirán desde el cuarto al quinto Templo de la Nueva Vida. Y allí, tras el sueño de la quinta muerte, se nos mostrarán las nuevas maravillas del Señor. Esta es la antesala de Jerusem, la sede-capital de nuestro Sistema de Mundos de Satania. Y aquí tendremos cumplida información de muchos de los grupos y órdenes de hijos perfectos del Hijo Creador. Y seremos uno con ellos. En la quinta morada de Moroncia recibiremos las primeras instrucciones en relación con nuestro segundo gran salto: el mundo de las Constelaciones. Y nuestras visitas a Jerusem serán mucho más frecuentes, familiarizándonos con la sede del Sistema. Será aquí donde, al fin, asistiremos al despertar de nuestra conciencia cósmica. Será en el quinto Templo de la Nueva Vida donde empezaremos a pensar cósmicamente. Y nuestros horizontes espirituales se ensancharán hasta límites inimaginables. Y entonces seremos en verdad conscientes del gran plan de la Divinidad. Y nos sentiremos dichosos, plenamente dichosos, por el privilegio de formar parte de la gran familia del Padre Universal. Será entonces cuando comprenderemos la magnificencia de nuestro destino y la inmensa misericordia del Espíritu Infinito. Es en el quinto mundo donde el peregrino hacia la Eternidad toma la iniciativa en su ascendente camino hacia Havona. Y se vuelve audaz. Estas criaturas ascensionales son ya cuasi-espíritus.
El mundo del nombre cósmico
Y el ángel resucitador dijo: Así es la sexta morada la que hallarás tras el sueño de la sexta muerte. Un nuevo cuerpo glorioso será nuestro en la sexta morada de Moroncia. Pero ese cuerpo será como un no-cuerpo. Y el sexto Templo de la Vida Nueva será recordado por el peregrino hacia Havona como el gran momento de nuestra definitiva fusión con el Monitor de Misterio. He aquí una etapa brillante en la carrera ascensional de las criaturas evolucionarías del tiempo y del espacio. El alma inmortal del nuevo hombre se hace una, al fin, con la chispa pre-personal del Padre. Y aunque este histórico suceso pudo haber ocurrido, incluso, en la vida encarnada, es en el sexto mundo donde, en general, alma y Monitor se reconocen y funden. Y en ese histórico instante, los superángeles proclaman: He aquí un hijo muy amado, en quien mi alma se complace. Y esta sencilla ceremonia marca el ingreso oficial de un mortal en el camino sin retorno hacia el Paraíso. Y el peregrino hacia la Isla Nuclear de Luz recibe entonces su verdadero nombre cósmico. Y así fue escrito: El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias: al vencedor le daré maná escondido; y le daré también una piedrecita blanca, y, grabado en la piedrecita, un nombre nuevo que nadie conoce, sino el que lo recibe.
Y estos peregrinos serán entonces como superhombres y algo inferiores a los ángeles. Pero su futuro es ya espléndido. Y los que proceden de la gran tribulación habrán dejado atrás todo vestigio de carne y de sangre mortal y toda impureza y toda limitación. Y será en la sexta morada de Moroncia donde las criaturas del tiempo y del espacio serán iniciadas en las cosas y en los secretos de la gran administración del universo local al que todavía pertenecen. Y será aquí donde conocerán al Soberano Sistemático. Y Él les hablará de los Padres de las Constelaciones y del Gran Micael, el Hijo Creador de Nebadon.
El mundo sin muerte
Y así habló el ángel resucitador: El final de la carrera ascensional por los mundos desmaterializados ha llegado. Esto es el séptimo Templo de la Vida Nueva. Esta es la morada sin muerte. Ésta es la esfera de la culminación. En el séptimo mundo de Moroncia, los peregrinos del tiempo y del espacio no necesitan ya de un cuerpo. Han alcanzado finalmente su auténtico estatuto espiritual: Son espíritus, dispuestos a vivir la gran aventura de la Divinidad. Al llegar al séptimo mundo no quedará en nosotros el menor rastro de nuestras limitaciones pasadas. La herencia de la Bestia habrá quedado borrada. No seremos ya hombres, sino ángeles. Y seremos adiestrados e instruidos en nuestros derechos y deberes como futuros ciudadanos de Jerusem, la sede-capital del Sistema: nuestro inminente hogar. De mundo en mundo habremos transitado como individuos. Ahora seremos preparados como grupo. Y aquel que así lo desee podrá permanecer en el séptimo Templo, en misión de ayuda y socorro de los peregrinos retrasados en el camino ascensional.
Y un histórico día, los nuevos ángeles serán reunidos en el mar de cristal del séptimo mundo de Moroncia. Y los transportes seráficos los conducirán a su destino final, aunque siempre transitorio: Jerusem. Entonces seremos definitivamente inmortales. Pero nuestro camino hacia el Paraíso no habrá hecho sino empezar. Y nuevas eras y nuevos lugares y nuevos misterios nos serán revelados por la gracia del Padre amantísimo. Quien tenga oídos, oiga esta nueva revelación.

EL PRIMER MUNDO DE ESTANCIA

Cuando vas de Urantia al primer mundo de estancia, observarás un cambio considerable, pero si hubieras provenido de una esfera del tiempo más normal y progresiva, difícilmente notarías la diferencia excepto por el hecho de que poseerías un cuerpo diferente; el tabernáculo de carne y hueso se ha dejado atrás en el mundo de natividad. Desde las salas de resurrección, procederás al sector Melquisedek, en el cual se te asigna residencia permanente. Luego se da comienzo a un período de diez días de libertad personal. Estás libre para explorar el vecindario inmediato de tu nuevo hogar y familiarizarte con el programa que te enfrenta. También tendrás tiempo de gratificar tu deseo de consultar el registro y de visitar a tus seres queridos y otros amigos terrestres que puedan haberte precedido a estos mundos. Al fin de tu período de diez días de tiempo libre comienzas el segundo paso en el viaje al Paraíso, porque los mundos de estancia son efectivamente esferas de capacitación, no meramente planetas de detención. En el mundo de estancia número uno (o en otro en caso de estado avanzado) reanudarás tu capacitación intelectual y desarrollo espiritual en el nivel exacto en el que se te interrumpiera debido a la muerte. Entre el momento de la muerte planetaria, o el traslado, y la resurrección en el mundo de estancia, el hombre mortal no gana absolutamente nada, aparte de experimentar el hecho de la supervivencia. Comienzas allí donde te interrumpes aquí.

Casi la entera experiencia del mundo de estancia número uno pertenece al ministerio de la deficiencia. Los sobrevivientes que llegan a esta primera esfera de estadía tienen tantos y tan variados defectos de carácter de la criatura y deficiencias de experiencia mortal que las actividades principales del reino consisten en la corrección y cura de estas múltiples herencias de la vida en la carne en los mundos evolucionarios materiales del tiempo y del espacio.

EL SEGUNDO MUNDO DE ESTANCIA

El mundo de estancia número dos provee más específicamente la eliminación de todas las fases de conflicto intelectual y para la curación de todas las variedades de la falta de armonía mental. El esfuerzo de dominar el significado de morontia mota, que comenzara en el primer mundo de estancia, continúa aquí más intensamente. El desarrollo en el mundo de estancia número dos se compara con el estado intelectual de la cultura post-Hijo Magisterial de los mundos evolucionarios ideales. Aquellas asociaciones mentales que eran puramente animalísticas y totalmente materiales perecieron con el cerebro físico, pero todo lo que en tu vida mental era valioso, y que tenía valor de supervivencia, fue duplicado por el Ajustador y está retenido como parte de la memoria personal durante todo el camino de la carrera ascendente.

EL TERCER MUNDO DE ESTANCIA

El tercer mundo de estancia es un mundo de gran logro personal y social para todos los que no han alcanzado el equivalente de estos círculos de cultura antes de liberarse de la carne en los mundos de natividad mortal. En esta esfera se comienza el trabajo de instrucción más positivo. La capacitación de los primeros dos mundos de estancia es principalmente de naturaleza compensatoria de deficiencias negativa porque tiene que ver con la tarea de suplementar la experiencia de la vida en la carne. En este tercer mundo de estancia los sobrevivientes verdaderamente comienzan su cultura morontial progresiva. El propósito principal de esta capacitación consiste en mejorar la comprensión de la correlación de morontia mota y la lógica mortal, la coordinación de morontia mota y de la filosofía humana. Los mortales sobrevivientes alcanzan ahora un discernimiento práctico en la verdadera metafísica. Ésta es la introducción real a la comprensión inteligente de los significados cósmicos y las interrelaciones en el universo. La cultura del tercer mundo de estancia participa de la naturaleza de la época post-autootorgamiento de un Hijo en un planeta habitado normal

EL CUARTO MUNDO DE ESTANCIA

Es durante el período de capacitación en el mundo de estancia número cuatro cuando los mortales ascendentes conocen por primera vez las exigencias y delicias de la verdadera vida social de las criaturas morontiales. Y es en efecto una nueva experiencia para las criaturas evolucionarias participar de actividades sociales que no están basadas ni en la exaltación personal ni en la búsqueda de la autosatisfacción. Un nuevo orden social se está presentando, basado en la comprensión compasiva de apreciación mutua, el amor altruista y el servicio mutuo, y la motivación sobrecogedora de tener un destino común y supremo la meta paradisíaca de perfección adoradora y divina. Los ascendentes se están volviendo autoconscientes del conocimiento de Dios, la revelación de Dios, la búsqueda de Dios, y el encuentro de Dios.

EL QUINTO MUNDO DE ESTANCIA

Habiendo dominado el idioma del universo local antes de abandonar el cuarto mundo de estancia, dedicas ahora más tiempo al perfeccionamiento de la lengua de Uversa, con el fin de aprender ambos idiomas antes de llegar a Jerusem con estado de residente. Todos los mortales ascendentes desde la sede central del sistema hasta Havona son bilingües. Luego tan sólo es necesario ampliar el vocabulario superuniversal, requiriéndose una ampliación mayor para la residencia en el Paraíso. A la llegada al mundo de estancia número cinco, el peregrino recibe permiso para visitar el mundo de transición del número correspondiente, la sede de los Hijos. Aquí el mortal ascendente se familiariza personalmente con los varios grupos de filiación divina. Ha oído acerca de estos seres extraordinarios y ya los ha encontrado en Jerusem, pero ahora realmente comienza a conocerlos.

En el quinto mundo de estancia comienzas a aprender acerca de los mundos de estudio de la constelación. Aquí conoces a los primeros instructores que comienzan a prepararte para la subsiguiente estadía en la constelación. Esta preparación continúa en los mundos de estancia seis y siete, mientras que los toques finales ocurren en el sector de los mortales ascendentes en Jerusem.

Un verdadero nacimiento de la conciencia cósmica toma lugar en el mundo de estancia número cinco; estás evolucionando un punto de vista universal. Éste es realmente un período de horizontes en expansión. La mente en expansión de los mortales ascendentes comienza a darse cuenta de que un destino estupendo y magnífico, excelso y divino, aguarda a todos los que completan la ascensión progresiva al Paraíso, que tan laboriosamente pero tan regocijada y auspiciosamente ha comenzado. Aproximadamente en este momento el mortal ascendente promedio comienza a manifestar un entusiasmo experiencial sincero por la ascensión a Havona. El estudio se está volviendo voluntario, el servicio altruista se torna natural, y la adoración, espontánea. Está naciendo un verdadero carácter morontial; una verdadera criatura morontial está evolucionando.

EL SEXTO MUNDO DE ESTANCIA

En este mundo, en presencia de los asociados morontiales de dicho sobreviviente, estos mensajeros de confirmación dicen: Éste es un hijo amado en quien tengo complacencia. Esta sencilla ceremonia marca el ingreso de un mortal ascendente a la carrera eterna de servicio al Paraíso. Durante la estadía en el mundo número seis, los estudiantes del mundo de estancia logran un estado que es comparable al desarrollo exaltado que caracteriza a aquellos mundos evolucionarios que han progresado normalmente más allá de la etapa inicial de luz y vida. La organización de la sociedad en este mundo de estancia es de un orden superior. La sombra de la naturaleza mortal se va empequeñeciendo a medida que se asciende por estos mundos uno por uno. Te volverás más y más adorable a medida que dejes atrás los vestigios burdos del origen animal planetario. Ascender a través de grandes tribulaciones hace que los mortales glorificados se vuelvan compasivos, comprensivos y tolerantes.

EL MUNDO DE ESTANCIA NUMERO SIETE

La experiencia en esta esfera es el logro que corona la carrera postmortal inmediata. Durante tu estadía aquí recibirás instrucción de muchos maestros, todos los cuales cooperarán en la tarea de prepararte para la residencia en Jerusem. Toda diferencia discernible entre los mortales que provienen de los mundos aislados y retardados y los sobrevivientes que provienen de esferas más avanzadas y esclarecidas se virtualmente oblitera durante la estadía en el séptimo mundo de estancia. Aquí se te purgará de todo resto de herencias desafortunadas, de un medio ambiente insalubre, y de tendencias planetarias no espirituales. El personal del séptimo mundo de estancia se reúne en el mar de cristal para presenciar tu partida hacia Jerusem con estado de residente. Cientos o miles de veces puedes haber visitado Jerusem, pero siempre como huésped; nunca antes has procedido hacia la capital del sistema en compañía de un grupo de tus semejantes que se estuviesen despidiendo eternamente de la entera carrera en los mundos de estancia como mortales ascendentes. Pronto se os dará la bienvenida en el campo de recepción del mundo sede central como ciudadanos de Jerusem.
"Esta fue mi experiencia, cuando descubri quien era realmente,y mi vida cambió."
Enviado por felixthecat29 el 15 febrero  a  21:47

HACER LA VOLUNTAD DEL PADRE DEL PARAÍSO: HE AHÍ EL SECRETO

Y yo Félix, el que busca te digo. En ese sublime e histórico momento, en ese día, en el que la criatura mortal hombre o mujer descubre a su Monitor de Misterio o Ajustador del Pensamiento- y se produce cuando descubre en su Pensamiento, la Decisión o la Capacidad de Elegir. En ese momento, Nota, Siente, Experimenta, Percibe, que su Voluntad, (o su Deseo), se entrega sinceramente, incondicionalmente o sin reservas, a la Voluntad de Padre de Paraíso. Aquel que se abandona sinceramente y confía Sinceramente es partícipe de la gran revelación de la voluntad divina. A partir de ese instante sabrá de su magnífico destino o futuro y de su estatuto de hijo de Dios o del Gran Padre-Madre Universal. A partir de ese instante habrá emprendido la prodigiosa aventura de la búsqueda de la experiencia personal individual, (la búsqueda hacia sí mismo) y consciente de la Divinidad. A partir de ese día, instante o momento, su Monitor de Misterio o Ajustador Personalizado hará el resto, le guiará y conducirá sin tropiezo hacia la Isla Nuclear de la Luz (El Paraíso). He aquí el secreto de los secretos de los mundos de los Superuniversos. Hacer la Voluntad del Padre. El que se entrega generosamente y sinceramente a Dios el Padre Universal del Paraíso, y hace su voluntad, es decir: encontrarle, conocerle y ser como él, recibirá al punto o al detalle, la máxima revelación, (conocimientos, sabiduría), sabrá entonces que es inmortal, sabrá entonces que se halla irremisiblemente condenado a la felicidad. Sabrá entonces que Dios habita en él, El Gran Padre-Madre Universal y su Espíritu o chispa divina, (El Monitor de Misterio); La Madre-Hijo Eterno Original y su hijo Creador (El Padre Universal e Hijo Creador. Miguel o (Jesús de Nazareth), el 611.121 de identidad infinita, Soberano Supremo en Potencia del Universo Local de Nebadón, y su Espíritu Instructor o Espíritu de la Verdad); y La Madre-Espíritu Infinito y su hija (El Espíritu Creativo del Universo Local de Nebadón), están en él y que el Universo y la Creación es suya o su casa. Nada podrá detenerle, frenarle, pararle, interrumpirle, en su carrera hacia La Isla Nuclear de la Luz y Estacionaria del Paraíso. La iniquidad, la maldad, el error y las dudas terminarán estrellándose contra el muro de su fe, confianza y esperanza. Hacer la Voluntad del Padre del Paraíso es el único salvoconducto, lema o alimento hacia el corazón y centro del Gran Universo de Havona. El deseo de encontrarle, conocerle, asemejarse y esforzarse en ser como Él Gran Padre Universal del Paraíso es el único requisito para traspasar distancias, tiempos y barreras. El Monitor de Misterio o Ajustador del Pensamiento es vuestra garantía, es como una brújula, un guía, un apoyo infinito, una ayuda, para orientarse, y para no perderse, cuando asciendas hacia la Isla Eterna del Paraíso donde mora o vive El Gran Padre Universal (Dios). ¡Dichoso aquel que se funde o fusione con él! (Unión Interior). En ese instante, en ese histórico instante, habrá aceptado sinceramente, hacer la voluntad del Padre del Paraíso y su destino o futuro eterno aparecerá ante él como un suceso irreversible. ¡Dichoso el que se identifica con su don divino, con su Monitor de Misterio! Habrá recorrido la mitad del camino. (El que lo descubra, se funda o fusione, consiga la unión interior, se identifique con don divino, y consiga dominar su personalidad interior, tendrá ventaja y su ascensión será menos difícil o borrascosa). Aquel que tenga oídos que oiga, aquel que tenga vista que vea.


El Soberano de nuestro Universo Local, es decir Cristo-Miguel de Nebadón, siempre hablaba del Padre. Esa era su gran fuerza. Miguel el Hijo Creador o Jesús de Nazareth, conoció también la amargura y tuvo que enfrentarse a las contrariedades de la vida. Pero jamás flaqueó, ¿Sabéis por qué? Él conocía la bondad y la infinita misericordia del Padre. Era una seguridad que nacía del corazón. Muchos de nosotros lo llamamos fe o confianza. Lo repitió hasta la saciedad, pero nosotros apenas si le comprendimos. Hacer la voluntad del Padre del Paraíso; ese es mi alimento. Este es el secreto, hijos amados del Padre Universal (Dios), ¡Dichoso aquel que lo logre! ¡Dichoso aquel que sepa abandonarse en las manos del Padre! Nada le será imposible. Nada le será negado. Nada quedará oculto a su curiosidad.

UNA CONFIANZA SUPREMA EN EL PADRE DEL PARAÍSO

Más no confundáis esa ciega confianza en el Padre del Paraíso con una huida de la cotidiana realidad, Miguel de Nebadón o Jesús de Nazareth, como hombre, trabajó y peleó hasta el agotamiento. Y sólo recurrió a su fe o confianza en Dios como el gran recurso para emerger de entre las preocupaciones y fortalecerse ante el fantasma de la soledad y de la desesperación. Su confianza en el Padre Universal del Paraíso no fue nunca una fácil e ilusoria compensación frente a las vicisitudes de la vida. Él sabía del amor del Padre y, simplemente, en mitad de las contrariedades, dudas, problemas, se ponía en sus manos. Y las personas a su alrededor se vieron contagiadas de esta templanza o fe triunfante. Jamás hombre alguno hizo de Dios una experiencia y una realidad tan vivas como las demostradas por el Hijo del Hombre. Ésta, hermanos míos, tantas veces mencionada. Esta era la religión del Hijo del Hombre. Hacer la voluntad del Padre del Paraíso: Encontrarle, Conocerle y Esforzarse en llegar a ser como Él, en su Perfección Paradisíaca Personalizada. (Llegar al Padre, Hacer su Voluntad y Descansar en Él). Una religión con un único fundamento: una intensa relación espiritual de los hombres con un Dios-Padre. La fe o la confianza del Hijo del Hombre era algo vivo, personal, espontáneo y, sobre todo, espiritual. No era un respeto a la tradición, ni tampoco una creación o un espejismo de su intelecto. Era una profunda convicción. Tan arraigada se hallaba en su alma esta suprema confianza en la voluntad de Dios-Padre que, incluso en los momentos de aparente fracaso, se mantuvo sereno, tranquilo, y desarmado, a los que pretendían o querían perderle. ¡Ah, amigos qué distintas habrían sido nuestras vidas de haber disfrutado de esa misma confianza en el gran Padre del Paraíso! Seguid mi consejo: cuando las fuerzas o la inteligencia os abandonen, cuando todo se presente oscuro y sin horizonte, cuando vuestros errores o los errores de los demás os hayan aplastado en el lodo, cuando nada de este mundo os importe, amigos míos, levantad la vista y hablad, con el Dios-Padre. Él lo tiene todo previsto. Él escucha y sabe. Él dispone y dispone siempre lo mejor para cada uno de sus hijos. Las miserias, las ruinas, y el dolor de este mundo no son gratuitos. Han sido trazados para fortalecernos. Confiar en la voluntad del Padre debe ser vuestro único lema.

La fe y la confianza del Hijo del Hombre en su Padre del Paraíso fueron siempre serenas y meditadas. Aun así, su comportamiento respecto a Dios-Padre me recordó siempre el de un niño que confía y se entrega ciegamente en los brazos de sus progenitores. Vosotros, lo que tenéis hijos, sabéis cuánta verdad encierran mis palabras. El Hijo del Hombre amaba a su Padre y, en Él, a la Naturaleza. Era, os lo repito, como un niño que se siente seguro en el calor de su entorno familiar. El Universo era su casa. Todo le era familiar. Amaba la brisa, los animales y las estrellas porque todo ello es fruto del amor del Padre del Paraíso. Recordad sus palabras: Si el Padre vela por las aves del cielo. ¿Cómo no va a hacerlo por vosotros, sus hijos?. Fue esa seguridad implacable lo que le hacía valiente y audaz. Ciertamente, nadie le vio retroceder jamás ante un peligro o una amenaza. Y no porque el Hijo del Hombre no fuera capaz de experimentar el miedo. Él era hombre. En las trágicas horas de su pasión y muerte, le vimos temblar y encogerse ante el dolor y la humillación. Pero, decidme: ¿quién es el verdadero héroe? ¿Aquel que, aun sintiendo el miedo, resiste y se enfrenta a la adversidad o al peligro, o el que jamás conoció ese sentimiento? El Hijo del Hombre supo dominar, siempre su temor porque jamás perdió la confianza en el Padre Celestial. En la calma o en la agitación, entre sus amigos o enemigos, él se sintió acompañado. Su vida, sus actos y pensamiento estaban en las manos del Todopoderoso. Él lo sabía y, al igual que el niño-niña habla a su padre, así se abandonó a lo designios de la voluntad divina. Amigos, míos, si alcanzáis a comprender y a llevar a efecto cuanto os digo, el mundo se maravillará ante vuestra templanza. Es por todo esto por lo que él dijo. A menos que no os hagáis como niños no entraréis en el reino de los cielos, es decir, no conoceréis este secreto, y sólo se entra en el reino de los cielos o vida eterna por la confianza o la fe, vosotros o vosotras disponéis de la última voluntad, deseo, o capacidad de elegir, nadie será sabio después de la muerte física, si antes no lo ha hecho o esforzado en esta vida terrenal, y la verdadera sabiduría es la que brota del Amor de Dios-Padre. Para el Hijo del Hombre era mucho más importante que creyéramos en esa Paternidad de Dios-Padre que en él mismo. Él no deseaba ni pretendía que le imitáramos, pero si que compartiéramos y que hiciéramos nuestra su forma de creer y de confiar en el Padre. Con eso habría sido suficiente.

LLEVÁIS A DIOS EL PADRE EN VUESTRO ESPÍRITU

Os preguntaréis por qué vuelvo una y otra vez sobre lo mismo. Por qué este hombre parece obsesionado por la búsqueda personal individual o búsqueda hacia sí mismo de Dios el Padre Universal del Paraíso. No es que aborrezca las bienintencionadas directrices de vuestros jefes espirituales o religiosos del mundo, pero observo con preocupación cómo la mayoría de las personas se entrega leal y sinceramente a esa constelación de normas y prohibiciones, anulando su maravillosa potestad de escuchar su propia conciencia. ¿Y qué es en verdad la conciencia? Amigos míos. ¿Es que habéis olvidado que el pensamiento humano puede alcanzar los más altos niveles de inteligencia espiritual? ¿Es que no recordáis que la chispa divina, Ajustador del Pensamiento o el Monitor de Misterio se instaló en cada uno de nuestros espíritus por obra y gracia del Padre?, y eso sucede a la pronta edad de cinco años, ocho meses y dos días, vuela desde la Isla Eterna o Nuclear de la Luz y Estacionaria del Paraíso, una fracción o chispa, de Dios el Padre-Madre del Paraíso, a cada una de las criaturas del tiempo y del espacio. Es Dios el Padre del Paraíso quien mora o vive en el alma del hombre y, en consecuencia, estáis en la disposición de elegir, de juzgar y de buscar por vosotros mismos. Lleváis a Dios el Padre con vosotros. ¿Por qué someteros entonces a la teología, o religiones, de otros pensamientos? ¡Salid al mundo con valentía! Participad, si así lo deseáis, de las inquietudes de una comunidad de creyentes, pero no os dejéis anular por el rigorismo de las instituciones, iglesias, y demás religiones. Sobre nosotros empiezan a gravitar mucho más deberes que derechos. Y lo que es más grave: vuestro principal derecho ser hijos de Dios el Gran Padre-Madre del Paraíso- está siendo ignorado. El que en verdad se sabe que es Hijo de Dios el Padre, no necesita de leyes y mandamientos. El más importante (el único), va encerrado ya en ese inamovible derecho: Hacer la voluntad del Padre del Paraíso, nuestro Padre, es decir: a la aptitud intelectual de encontrarle, a la necesidad espiritual