Esto es lo que pasa en el mundo, generacion tras generacion, hay egoismo, maldad... : Foro enFemenino - 5 septiembre

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Mensaje que originó la charla:
"Esto es lo que pasa en el mundo, generacion tras generacion, hay egoismo, maldad..."
Enviado por felixthecat29 el 23 mayo  a  18:59

LOS NIÑOS DEL FUTURO
(Las Futuras Generaciones de Seres Humanos)



INTRODUCCIÓN


La crisis social que estamos atravesando se debe básicamente a que los seres humanos en general son incapaces de gobernar sus propias vidas. A partir de esta incapacidad han surgido en el último siglo crueles guerras, que carecen de todo fin social racional.

Por todas partes hombres y mujeres serios están profundamente preocupados por el infortunio que está amenazando con extinguir nuestras propias vidas y nuestra felicidad y provocar el desastre de nuestros hijos.

El Hombre nació libre y en todas partes está encadenado, uno creé ser el amo de los otros, y es aún más esclavo que ellos. ¿Cómo se produjo este cambio? No lo sé.

Hace unos doscientos años atrás, un escritor francés llamado Jean Jacques Rosseau, formuló este enigma por primera vez en su libro El Contrato Social, y dirigió su mirada a los niños del futuro de lo que está sucediendo generación tras generación, nadie ha encontrado la salida de la trampa a ese enigma bien conocido que, el hombre nace libre pero está encadenado en todas partes.

Después de cientos de generaciones un hombre humilde y sencillo del siglo 21, lo ha descubierto, cual es la salida y donde está. Según dice la salida es claramente visible por todos los seres humanos, el problema es de la humanidad, que no parece dirigirse a ella o verla, es más, cualquiera que la señale, es tachado de loco o ignorante, farsante o raro.

A menos que se encuentre una respuesta a esta cuestión básica no tiene mucho sentido componer nuevos contratos sociales. Desde hace mucho tiempo, hay algo que opera dentro de la sociedad humana y que vuelve estériles todos y cada uno de los intentos de hallar una solución a ese enigma bien conocido por todos los grandes líderes de la humanidad, durante los últimos milenios.

El Hombre nace libre y sin embargo recorre la vida como un esclavo.

Hasta ahora no se ha encontrado ninguna respuesta, debe haber en la sociedad humana algo que actúa obstruyendo la formulación de la pregunta correcta para obtener la respuesta correcta. Todas las filosofías humanas están plagadas de la pesadilla de buscar en vano.

Esta operando algo oculto que no permite formular la pregunta correcta, por consiguiente, hay algo que, de un modo continuo o con éxitos, desvía la atención del acceso cuidadosamente camuflado al que debería dirigirse la atención.

La Herramienta que emplea es algo bien camuflado para desviar la atención del propio enigma fundamental, es la evasión de lo tocante a la vida viva, ese algo oculto es la plaga Emocional de la humanidad.

De la correcta formulación del enigma depende de que la atención se fije debidamente, y de esto dependerá, a su vez, el eventual hallazgo de la respuesta a la cuestión de cómo es posible que el hombre nazca libre en todas partes y, sin embargo, sea esclavo en todas partes.
Si los contratos sociales están honestamente destinado a mantener la vida en la sociedad humana, son, por cierto, una tarea crucial. Pero ningún contrato social podrá solucionar jamás el problema de la agonía humana. El contrato social, en el mejor de los casos, no es más que un arreglo provisional para mantener la vida. Hasta el día de hoy no ha sido capaz de eliminar la agonía de la vida.

Estos son los constituyentes del gran enigma:

Los Hombres nacen iguales, pero no crecen iguales.

Los Hombres crearon grandes enseñanzas, pero cada una de ellas sirvió a su opresión.

El hombre es el Hijo de Dios creado a su imagen; no obstante el hombre es malo, es una víctima del Diablo. ¿Cómo pueden existir el Diablo y el Mal, Si Dios es el solo Creador de todo lo existente?

La humanidad ha fracasado en la tarea de contestar la cuestión de cómo puede existir el MAL, si un Dios perfecto creó y gobierna el mundo y a los hombres y mujeres.

La humanidad ha fracasado en establecer una vida moral de acuerdo con su creador.

La humanidad ha sido asolada por guerras y asesinatos de todo tipo desde el comienzo de la historia escrita. Jamás ha triunfado ningún intento de eliminar esta plaga.

La humanidad ha desarrollado muchos tipos de religión. Cada una de esas religiones se ha convertido en otro medio de opresión y miseria.

La humanidad ha ideado muchos sistemas de pensamiento para hacer frente a la naturaleza. Con todo, la naturaleza, que en realidad es funcional y no mecánica, se le ha escapado de las manos.

La humanidad ha corrido detrás de toda migaja de esperanza y conocimientos. Sin embargo, tras tres mil años de búsqueda y preocupación, y de angustias y asesinatos por herejías, y de persecuciones por errores aparentes, ha arribado a poco más que unas escasas comodidades para un reducido sector de la humanidad, como automóviles, aviones, teléfonos, radios, frigoríficos, computadoras, etc.

Después de miles de años de concentración en el enigma de la naturaleza del hombre, la humanidad se encuentra exactamente en el punto de partida: con la confesión de la más absoluta ignorancia. La madre sigue impotente antes las pesadillas que atormentan a su hijo. Y el médico sigue sin saber qué hacer frente a una cosa tan pequeña como un resfriado.

En general, se está de acuerdo en que la ciencia no revela ninguna verdad permanente. El universo mecánico de Newton no se ajusta al universo real, que no es mecánico, sino funcional. La imagen coperniquiana de los círculos perfectos es errónea. Las trayectorias elípticas de los planetas de Kepler no existen. Las matemáticas han resultado no tan fiables como prometían. El espacio no está vacío; y nadie ha visto jamás un átomo o un germen atmosférico producido por una ameba.
No es cierto que la química pueda abordar el problema de la materia viva, ni que las hormonas hayan respondido a lo que prometían. El inconsciente reprimido, supuestamente la última palabra en psicología, resulta ser un artefacto de un breve período de la civilización de tipo místico-mecánico. La mente y el cuerpo, que funcionan en un mismo organismo, siguen separados en el pensamiento humano.

La física, perfectamente exacta, no es tan exacta, del mismo modo que los hombres santos no lo son tanto. La solución no está en descubrir más estrellas, cometas o galaxias. Ni se logrará nada con más fórmulas matemáticas. No tiene sentido filosofar acerca del significado de la Vida, mientras no sepamos qué es la vida. Y, puesto que Dios es la Vida, lo cual es un conocimiento cierto, inmediato, común a todos los hombres, es poco útil buscar o servir a Dios, si uno no sabe a quien sirve.

Todo parece apuntar a un solo hecho: hay algo básica y crucialmente erróneo en todo el tinglado que se monta el hombre para aprender a conocerse a sí mismo. La visión mecánico-racionalista ha fracasado por completo.

Locke, Hume, Kant, Hegel, Marx, Spencer, Spengler y Freud y todos los demás fueron ciertamente grandes pensadores, pero de algún modo el mundo siguió como algo vacuo y la mayoría de la humanidad quedó intocada por la profundización filosófica. Tampoco nos ayudaría la modestia para proclamar la verdad. Muchas veces no es más que un subterfugio para ocultar la evasión de uno mismo respecto a un punto crucial. Aristóteles, quien gobernó el pensamiento de muchos siglos, resultó estar equivocado, y poco puede hacerse con la sabiduría de Platón o de Sócrates. Epicuro no triunfo, ni lo hizo un solo santo.

Es grande la tentación de compartir el punto de vista católico, después de la experiencia nociva del último gran esfuerzo de la humanidad, hecho en Rusia, por luchar a brazo partido con su destino. El efecto devastador de tales intentos se ha revelado quiera que miremos, encontramos al hombre corriendo en círculos, como si estuviera en una trampa, buscando en vano y desesperadamente la salida.

Es posible salir de la trampa. De todos modos, para escapar de una prisión, antes hay que confesar que se está en una prisión. La trampa es la estructura emocional del hombre, su estructura caracterológica. Es poco útil idear sistemas de pensamiento sobre la naturaleza de la trampa si la única cosa que hay que hacer para salir de la trampa es conocerla y encontrar la salida. Todo lo demás es completamente inútil: es inútil cantar himnos sobre el sufrimiento en la trampa, como lo hacer los negros esclavizados; o hacer poemas sobre la belleza de la libertad fuera de la trampa, soñada dentro de la trampa; o prometer una vida fuera de la trampa después de la muerte, como promete el catolicismo y las religiones a sus congregaciones; o confesar, contribuir un sistema filosófico en torno a la desesperación de la vida dentro de la trampa, como lo hacen los filósofos resignados o como lo hizo Schopenhauer; o inventar un superhombre que sería muy distinto del hombre que está en la trampa, como hizo Nietzsche, hasta que, atrapado en un manicomio, escribió finalmente toda la verdad sobre sí mismo... demasiado tarde
Lo primero que hay que hacer es encontrar la salida de la trampa de este mundo material.


¿ALGUIEN SABE DONDE ESTA LA SALIDA?

La naturaleza de la trampa no tiene interés alguno más allá de este punto crucial: ¿Dónde está la salida de la Trampa?

Podemos decorar la trampa para que la vida dentro de ella sea más confortable. Así lo hicieron los Miguel Ángel, los Shakesperare y los Goethe. Podemos crear artilugios provisionales para asegurar una vida más larga en la trampa. Así lo hicieron los grandes científicos y médicos, los Meyer, Los Pasteur y los Fleming. Se puede desarrollar una gran habilidad para curar huesos rotos cuando uno cae en la trampa.

El punto crucial es y sigue siendo el encontrar la salida de la trampa. ¿Dónde está la salida hacia el infinito espacio abierto?

La salida sigue oculta. Es el mayor de los enigmas. Lo más ridículo, y al mismo tiempo lo más trágico, es lo siguiente:

La salida es claramente visible para todos los que están atrapados en el agujero, con todo, nadie parece verla, sin embargo, nadie parece dirigirse hacia ella, es mas; quienquiera que se mueve hacia la salida o la señale, es declarado loco o criminal, farsante, raro, ignorante, o un pecador que de abrasarse en el infierno.

Resulta que el problema no está en la trampa y ni siquiera en hallar la salida. El problema está dentro de los atrapados.

Todo esto, visto desde fuera de la trampa, resulta imposible de comprender para una mente simple. Incluso es un poco insano. ¿Por qué no ven ni se mueven hacia la salida, claramente visible? En cuanto se acercan a ella, comienzan a gritar, a asustarse y salen corriendo. En cuanto uno de ellos trata de salir, lo insultan, lo desprecian, o incluso lo matan. Sólo unos pocos logran escabullirse al amparo de la noche oscura, cuando todos están durmiendo.

Esta es la situación el la que se encuentra y vivió o experimentó el Hijo del Hombre. Y es éste el comportamiento de las víctimas atrapadas, cuando le matan.

El funcionamiento de la Vida viviente está presente en todo nuestro entorno, dentro de nosotros, en nuestros sentidos, delante de nuestras narices, claramente visible en cada animal, árbol o flor. Lo sentimos en nuestros cuerpos y en nuestra sangre. Y, sin embardo, para los atrapados sigue siendo el mayor de los enigmas o misterios.

De todos modos, no era la Vida el enigma, el enigma es cómo ha podido quedar tanto tiempo sin resolver. El gran problema de la biogénesis y la bioenergética es fácilmente accesible por observación directa. El gran problema de la Vida y el origen de la Vida es un problema psiquiátrico: es un problema de la estructura caracterológica del hombre, que ha logrado evitar su solución durante tanto tiempo. El azote del cáncer no es el grave problema que parece ser. El problema es la estructura del carácter de los cancerólogos, que tan magistralmente lo han confundido.

El problema del hombre es la evasión básica de lo esencial. Esta evasión y evasividad es una parte de la estructura profunda del hombre. El huir de la salida de la trampa es el resultado de esta estructura del hombre. El hombre teme y odia la salida de la trampa. Impide cruelmente todo intento de encontrar la salida. Este es el gran enigma.

Ciertamente, todo esto suena como una locura a los seres humanos vivientes en la trampa. Decir estas cosas dementes estando dentro de la trampa junto con los demás significaría el rechazo, insulto, desprecio, o la muerte segura. Y esto sería así tanto para el miembro de una academia científica que invierte mucho tiempo y dinero estudiando lo detalles de las paredes de la trampa, como para el miembro de una congregación eclesiástica o religiosa que predicara, con refinación o esperanza, que hay que salir de la trampa, o el proveedor de una familia cuya única preocupación fuese la de no morirse de hambre dentro de la trampa; o un empleado de una empresa industrial que hiciera todo lo posible para que la vida en la trampa fuese mas cómoda.

Quien pronunciara esas palabras, sería reo de muerte de uno u otro modo, por ostracismo, por encarcelamiento, por rechazo, a causa de la violación de alguna ley o, en condiciones apropiadas, por medio de la silla eléctrica, por ejemplo. Los criminales son personas que encuentran la salida de la trampa, y salen por ella precipitadamente y ejerciendo violencia sobre el prójimo o la gente atrapada. Los lunáticos que se pudren en las instituciones en las que se los somete a movimientos espasmódicos, como a las brujas en la edad media, mediante los electroshocks, también son hombres atrapados que vieron la salida, pero no pudieron supera el común terror a acercársele.

Fuera de la trampa, muy cerca de ella, está la vida viviente, por todas partes, en todo lo que el ojo puede ver, el oído puede oír y el olfato puede oler. Paras víctimas dentro de la trampa. La vida viviente es una eterna agonía, una tentación como para Tántalo. La ves, la sientes, la hueles, lo añoras eternamente, y sin embargo nunca jamás puedes atravesar
la salida de la trampa. Salir de la trampa, se ha vuelto sencillamente imposible. Puede añorarlo en sueños, poemas, soberbias piezas musicales y pinturas, pero ya no está dentro de tus movimientos reales. Las llaves de la salida están incrustadas dentro de la coraza de tu propio carácter y en la rigidez mecánica de tu cuerpo y alma.

LA GRAN TRAGEDIA

Esta es la gran tragedia. Y ocurre que el Hijo del Hombre la conocía.

Si vives demasiado tiempo en un sótano oscuro, odiarás la luz del sol. Incluso puedes haber perdido la capacidad para que tu ojo tolere la luz. De aquí proviene el odio a la luz solar.

Por Ejemplo:

Si vives demasiado tiempo entre gente mala, practicando, envidia, egoísmo, falsedad, odio, avaricia, poco a poco odiarás hacer el bien o actuar con Amor o Bondad hacia los demás. Incluso puedes haber perdido las facultades y la capacidad para que tu ojo tolere el bien, la bondad, el Amor, y todo lo bueno, De aquí proviene el odio a la Luz de hacer el Bien.

Los seres que viven en la trampa desarrollan técnicas muy elaboradas para mantener la vida en un nivel estrecho y bajo, a fin de adaptar a su descendencia a la vida en la trampa. En la trampa no hay suficiente espacio para grandes oscilaciones de pensamiento o de acción. Cualquier movimiento se ve restringido por todas partes. En el curso del tiempo, esto ha tenido el efecto de tullir los propios órganos de la vida viviente. Las criaturas atrapadas han perdido el verdadero sentido de lo que es una vida plena.

De todos modos, ha quedado un intenso anhelo de felicidad en vida y un recuerdo de una vida feliz de mucho tiempo atrás, antes de quedar atrapado. Pero no pueden vivirse el anhelo y la memoria en la vida real. De esta tensión, por lo tanto, ha crecido un odio a la vida.

Reunamos todas las manifestaciones de este odio a lo viviente. El Hijo del Hombre fue víctima de este odio a lo viviente por parte de sus contemporáneos. Su trágico sino se ofrece a sí mismo como una lección sobre aquello con que se encontrarán las futuras generaciones de seres humanos cuando restablezcan las leyes de la vida. Su tarea fundamental será la de enfrentarse con la malignidad humana. A medida que vamos rastreando este sendero, tratando de vislumbrar las posibilidades futuras, lo bueno y lo malo, la historia del Hijo del Hombre adquiere una significación trágica.

EL GRAN PELIGRO

La raza humana conocería su peor y más devastador desastre si obtuviera de golpe, como un todo, el pleno conocimiento de la función de la vida, o el secreto del Hijo del Hombre. Existen buenas razones y una profunda racionalidad en el hecho de que la raza humana haya rechazado conocer la profundidad y la verdadera dinámica de su miseria crónica. Semejante irrupción repentina del conocimiento incapacitaría y destruiría todo lo que de algún modo hace que la sociedad siga funcionando pese a las guerras, las hambrunas, las matanzas emocionales masivas, las miseria infantil, etc.

Significaría una locura iniciar proyectos mayores como Los Niños del Futuro o Las Futuras Generaciones de Seres Humanos, sin comprender cómo fue posible que toda esta miseria persistiera sin disminución alguna, no reconocida e incontestada durante miles de años; sin comprender que no tuvo éxito ni uno solo de los muchos intentos brillantes de clarificar y aliviar la situación; que con cada paso hacia la concreción del gran sueño, la miseria no hizo más que crecer y profundizarse; que ninguna religión logró sus objetivos a pesar de la mejor de las intenciones; que todos los grandes hechos se convirtieron en una amenaza para la humanidad, como por ejemplo el socialismo y la fraternidad, que se convirtieron en estatismo y opresión de la peor clase. En suma, sería criminal considerar tales proyectos serios sin antes mirar en derredor y aprender qué es lo que asesinó a la humanidad durante siglos. No haría sino agregar más miseria a la ya existente. Actualmente, una investigación a fondo del asesinato del Hijo del Hombre es mucho más importante que los niños más hermosos que seamos capaces de criar. Toda esperanza de salir alguna vez del fango de la miseria educacional se perdería para siempre, irreversiblemente, si este intento nuevo y tan lleno de esperanzas en un nuevo tipo de niños en vías de crecimiento se empantanara y se convirtiera en su exacta antítesis, tal como sucedió con todas las anteriores actividades prometedoras creadas por almas humanas. No nos equivoquemos a este respecto: la remodelación del carácter humano a través de un cambio radical en su aspecto total y en la práctica de la crianza de los niños está relacionada con la vida misma. Las emociones mas profundas que el animal humano pueda alcanzar dejan muy atrás cualquier otra función existencial en cuanto a su alcance, profundidad y fatalidad. Asimismo, la consiguiente miseria sería más profunda y grande si este crucial intento fracasara y degenerara. No hay nada más devastador que la vida irritada y contrariada por una esperanza frustrada. No lo olvidemos nunca.

No podemos resolver este problema de forma perfecta, académica, detallada, ni mucho menos. No podemos hacer más que explorar el terreno para ver donde se ocultan los tesoros para un posible uso futuro, dónde hay animales salvajes que andan recorriendo el campo, dónde se han colocado trampas ocultas para matar al invasor, y cómo funciona todo esto. No queremos empantanarnos en nuestra propia impaciencia, en nuestra propia rutina diaria e incluso en intereses que nada tienen que ver con el problema educacional. En un encuentro de educadores ergonómicos, celebrado algunos años atrás, se mencionó el hecho de que la educación es un problema de siglos venideros. Parecía muy probable que las primeras generaciones de niños del futuro no podrían resistirse a los múltiples impactos de la plaga emocional. Seguramente deberían ceder aquí y allá; no sabemos exactamente de qué manera. Pero hay esperanzas de que lentamente se irá desarrollando una conciencia general de la vida en estos niños de nueva especie, y de esta conciencia se irá esparciendo por todas la comunidad humana. Los educadores que convierten la educación en un negocio rentable no se interesarían por ella si creyeran que la situación será la que hemos descrito, Guardémonos de este tipo de educadores.

El Educador del Futuro hará sistemática (no mecánicamente) lo que hoy día hace todo verdadero y buen educador; sentirá las cualidades de la vida viviente en el niño, reconocerá las cualidades específicas de esta vida y promoverá su desarrollo pleno. Mientras la tendencia social actual prosiga de modo tan arrollador, es decir, la tendencia dirigida contra estas cualidades innatas de la expresión emocional viva, el educador auténtico tendrá una tarea doble: deberá conocer las expresiones emocionales naturales según varíen en cada niño, y deberá aprender a manejar el entorno social cercano y remoto que actúa en contra de estas cualidades vivas. Sólo en un futuro lejano, cuando semejante educación consciente de los niños haya desenmarañado la severa contradicción entre cultura y naturaleza, cuando ya no se opongan recíprocamente la vida bioenergética y la vida social del hombre, sino que se apoyen, complementen y realcen mutuamente sólo entonces esta tarea dejará de ser peligrosa. Debemos estar preparados; este proceso será lento y penoso, y costará muchos sacrificios. La plaga emocional se cobrará muchas víctimas.

Nuestra próxima tarea consiste en perfilar las características básicas y típicas del conflicto entre las expresiones emocionales innatas y altamente variables del niño, y las cualidades de la estructura humana mecanizada y acorazada, que rechaza y combate esas expresiones de modo general y específico.

Más allá de las innumerables variedades de la conducta humana, el análisis caracteriológico ha logrado hasta ahora bosquejar modelos básicos y secuencias típicas en las reacciones humanas. Así lo ha hecho extensamente con respecto a las neurosis y las psicosis. No intentaremos hacer lo mismo con respecto a la dinámica típica de la plaga emocional. Será necesario hacer amplias descripciones específicas de las reacciones individuales a la plaga, para poder equipar a fondo el educador y médico con los conocimientos necesarios.

En el mundo cristiano y en las culturas directa o indirectamente influenciadas por el cristianismo, existe una pronunciada contradicción entre el hombre pecador y su Dios. El hombre fue creado a semejanza de Dios. Se le anima a ser semejante a Dios. Con todo, el hombre es pecador (Malo), ¿Cómo es posible que el mal viniera al mundo si este mundo fue creado por el Altísimo? En su comportamiento real, el hombre incluye tanto el aspecto semejante a Dios como el pecador. La semejanza al Gran Padre Universal existió en primer término; luego, el pecado o mal irrumpió en su existencia. El conflicto entre el ideal de Dios y la realidad del pecado deriva de una catástrofe que convirtió lo divino en diabólico. Esto es cierto para su historia social pasada, así como para el desarrollo de cada niño desde que una civilización místico-mecánica comenzó a ahogar las cualidades divinas en el hombre. El hombre deriva del paraíso y sigue añorándolo. El hombre ha salido de algún modo del universo y anhela retornar a él. Estas son realidades fácticas que percibimos si aprendemos a leer el lenguaje de sus expresiones emocionales. El hombre es básicamente bueno, pero es también un bruto. El cambio de bueno a bruto ocurre realmente en el interior de cada niño. Dios está, por lo tanto, dentro del hombre, una parte de él está en cada ser humano, en forma de chispa o monitor de misterio, ajustador de la personalidad, y no hay que buscarlo sólo fuera del mismo. El Reino de los Cielos es el reino de la gracia interior y la bondad, y no el místico más allá, con ángeles y demonios mediante el cual el bruto que vive en el animal humano vuelve a su paraíso perdido.

EL PECADO O MAL ORIGINAL UN MISTERIO

La vida es plástica; se ajusta a cualquier condición de su existencia con o sin protestas, con o sin deformaciones, con o sin revueltas. Esta plasticidad de la vida viviente, una de sus mayores ventajas, será una de las cadenas que la esclavizarán cuando la plaga emocional aprenda a abusar de la plasticidad de la vida en su provecho. Una misma vida es distinta en el fondo profundo del mar que en lo alto de una montaña. Es distinta en la caverna oscura que dentro del vaso sanguíneo. Era diferente en el jardín del Edén, y diferente en la trampa que atrapó a la humanidad. La vida no sabe nada de trampas en el jardín del Edén; vive el paraíso de modo meramente inocente, feliz, sin un atisbo de un tipo de vida diferente. Rehusaría escuchar un relato sobre la vida en la trampa; y si lo escuchara, lo comprendería sólo con su cerebro, no con su corazón. La vida en el paraíso está plenamente adaptada a las condiciones en el paraíso.

Dentro de la trampa, la vida vive la vida de almas cogidas en una trampa. Se ajusta rápida y completamente a la vida en la trampa. Esta adecuación es tan amplia que de la vida paradisíaca no quedará más que un vago recuerdo una vez que la vida haya quedado atrasada. El desasosiego, las prisas, el nerviosismo, una nostalgia casi imperceptible, un sueño largamente pasado aunque presente, de algún modo- se consideran como algo natural. Ni un solo atisbo del hecho de que sean signos de un vado recuerdo de la vida en el paraíso. La cual pertenecer a un pasado muy remoto, interrumpiría la paz del alma de los cautivos. La adaptación es completa. Alcanza proporciones que van más allá de los límites de la razón.

La vida en la trampa pronto se convertirá en algo completamente absorto en sí mismo, tal como se supone que es la vida en una prisión. Ciertos tipos de carácter que se desarrollarán en la vida en la trampa pertenecen a ésta y carecerían de sentido si la vida recorriera el mundo en libertad. Estos caracteres, moldeados por la vida en la prisión, presentarán una gran variedad. No estarán de acuerdo unos con otros y se combatirán mutuamente. Cada uno de ellos proclamará la verdad absoluta a su manera. Pero todos tendrán, una sola característica en común; todos se unirán para matar a quien ose formular la pregunta básica: ¿CÓMO EN NOMBRE DE UN DIOS MISERICORDIOSO, NOS LAS HEMOS ARREGLADO PARA LLEGAR A ESTA TERRIBLE SITUACIÓN, A ESTA PESADILLA DE UNA TRAMPA?

¿POR QUÉ EL HOMBRE PERDIÓ EL PARAÍSO? ¿QUÉ ES LO QUE REALMENTE PERDÍO CUANDO CAYO EN EL MAL O PECADO?

El hombre atrapado creó, en el curso de milenios, un gran libro; la Biblia. Éste libro es la historia de sus luchas, angustias, glorias, esperanzas, anhelos, sufrimientos y pecados o maldades en la trampa. Fue pensado y escrito en muchas leguas por gentes muy diferentes. Algunas de sus características pueden encontrarse en lugares muy distantes entre sí, en la memoria escrita y no escrita del hombre. El hecho de que las cosas habían sido muy distintas en el pasado remoto y que de algún modo el hombre alguna vez había caído en el Diablo, el pecado o mal, el odio, la envidia, la avaricia, el egoísmo, la vanidad y lo repugnante, es común a todos los relatos de antaño. Las biblias del mundo son los relatos de la lucha del hombre contra el mal del hombre. La biblia nos cuenta mucho sobre la vida en la trampa, pero muy poco sobre cómo los hombres cayeron en la trampa. Es obvio que la salida de la trampa es exactamente la misma que la entrada a la trampa, por lo cual fueron sacados del paraíso. ¿Por qué nadie dice nada sobre ello, salvo en unos poquísimo párrafos que guardan con el resto de la biblia la proporción de uno a un millón, y en un lenguaje velado destinado a ocultar el sentido de las palabras?

Una masa humana silenciosa, sufrida, soñadora y trabajadora, aislada de la vida de Dios, proveyó la amplia base sobre la que crecieron los sacerdotes y los profetas contra lo sacerdotes; los reyes y los rebeldes contra los reyes; los grandes senadores de la miseria del hombre dentro de la trampa, y con ellos los grandes curanderos y los autoridades médicas, los taumaturgos y los ocultistas. Con los emperadores o presidentes surgieron los baratilleros de la libertad, y con los grandes organizadores del hombre en la trampa nacieron las prostitutas políticas, los Barrabases y las sabandijas rateras que se apuntan al partido ganador; el Mal y el Crimen contra la ley; y los jueces del Mal y el crimen contra sus ejecutores; la supresión de las libertades que no pueden existir en una vida entrampada, y las uniones por la libertades civiles dentro de la trampa. Del fango crecieron también unos grandes cuerpos políticos llamados partidos, destinados los unos a conservar lo que llamaban el status quo dentro la trampa, los llamados conservadores (dado que intentaban preservar la ley y el orden que habían sido establecidos para que continuara funcionando dentro de la trampa. Aquí y allá, tales progresistas conquistaban el poder sobre los conservadores y comenzaban a establecer la libertad en la trampa o Pan y Libertad en la trampa. Sin embargo como no había nadie que pudiera da al gran rebaño de hombres el pan y la libertad, sino que había que trabajar por ello, los progresistas pronto se convertían ellos mismos en conservadores, porque tenían que mantener la ley y el orden del mismo modo que sus eternos enemigos, los conservadores, lo habían hecho antes. Luego surgió un nuevo partido que pensó que las masas de humanidad sufriente debían ser las que gobernaran la vida en la trampa, y no los sacerdotes, reyes o duques. Se esforzaron por poner en pie a las masas y lograr que actuaran; pero aparte de unos pocos asesinatos y la destrucción de las casa de algunos ricos en la trampa, poco fue lo que sucedió. Las amplias masas de la humanidad simplemente repitieron lo que habían oído y visto desde arriba durante miles de años, y nada cambió; lo único que creció fue la miseria, cuando un partido muy sagaz se formó y prometió a la humanidad una libertad popular en la trampa, y trajo el infierno aquí y allá utilizando los viejos y gastados temas anteriormente usados por los reyes, duques y tiranos. Antes de que se descubrieran sus verdaderos propósitos, los partidos de la libertad popular tuvieron un gran éxito. Su consigna de una libertad popular en la trampa, distinta de otras libertades en la trampa, y el uso de los viejos métodos de los viejos reyes, funcionaron bien, puesto que los líderes de este partido provenían, como pequeños buhoneros de la libertad, del propio rebaño de los hombres atrapados, y cuando obtuvieron el poder sobre un área pequeña se sorprendieron de ver cuán fácil es apretar botones y que la policía, las fuerzas armadas, los diplomáticos, los jueces, los científicos académicos y los representantes de potencias extrajeras actúan según se opriman o se tire de ellos breve y enérgicamente. A los pequeños buhoneros de la libertad les gustaba tanto ese juego del poder a través de pulsar botones, que se olvidaron por completo de la libertad popular en la trampa y no hacían más que divertirse pulsando botones cada vez que podían hacerlo en los palacios de los viejos gobernantes a los que habían asesinado. Se dedicaban sólo a caminar ebrios de poder y con máquinas de poder. Pero no duraron mucho tiempo y pronto fueron reemplazados por los viejos, buenos, decentes pulsadores de botones de poder, los buenos y viejos conservadores que habían conservado alguna decencia que llevaban en sus almas como un velado recuerdo de los días del paraíso.

Todos se combatían y luchaban unos con otros, se desplazaban aquí y allá, mataban a sus adversarios con una ley o sin ella; en suma, daban una imagen veraz del mal del hombre y del cumplimiento de la maldición del Edén. La masa de la humanidad atrapada no participaba realmente en este holocausto de la vida pestífera en la trampa. De entre dos mil millones de almas, no más de unos pocos miles tomaban parte de este tumulto. El resto sólo sufría, soñaba y esperaba ¿Qué esperaba? Al redentor, o algo inaudito que los liberase; la liberación de sus almas de la trampa llamada cuerpo; la reunificación con el gran alma del mundo o el infierno. Pero soñar, trabajar y esperar eran las ocupaciones principales de la mayoría de la humanidad, muy alejada del torbellino político. También había numerosas muertes en grandes guerras dentro de la trampa, contra enemigos que cambiaban todos los años como la gente que cobra dinero de la caja de un banco. No importaba mucho, aunque hacía daño. De todos modos, la gran masa de la sufriente humanidad estaba esperando la liberación de esta vida pecaminosa, y lo pocos alborotadores realmente no contaban demasiado, visto desde la perspectiva de la vida o Dios en el Universo.

Y la vida de Dios nacía en miles de millones de niños en la trampa, pero era matada por la gente atrapada, que no reconocía la vida de Dios en los niños, o estaban asustadas de muerte al ser la vida viviente, móvil, decente, simple. Y así sucedió que el hombre perpetuó su condición de ser atrapado. Si se hubiera dejado a estos niños librados a sí mismos tal como Dios los había creado, ciertamente habrían encontrado la salida de la trampa. Pero esto no estaba permitido. Estaba prohibido sobre todo durante el reinado de la libertad popular en la trampa. Había que ser leal a la trampa y sólo a ella, y no a los bebés, so pena de muerte o desprecio decretado por el Gran Líder y Amigo de todos los Atrapados.


EL REINO DE LOS CIELOS EN LA TIERRA

El mito del Hijo del Hombre presenta las cualidades de la Causa Centro Primera o La Perfección Paradisíaca Personalizada, en otras palabras, las cualidades de la Energía Vital innata, natural, de manera casi perfecta. Lo que no sabe ni reconoce es que el origen o núcleo del Mal, el Diablo, Demonio, Lucifer o Satanás, es un Dios pervertido, originado en la supresión de las cualidades divinas. Esta falta de conocimiento es una de las piedras angulares de la tragedia humana.

El Centro de Investigación de la Infancia, se ha visto tales características naturales semejantes a Dios en niños pequeños, características que hasta el día de hoy siguen siendo el objetivo idealizado e inalcanzable de todo tipo de religión y ética. De modo similar, todas las religiones que se desarrollaron en las grandes sociedades asiáticas representando al animal hombre como realmente malo, pecador y maligno; y todos lo filósofos religiosos a los largo de la historia humana tuvieron un único objetivo; rasgar las tinieblas, encontrar la respuesta al origen del Mal y el remedio contra el Mal en el hombre. Todos los afanes y pensamientos filosóficos han estado dirigidos siempre y fundamentalmente a resolver y eliminar el enigma del mal.

¿Cómo puede provenir el Mal de la creación de Dios? En cada niño recién nacido, Dios estuvo presente, para sentir, ver, oler, amar, proteger, desarrollar. Y en cada niño recién nacido, hasta el día de hoy, Dios es aplastado, restringido, reprimido, castigado, contemplado con horror. El Pecado (El Mal) es creado por el hombre mismo. Esto quedó oculto.

El Reino de Dios está dentro de ti. Nació contigo. El Reino de los Cielos es la gracia interior, la Bondad, la Verdad, la Belleza y el Amor personalizado. Pero tú lo decepcionas, según dicen todas las religiones; no lo reconoces, lo traicionas, eres falso con él, y eres pecador hasta tanto no retornes a Dios. Hasta entonces, asimismo, continuarás tentado por el Diablo o Demonio, Al Padre Universal hay que dialogar expresar, comunicar, charlar o hablar con él, igual que un niño cuenta sus problemas a su padre o madre terrenal para buscar algún consejo o ayuda. Dios está dentro del ser humano en forma de Chispa o Monitor de Misterio, hay que aprender a dialogar con la chispa o Ajustador personalizado que habita dentro de cada ser humano, hablarle al Gran Padre Universal del Paraíso Dios, para huir de la tentación o el mal, el odio, la avaricia, la vanidad, la mentira, el egoísmo, y todo lo malo. ¿Cómo es posible que el hombre dejara de ver a Dios o al Padre Celeste, cuando estaba justo delante de él?

Las cualidades de un sistema viviente orgonótico que funciona libremente y la observación de niños que crezcan libremente dentro de sus derechos naturales confirman que hay una verdad básica en esta concepción religiosa mistificada. Recordemos que estamos interesados en una exégesis de la creencia religiosa o en una aprobación de la vida religiosa. Lo que no interesa profundamente es hasta qué punto el Hombre conoció la verdad biológica en el curso del tiempo, y de cuánto osó darse cuenta dado su propio temor y su odio a la vida.

Los Niños del Futuro provendrán del Pasado. La velocidad y la eficiencia del cambio dependerán sobre todo de la medida en que un futuro más feliz haya sido anticipado en los sueños de la humanidad. Y de cuánto se haya frustrado en el curso del conflicto entre el Diablo y la moral. No hay ninguna esperanza para educación hasta que no se logre una orientación básica como la descrita. Descubrir al hombre requiere conocer el secreto del hombre acorazado; el odio a lo viviente.

El Hijo del Hombre sabía que los niños tenían La Cosa. Amaba a los niños y era semejante a ellos, no por la infantilidad, sino por la sencillez e inocencia, era sabio pero ingenuo, confiado pero cauteloso, derramaba amor y bondad y sin embargo era capaz de golpear con fuerza; gentil pero severo, precisamente como es el niño del futuro. Esto no es idealización. Somos plenamente conscientes del hecho de que el mínimo resto de idealización de estos niños significaría contemplar la realidad a través de un espejo, donde no se la puede comprender.

Lo Divino, pues, no es meramente vengativo y severo, ni meramente bueno y manso, no le ofrece siempre la otra mejilla al enemigo. Lo que es semejante o igual a Dios el Gran Padre Universal del Gran Universo de Havona en el Paraíso, conoce todas las expresiones de la vida. Las emociones orgonóticas son buenas y mansas donde hacen falta la bondad y la mansedumbre. Son duras y golpean con fuerza donde se traiciona y ofende a la vida. La Vida es capaz de una ira severa. No condena el cuerpo; incluso comprende a la prostituta y a la mujer que le ha sido infiel a su marido. No persigue ni condena a la prostituta o a la esposa infiel. Cuando habla de adulterio, no se refiere a los mismo que los animales humanos hambrientos de sexo, malignos, endurecidos, inmovilizados, de alguna ciudad atestada.

Dios e Vida. Es un ser resplandeciente, atrae a la gente, que se congrega a su alrededor multitudinariamente y lo ama. Este amor es realmente una sed de amor; se convierte fácilmente en malignidad si no es satisfecha.

Los seres radiantes y llenos de vida, son líderes natos de las ciudades. Se convierten automáticamente en líderes, sin esfuerzo, sin autoproclamarse líderes de las ciudades, como hacen líderes de la peste emocional.

Los niños que destellan alegría también son líderes natos de otros niños. Estos últimos se congregan alrededor de los primeros, los aman, los admiran, buscan su estima y su consejo. Esta relación del niño dirigente con los niños dirigidos surge espontáneamente de sus juegos y charlas. El niño del futuro es gentil, ama, da generosamente y con gusto. Sus movimientos son armoniosos, su voz es melodiosa. Sus ojos brillan con hermosos resplandor y miran al mundo con una mirada tranquila y profunda. Es suave al tacto de sus manos. Puede acariciar de modo que el acariciado comience a irradiar su propia energía vital. Este es el poder curativo, tan mal interpretado del Hijo del Hombre o el Miguel de Nebadón, de Jesús de Nazareth. La mayoría de las personas, incluidos los niños acorazados, son frías y húmedas, tienen un campo energético reducido, no irradian, no dan fuerza a los demás. Necesitan fuerza ellas mismas y la beben doquiera que la consigan. Se llenan de vigor y de la radiante hermosura del Hijo del Hombre, como hombres muertos de sed se sorben agua de una manantial.

El Hijo del Hombre da liberalmente. Puede hacerlo, dado que su poder para absorber energía vital del universo es ilimitado. El Hijo del Hombre no siente que esté haciendo mucho al dar su fuerza a otros. Lo hace con gusto. Es más necesita brindarse a sí mismo; está lleno de fuerza que desborda. No pierde nada cuando da a otros en abundancia. Por el contrario, se hace más fuerte y más rico al dar a los otros. No sólo a causa del placer de dar; le gusta dar, pues su energía metaboliza más rápidamente; cuánto más fuerza y amor entregue, tanto más gana nueva fuerza del universo, tanto mayor y más estrecho es su propio contacto con la naturaleza a su alrededor, tanto más aire, los pájaros, las flores, los animales, de todo lo que está cerca, conociéndolo con su orgonótico Primer Sentido; seguro en sus reacciones, armonioso en su autorregulación, independiente de obsoletos ni debes y tú no debes. No es consciente de que más tarde irrumpirán nuevos debes y no debes de un modo sumamente trágico, y de que asesinarán al Hijo del Hombre en cada niño.

 
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Esta es una pequeña ayuda para todos..., las personalidades que hay despues de la muerte fisica Ver llaves moverse!! Me cruje la paredLo que yo tengo en mi psicología más allá de lo normal!Sueño raro con fantasmas¿qué era?Que decis a esto¿qué está pasando?Kilómetro 666¿?Aparicioness!!!!La historia de mi familia
Lista de las 10 charlas precedentes : 


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