Necesito encontrar tierra, contigo....
En una ocasión pensé que mi vida sería siempre igual. Sin complicaciones. Sin variantes. Sin riesgos. Y, claro está, me equivocaba. Tuve la suerte, hace ya algunos años, de encontrar una mujer que me enseñó que la vida, realmente, es sueño. Y qué hacemos si no soñamos? Nos volvemos grises, caducos y, obscenos en el silencio de nuestras frustraciones, en la opacidad de nuestros deseos, en el letargo de nuestras emociones.
Esa mujer duró muy poco en mi vida, pero para mí supuso un nuevo horizonte, una estela de luces que me indicaban el camino a seguir a partir de ese momento. Sin mapas, sin brújula y sin equipaje. Al desnudo.
Creo que no tengo que decir nada más.
Si decides subirte al barco, házmelo saber.
Ricard
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