Muy buena la historia de pepita.
No está nada mal, fue escrita hace un año, y ya estamos viendo como todo se cumple. Los que ahora estamos ahorrando un poco dentro de un par de años podremos hacer como el ex de Pepita: comprar a precio de saldo los pisos que ahora se están vendiendo por las nubes.
Lo único que no sé cómo se va a regular son esas ventas por debajo del valor de las hipotecas pendientes. Quiero decir: si tienes una vivienda hipotecada en 200.000 euros, y la vendes en 150.000, el banco por supuesto va a exigirte que canceles también esos 50.000. Ese nuevo préstamo ya no será un hipotecario sino un personal, o sea, no irá al 5%, sino al 9 ó 10% en el mejor de los casos, y no irá a cuarenta años, sino a ocho o diez como máximo. Por ejemplo en el caso de Pepita: 100000 euros, al 9% (siendo generosos), y a 10 años: una letra de 1267 euros, más el seguro de vida, y eso suponiendo que se lo concedan, que no es habitual dar préstamos personales de ese importe sin tener patrimonio y pagando un alquiler. Con todo esto, me parece que mucha gente acabará hipotecando la casa de sus padres para salir del paso.
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