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Sexo en secreto entre mi prima de 16 años y yo.

 


Cuando terminé la universidad tuve que buscar un buen trabajo acorde a lo que estudié; trabajo que no iba a encontrar en la ciudad donde radicaba; por lo que me fui a la frontera.
Cuando llegué lo hice a casa de unos tíos; eran mi tío (hermano de mi papá), mi tía, una prima de 25 años, una de 16, una de 12, y un primo de 6 años. Hacia aproximadamente 8 años que no los veía.

En fin, el caso es que cuando llegué a casa de mis tíos, mi prima mayor ya tenía 25 años (y la verdad de muy buen cuerpo y cara), pero con quien protagonizaría más adelante la historia seria con la que tenia 16 años.

Ella era una chica se podría decir normal, bonita, de buen cuerpo, pero sobre todo unos senos impresionantemente grandes a sus edad, lo único que me llamó la atención pero tampoco al punto de despertarme algún pensamiento morboso, no al momento que la vi; aunque eso cambiaria con el tiempo.

A decir verdad casi de inmediato surgió una especie de apatía entre ella y yo, cosa que entendí debido a que creo era por su edad que como ya lo dije era de 16 años, yo tenia 24.
Yo traté siempre de llevarme bien con ellas, por lo que poco a poco mi prima, a la cual llamaré GLORIA también empezó a tratarme mejor; bromeábamos, jugueteábamos y platicábamos mucho; yo le ayudaba en sus tareas de la preparatoria. Poco a poco empezó a surgir ese cariño propio de primos y consecuencia de la buena convivencia.

No se en qué momento empecé a verla como mujer; quizá fue una vez que al entrar en su cuarto la vi envuelta en una tolla, dado que acababa de bañarse; verla así, con su pelo mojado, sus enormes senos moldeados por la tolla, al igual que su buen trasero, a partir de entonces empezó a moverme el tapete; me gustaba verla llegar de la escuela enfundada en su faldita corta, sus medias azules que la hacían verse muy sexy, su blusita blanca y esos chonguitos que le daban un toque infantil. Casi siempre al llegar se ponía una especie de mallas o pans tan entallado que se le marcaban sus labios vaginales, era un bultito hermoso que me hacia imaginarme tantas cosas,

A partir de entonces fue que surgió en mi unas enormes ganas de cogermela; cualquier pose o vestimenta provocativa de ella me excitaba; y cada que jugueteábamos no perdía la oportunidad de rozar sus enormes senos, o incluso hacer que ella con su mano rozara mi pene bien duro y parado, con la intención de que le gustara.

Recuerdo una ocasión en la que todos fuimos a una fiesta, excepto ella, ya que dijo que le dolía la cabeza y prefería quedarse en casa; de esa fiesta regresamos como a las 12 de la noche; antes de llegar pasamos a comprar algo de cenar, y también compré algo para ella pensando en que quizá estaría despierta y tuviera algo de hambre. Cuando llegamos, tanto mis tíos como mis otras primas se dirigieron directamente a la cocina, mientras yo les dije que iría a ver si Gloria estaba despierta. No toqué su puerta, solo la abrí y lo que vi al entrar me dejó anonadado; ella estaba acostada boca arriba, sin ninguna sábana encima; en un calzoncito de esos que vulgarmente les llaman a media nalga; lo recuerdo bien, era de color azul pastel con dibujos infantiles; yo me acerqué muy despacio a ella para que no despertara, tenia sus piernas abiertas por lo que el bultito en su entrepierna (su vagína ) se veía hermoso, incluso se le podían ver unos vellitos saliendo de su calzoncito; tuve unos enormes deseos de tocar aunque sea poquito y con suavidad su panochita; pero no lo hice por temor a que alguien entrara y me sorprendiera, y también por temor a que ella despertara y se enojara.
No traía en mente otra idea más que verla desnuda; tenia que ver esos riquísimos y grandes senos que tenia, esa panochita que tan deliciosa se veía con sus pans ajustados.

Y la oportunidad llegó en una ocasión en la que casualmente la regadera de su cuarto se descompuso y no le salía agua; ella tenía que bañarse porque tenía una clase por la tarde; ese día en casa solo estábamos ella, su tía, y yo. Le dije que si quería podía bañarse en la regadera de mi cuarto, a lo que ella accedió. Yo estaba en la sala viendo el fut bol.
En cuanto vi que se metió a mi cuarto fui con la intención de poder verla; se escuchaba el agua al caer y eso me excitó; la chapa de la puerta se había atrofiado y en mi afán de querer repararla lo hice mal y quedó un orificio por el cual se podía ver directamente hacia la regadera. Ese día se cumplió mi deseo de verla desnuda; estaba de espaldas, sus nalgas eran redonditas, anchas y paraditas; y cuando se puso de frente a la puerta pude verle su panochita; el agua corría por todo su cuerpo, sus pelitos mojados se veían espectaculares; para entonces yo ya tenia mi pene bien erecto; me lo saqué y empecé a masturbarme viéndola; veía como se tocaba su monte de Venus al enjabonarla. Desafortunadamente escuché ruidos cerca de la habitación por lo que me salí, y por temor ya no regresé. Pero ya la había visto, había visto a mi primita totalmente desnuda, lo que me llevo a dirigirme después de que ella termino de ducharse, al baño a masturbarme, a vaciar todo lo que tenia acumulado y que sentía que terminaría por reventar mi pene.

Los jugueteos entre ella y yo aumentaban de tono; los dos sabíamos que esos roces a nuestras partes intimas no eran sin querer, sabíamos que eso nos gustaba; ella tomó la costumbre de pellizcar mis brazos y morderlos, al igual que lo hacia con mis mejillas; yo también hacia lo mismo con ella.

Hubo una ocasión en la que muy temprano por la mañana, tanto mis tíos como mis otras dos primas salieron, por lo que nos quedamos en casa solo ella, mi primito de 6 años, y yo.
Ese día ella fue hacia mi cuarto a buscar a mi primito que gustaba de ir a ver la televisión conmigo. Cuando ella llegó yo estaba acostado en mi cama; solo en bóxer y sin playera con una sábana cobijándome. Ella se recostó a mi lado y empezó con sus pellizcos y jugueteos; ¡imagínense!; si de por si uno en las mañanas amanece como carpa de circo por las erecciones, yo con mi primita a un lado estaba peor. Ese día ella se atrevió a morder mi abdomen, aunque no solo sentí que lo mordía, sino que lo lamía con su lengua y no retiraba su boca, sino que la dejaba unos segundos haciendo presión en mi piel; mi pene se puso bien erecto, lo que ella notó debido a la delgada sábana que tenia encima. Ya era evidente que ella también se calentaba y que deseaba tener algún tipo de contacto sexual conmigo, aun así todavía no me atreví ni siquiera a besarla; pero decidí que ahora seria ella quien tenia que verme desnudo, tenia que ver mi pene para despertar su deseo; y así pasó después.

Mis tíos constantemente salían a hacer compras y ella por las tareas de su escuela muchas veces se quedaba en casa. Ese día era un sábado; yo llegué de mi trabajo y noté que solo estábamos su abuela, ella y yo. Fui a su cuarto y le dije que necesitaba bañarme pero que en la regadera de mi cuarto no salía agua, que si podía utilizar su baño; dijo que si por lo que fui de inmediato a mi cuarto por lo necesario. Ella estaba haciendo tarea; entré al baño no sin antes dejar accidentalmente entreabierta la puerta. Cuando estaba quitándome la ropa escuché un pequeño ruido de la puerta; era ella que estaba espiándome; hice como que no la vi y me desnudé todo; empecé a tocarme el pene como si estuviera masturbándome; ya lo tenia bien parado y ella estaba mirándome; se quedó ahí todo el tiempo que duré bañándome. Cuando salí ella estaba tapando su cara con un libro como si estuviera leyendo. Pero ya había logrado despertar en ella mucho deseo. Sé que lo que había visto le había gustado; cosa que comprobé como dos días después cuando accidentalmente dejó en mi habitación un libro; ella iba a la preparatoria en las mañanas muy temprano; cuando ella se iba yo aun estaba dormido; sabia que tenia que entrar a mi cuarto por su libro; por lo que fingí estar dormido y me acosté boca arriba, sin nada que me tapara y solo en ropa interior; estuve atento a escuchar cuando ella llegara a mi cuarto; cuando entró yo tenia el pene parado, y se notaba a través de mi ropa interior; ella se quedó viéndome; y antes de salir se dirigió hacia a mi, estuvo viéndome unos segundos y se atrevió a tocar un poco mi pene por encima de mi trusa; casi de inmediato salió.

Ese mismo día nos besamos por primera vez; fue cuando ella llegó de la escuela; yo estaba viendo la tv en la sala; mi pidió que si podía ayudarla con una tarea a lo que respondí que no porque estaba viendo jugar a mí equipo de fut bol:

-¿Nada te importa cuando estas viendo fut bol verdad?-me dijo
-No, nada, así es que si quieres cuando se termine el partido te ayudo, ahora no me distraigas.

Tal parece que aquellas palabras fueron un reto para ella, porque a los pocos segundos salio ya sin uniforme, con un short de licra blanco el cual transparentaba la tanga que traía puesta; con una blusa bien escotada y sin sostén; ¡Dios mío, ¡ si había querido distraerme, lo había logrado; sus pezones se marcaban, los traía bien hinchaditos.
Se acercó a mi y me dijo:- ¡por favor, ayúdame con la tarea!- desde luego que no pude negarme y la seguí a su cuarto; cuando entré me dejé caer sobre la cama y le dije que estaba cansado; ella se puso encima de mi (algo que ya hacia antes) y empezó a morderme las mejillas en forma de juego; pero mi pene ya estaba duro, y se había acomodado de tal forma que quedó exactamente en medio de su panochita; y ahí sucedió el beso; cuando estaba mordiéndome yo tome su cara y la dirigí hacia la mía, nos miramos por unos segundos de frente.y nos besamos; el beso fue largo, pasional; lleno de deseos acumulados.pero ella comenzó a llorar.me dijo que se sentía mal por eso, que le parecía que no era correcto.yo le dije que si no lo deseaba y me dijo que síque lo deseaba desde hace muchoyo le dije que también sentía lo mismo y le hablé de tal forma que desaparecieron todos los remordimientos de conciencia que podían despertarle.

A partir de ahí todo fue pasión, calentura, cada que teníamos oportunidad nos besábamos, nos acariciábamos; desde un principio los besos y las caricias fueron de un tono alto.ya nos tocábamos nuestros genitalesella se subía encima de mi y empezaba a restregar su vagina contra mi pene mientras me besaba, yo tocaba sus pechos (algo que me di cuenta le excitaba sobremanera).
Todo el día en mi trabajo deseaba ya estar en la casa, para besarla, para tocar su panochita y disfrutar de ese olor que quedaba impregnado en mis dedos; de sentir sus pequeñas y suaves manos acariciando mi peneufff.que rico era todo aquello.siempre con el riesgo de que nos cacharan.. ¡Las consecuencias que iba a tener si nos sorprendían ¡

Entre ese tipos de besos y cachondeos transcurrieron como dos o tres meses.pero ahora quería tenerla totalmente desnuda, acariciarle todo su cuerpono solo tocar su panochita, sino besarla; practicarle sexo oral y que ella me hiciera lo mismo.

La habitación de ella estaba en medio de la mía y de la de mi prima mayor (que la compartía con mi otra prima y mi primito).
En una ocasión, mi tía, mi tío, mi prima y primos más chicos salieron de viaje; quedándonos en casa solo mi prima mayor, mi prima Gloria y yo.
Recuerdo que ese día había amanecido lluvioso y algo frío; no sé porqué, pero a mi me gustan mucho esos días lluviosos, el olor a tierra mojada, el sonido de la lluvia al caer me gustan; también me gusta mucho el frío; me gusta el calor que se desprende del cuerpo de una mujer entre las sabanas, el olor del café.todos esos olores, sabores y sonidos hacen que mi libido se crezca; creo que es muy estimulante todo eso.
Y así me sentía yo ese día que por cierto era domingo y estuvimos todo el día en casa porque por la lluvia no podíamos salir; solo fui a rentar una películas para verlas los tres en la sala.
Nos pusimos a ver las películas; mi prima mayor se sentó en un sofá individual, y mi primita Gloria y yo en otro donde cabíamos los dos, y nos abrigamos con una cobija para no sentir frío.
Durante toda la película estuvimos por debajo de la cobija tocándonos mutuamente; ella acariciaba riquísimo mi pene y yo acariciaba con mis dedos su panochita (que se inundaba de sus fluidos), y cuando mi prima mayor salía de la sala al baño, o a la cocina, ella me chupaba el pito; el riesgo era bastante y eso nos excitaba.

Fue en ese momento cuando me pidió que fuera a su habitación en la noche; al fin su hermana estaría en su cuarto y seguramente no escucharía y tampoco se atrevería a salir debido a la lluvia. La tarde se me hizo eterna; ya quería que fuera de noche para ir a visitarla.

La verdad esa a sido una de las noches más recordadas que tengo; la puerta de su habitación estaba sin seguro; entré y me dirigí a su cama, en silencio tratando de no hacer ruido; cuando llegué al borde de su cama ella me tocó para saber donde estaba; y me metí con ella entre las sábanas; empecé a acariciarla; a besarla de una forma tal que quizá nunca lo había hecho con otra mujer; tratábamos de no hacer ruido por que en la habitación continua estaba mi otra prima; yo empecé a acariciar sus senos; a besarla sus oídos y su cuello; me encantaba el olor de su pelo; poco a poco bajé mi mano hacia sus muslos los cuales estaban calientes; así poco a poco llegué hasta su entrepierna; la acariciaba por encima de su calzoncito; juro que sentía que el corazón se me iba a detener por la fuerza que hacia para que no se escuchara mi respiración que se había tornado muy acelerada; podía sentir en mis manos todo aquél abundante liquido que salía de su panochita; comencé a bajar hacia su vientre; su ombligo; la voltee y besé y acaricié su espalda yendo cada vez mas hacia abajo hasta llegar a sus nalgas; por dios que tenia una piel muy suave; sus nalgas eran duras y anchas; la puse otra vez boca arriba y fue cuando su panochita quedó a la altura de mi boca; podía percibir ese olor de su humedad; la besé por encima de su calzoncito y recuerdo que ella gemía; incluso tuve que taparle sus boca con mi mano ; y con mi boca fue que comencé a bajar su ropa interior, ese olor y sabor de una chiquita de 16 años era simplemente algo que no había experimentado antes; no sé cuanto tiempo estuve ahí haciéndole sexo oral; de pronto retiró mi boca de su vagina, justo cuando sentí que empezaban a temblar sus piernas; entonces ella se me fue encima; y empezó a besar el pecho y poco a poco fue bajándose hasta llegar a mi pene; lo introdujo en su boca y empezó a darme unas chupadas espectaculares, aunque con cierta torpeza en ocasiones; lamió mis testículos; acaricio mi pene que era como un fierro caliente; se sentó arriba de mi apuntando la cabeza de mi pene hacia su vagina; empezó a presionar suave y en movimientos lentos; mi pene estaba inundado en sus líquidos; teníamos cuidado de no movernos tan brusco por que la cama hacia ruidos y podía escuchar mi otra prima; aun en la calentura en que estábamos le dije que tendiéramos una cobija en el suelo y nos fuéramos ahí; para no hacer ruido; ya estando en el suelo abrí sus piernas y coloqué mi pito entre su vagina; empecé a restregárselo; le puse otra vez su calzoncito para que de alguna forma atorara mi pene y no permitir que saliera de entre sus labios vaginales; así estuvimos hasta que sentí otra vez que sus piernas templaban y otra vez me apartó; y entonces ella empezó a bajar el ritmo; se puso otra vez encima de mi y me hizo sexo oral hasta que me vine. Poco a poco los latidos de nuestros corazones se normalizaron; afuera se escuchaba la lluvia y las luces de los relámpagos entraban por la ventana de la habitación; puso su cabeza sobre mi pecho; la abrasé; la besé y nos quedamos quietos por unas horas; hasta que se quedó dormida y yo regresé a mi cuarto.
Cabe mencionar que no la penetré; ya que ella no estaba segura de querer hacerlo, y en parte yo también no estaba convencido de eso; por nuestro parentesco y por su edad; en ese sentido siempre la respeté.

Al otro día platicamos sobre lo que habíamos hecho; los estábamos felices, nos había gustado aquello; fue también cuando me dijo que cuando estaba haciéndole sexo oral tuve la sensación de orinar, y que por eso me apartó; yo le dije que lo que sucedía es que iba a tener un orgasmo. Ella nunca antes había tenido esa sensación por lo que no sabía.

Nuestra relación siguió así por varios meses más, nos besábamos y acariciábamos, tratábamos de estar solos en casa; incluso en las noches iba a su habitación sin importar que estuvieran cerca mis tíos. A veces antes de irse a la escuela iba a mí habitación y me hacia sexo oral.

El día de su cumpleaños 17 fue muy bonito; siempre traté de ser detallista con ella; aunque también debo decir que discutíamos mucho; constantemente nos enojábamos y decíamos cosas que nos ofendían; pero siempre al final terminábamos contentándonos y teniendo sexo.
Aunque esas noches en que iba a su habitación eran hermosas por lo que hacíamos, también es cierto que siempre teníamos que contenernos por el riesgo de que nos sorprendieran; por lo que le propuse que fuéramos a un hotel para estar completamente solos.
Nos pusimos de acuerdo y nos vimos.
Ese día fue muy bonito; las besos y las caricias que tanto habíamos limitado ahora podíamos llevarlas a cabo sin preocupaciones; esa vez si logró completar sus orgasmos; pero la verdad es que algo no terminaba por gustarnos o llenarnos; y ese era el echo de no tener presente el riesgo a ser descubiertos; a si es, la sensación de que alguien nos podía encontrar se había vuelto tan excitante e importante en nuestros encuentros; sensación que desde luego en el hotel, a solas, no teníamos.

Después de algún tiempo empezamos a platicar, a hacer un recuento de nuestros actos; y sacamos la conclusión que nos estábamos enamorándonos; la verdad eso a mi me preocupaba, no tanto por mi, sino por ella; porque yo no quería hacerla sufrir; sabíamos en el fondo que lo nuestro simple y sencillamente no podía llegar más lejos, que tenia sus limites. No voy a mentir, incluso llegamos a llorar juntos. Aun así transcurrió lo nuestro.

Y el problema llegó cuando por cuestiones de mi trabajo yo tenia que irme de la ciudad; aquello nos dolió tanto a los dos; la verdad es que tardaría mucho si diera detalles sobre la situación que vivimos en ese tiempo.
Antes de irme le prometí que iría a verla; que nos veríamos en el mismo hotel al que fuimos por primera vez; al mismo que fuimos cuando nos despedimos.

Pero todo cambió, con el tiempo sus sentimientos cambiaron; incluso llegó a decirme que me odiaba; y tenía razón ya que poco a poco dejé de cumplir mi palabra de ir a verla, eso le dolió y transformó su cariño en rencor.

Dejé de saber de ella; ni por teléfono ni por Messenger se comunicaba, y cuando yo lo hacia nunca me contestaba; solo algunas veces que hablaba a su casa para saber como estaban, a veces ella contestaba, pero cuando escuchaba que era yo colgaba o inmediatamente pasaba el teléfono a mis tíos.

Así transcurrió un año; hasta que una vez al checar mi correo, me di cuenta que había un mensaje de ella; en el decía que tenia ganas de verme, de platicar conmigo. Como a los dos meses de eso tuve la oportunidad de ir. La vi algo cambiada, más madura, ya tenia la mayoría de edad; me contó a cerca de un novio que había tenido después de que yo no volví; les recuerdo que nunca la penetré; por su edad y sobre todo porque ella así lo quiso; pero me contó que con ese muchacho había perdido su virginidad; pero que nunca llegó a disfrutar ni a sentir lo que conmigo sintió; me contó que él la había dejado, y que estaba arrepentida de haberse entregado a él; porque quien merecía ese premio era precisamente yo; por lo que habíamos vivido, por lo que de mi aprendió, por el cariño que nos teníamos; pero le dije que no se preocupara, que, aunque respetaba si ella ya no quería tener nada conmigo, si decidía lo contrario, penétrala seria tan o más hermoso y significativo que como si nunca nadie lo hubiera hecho.

Ese día nos fuimos al hotel; coincidentemente a la misma habitación a la que fuimos por primera vez..y ahí hicimos el amor de una forma que no sabría como describirla ahora; y que la verdad prefiero no hacerlo; solo sé que para mi ese día fue nuestra primera vez.

Decidimos que dejaríamos de comunicarnos por algún tiempo; y así pasaron tres años más.

Hasta que una vez nuevamente a través de mail me dejó un mensaje en que decía que se iba casar. Que quería mucho al hombre que ahora tenia, pero que deseaba otra vez verme y estar juntos por última vez.
Y nos vimos.
La mayor sorpresa me la dio cuando en el hotel, se vistió con su uniforme escolar; aquella faldita azul que muchas veces le quité, aquellas medias y blusa blanca; sus zapatos escolares y trencitas de niña. Tres años después volvía a tener a aquella niña de 16, ahora de 21, conmigo. Hicimos el amor, esa vez si la ultima para siempre. No hubo límites entre nosotros, hicimos todo lo que quisimos, lo disfrutamos.

Ahora ella está casada; yo aunque con novia aun no pienso en matrimonio, y tampoco quise ir a su boda.

Ahora de vez en cuando nos comunicamos a través de Messenger, y recordamos todo eso que vivimos; lo que quedó de aquello fue un secretoun secreto que compartiremos por siempre solo ella y yo.
En la actualidad ella tiene 22 años y yo 29.


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Se me plantó un lagrimón hermano

Me conmovió bastante esta historia, o sea, no lloré pero me hizo sentir triste a mí y a mí corazón no sé por qué. De todas las historias que hasta ahora leí por el estilo, ésta es la única que me hizo sentir así y no lo entiendo a mi sentimiento, pero bueno hermano, te deseo suerte en tu destino, la vida es injusta al hacernos privar de una relación con alguien al que conocemos y que encima es nuestro familiar. ¡La hiciste bien qué secreto te mandaste eh! Me hace sentir identificado cuando yo estaba empezando a estudiar y me fuí a Jujuy de mini vacaciones pero = no pasó nada, era muy poco tiempo el nuestro. Ahora tengo 23 años pero mis pensamientos son duros y no cambian je je . La verdad que fué una relación e historia muy fuerte la de Uds y debo admitir que vos también tenés una fortaleza increíble al haber seguido con tu vida por delante Hasta luego amigo

Te dedico estas 2 canciones: El 1 es con el que me hiciste mariconear gaucho!!

http://www.youtube.com/watch?v=sHL1vsKouHk

Por eso lloré hermano porque me hiciste conmover a ja jaa!

http://www.youtube.com/watch?v=YnxmO9wz3pQ

¡¡Bien dedicadas a ustedes 2. Si querés agregarme y espero que me aceptes mi correo es paratodapersona@hotmail.com !!


 

Muy bueno

brother muy bueno tu relato, quien no ha vivido algo como eso, me hiciste regresar a mi adolescencia y con todo y lluvia, son cosas que nadie te quitará de la mente...


 

Que Linda Historia !!!!


 

Que hermosa historia.

Seguro la recordaras toda tu vida. Muy bonita.


 

Algo asi me paso

muy linda historia, pero algo parecido me paso con una prima que tiene 2 años menos que yo.

aun la recuerdo y vaya que fue una experiencia unica.


 

Mmmmmmmm

mmui buena tu historia q te puedo decir


 

fue muy linda tu historia

SIN QUERER O QUERIENDO VIVISTE UNA HERMOSA HISTORIA DE AMOR
LASTIMMA QUE NO PUDIERON BLANQUEARLA
FUEE MUY DULCEE


 

Hola

por: tonny2006

asi es...fué algo que tendré en mis recuerdos hasta siempre....creo que el destino no se equivoca, por que fué el quien me llevó a donde ella estaba y asi poder vivir una experiencia unica.


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