Un poco de todo
Buenas a todos los que me leen, había escrito algo anteriormente que les gustó a algunos, igual en esto pues mezclo una serie de experiencias y de hechos imaginarios, espero y les guste, si no tambien diganme.
Lo había visto en ese lugar tan lleno de gente, era como un sueño para mi, si lo había soñado, su cabello corto y rizado, sus lentes de mildura cuadrada y delgados, lo alto que era como de 1.80, sus brazos fuertes y llenos de vello pero el sin embargo tan delgado y enclenque, con un aire de rudeza y mirada intelectual; se acecaba a mi tanto que podía ver sus ojos marrones de reojo sobre mis lentes, mi corazón latía a mil por hora...
-Hola amiga Ixtab te presento a mi amigo tarkoz- Era un viejo amigo el que me hablaba, un chico de 1.60 gordito y algo lleno de granos, me presentaba al chico que había dibujado, ese en el que no podía despegar mis miradas, no podía evitarlo, se sentaba frente a mi en esa pequeña mesa del burger king, sentía su pierna rozar la mia y mi manos deseos de agarrar la suya, oh que pena saber que era un año menor que yo, pero su aroma me volvía loca.
Cuanta locura había entre los dos que empezamos a conversar y terminamos por salir juntos, juntos a un lugar publico donde pudiesemos platicar mas tranquilamente, una plaza con un enorme obelisco, tan grande como un edificio, no sabía que hacer pero mi mano resbalaba hacia la suya, ninguno qería una relación pero la queríamos, nos deseabamos no solo por el cuerpo si no que nuestros corazones lo exigian, y en medio de aquel debate como por arte de magia un enjambre de abejas nos rodeó.
Que miedo tuve, pero el zumbido me hizo abrir los ojos, estabamos abrazados en medio de un torrente dorado con olor dulce, mismo que despues se fue a un arbol a hacer una nueva colmena. Entonces nos dirigimos a un café, ya andaba siendo noche y toda la musica me llenaba, fue casi una lastima que se fuera la luz, y digo casi
Ahi a escuras en un cuarto hecho de cantera rosa en plena oscuridad solo oyendo los susurros de los demas, oh mi tarkoz lo sentía rozandome y yo a el,que rico sentía estremecerse su bulto en los pantalones "eres una chica algo pervertida" si lo era, era pervertida, lujuriosa pero solo para el, solo para el porque mis pantaletas estaban mojadas de agarrar su miembro que casi palpitaba en mi mano bajo sus pantalones. Entonces nos paramos y nos fuimos.
Nos fuimos a su casa y subí a su habitación, un poco mas oscura un poco desarreglada pero a fin de cuentas suya, me senté sobre la cama sin saber que hacer y el me mostró una espada metalica sin filo que compró en algún lugar, y con ella dimos vuelo a la imaginación, el me desnudaba quemando mi piel con el frio del metal y no dejaba de decir que era perfecta, que tonteria si soy tan inperfecta.... "como crees, eres perfecta imperfecto yo que soy un monstruo" oh mi bello hermoso tarkoz me tomaba debajo de las sabanas y dabamos vueltas y sentía como me penetraba "me desespero" y sacaba su hermosa verga de mi vagina para masturbarse "tardo demasiado" lo besaba con pasión desvordada "no no tardas demasiado, me encanta, debo estimularte con mi vagina, dejame hacerlo" y lo estimulaba.
Valla que me gustaba, se enchuecaba un poco a la derecha y se sentía raro pero me gustaba, me fasinaba, lo quería, quería a mi tarkoz todos los días, me hacia torcer de placer, me arqueaba, me manejaba a su antojo como si su miembro fuera el que moviera mi cuerpo a voluntad, y derrepente lo saqué, saque su deliciosa verga y la chupé, oh Dios que rico sabían mis fluidos en ella, que rico era verlo estremecerse, quisiera volver a verlo.
Tocaba sus testiculos y el se quejaba de lo mosntruoso que era, no fisicamente si no mental, no me importaba yo lo quería desde que lo vi, quería que fuera mio y llenarlo de mi "olvida a esa mujer que te hizo daño, amame a mi, que te adoro" oh bella estimulación, como sentía que todo su ser se regocijaba por mi acto y de tanto chupar y succionar recibí mi premio, que jugoso y en grandes cantidades, el primer chorro no me cabía en la boca y me salpicó en la cara muchisimo, era tibio, dulce como un dulce de yerbabuena, o como un ate de guayaba, era dulce.
Tenía una fasinación tal, era tan delicioso su semen que le lamía lo que salpicó, cual gata me limpiaba con la lengua cada parte de mi piel en donde estaba su esquisito semen que rapidamente se enfriaba, pero quería mas así que succionaba, el quería sentirme hacerme suya, era suya y nada mas, yo quería su semen para mi, disfrutar siempre ese jugoso nectar de esquisito sabor, quería su verga para mi, sentirla siempre en mi vientre como se movía hacia mi derecha cuando estaba de espaldas.
Que tragedia que no todo es como queremos, que el orgullo cegase, yo no acabé con la ilusión pero adoro a mi tarkoz, me rompió el corazón su desconfianza, yo solo pensaba en el y solo el, si me hubiera vuelto a hablar, si no se odiara tanto como para hacerse daño. hubieramos sido tan felices, yo solo quería ayudarlo... si ven a Tarkoz diganle que haga su mejor esfuerzo porque todavía hay un tonto corazón que pese a tanto tiempo no lo ha olvidado, pero si sigue carcomiendose como lo estaba haciendo, aunque viniera y me dijera que me ama no creo poder volverlo a ver
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