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Tuve una aventura con mi hermano

 

Me ha sucedido algo que no le puedo contar a nadie de mi entorno, y me gustaría hablar con mujeres que hayan vivido algo parecido, o que sepan algo sobre el tema, porque debo tomar una decisión dentro de poco y necesito el consejo de alguien sin prejuicios, o que lo vea con más claridad de lo que yo lo veo.
Hace pocos meses pasé un fin de semana en casa de mi hermano y acabé teniendo una aventura con él. Ahora debo decidir si irme a vivir con él o no, y decida lo que decida puede traerme problemas.
Os lo voy a contar desde el principio para que conozcáis las circunstancias y así os sea más fácil poneros en mi lugar. En mi familia somos varias hermanas y un sólo hermano. La diferencia de edad entre cada uno de nosotros es de uno o dos años, así que hemos vivido muchos años teniendo una relación muy cercana entre nosotros, porque éramos casi de la misma edad. A los quince años nuestro hermano era alto y ya era muy mono, y nosotras teníamos nuestros tonteos y celos entre nosotras, pero cuando él cumplió diecinueve o veinte años se convirtió en un cañón de hombre y empezó a despertar mucho deseo sexual entre nosotras. Eramos niñatillas con las hormonas revolucionadas, y ver por casa a un hombre igual de potente que los que salían en las revistas y en los anuncios de colonia hacía que a veces nos comportáramos como gatas en celo. Todas tuvimos nuestros roces con él, pero nada sexual (que yo sepa). Lo más subido de tono que yo viví o escuché me lo contó una de mis hermanas. Me contó que una noche que ella volvió de salir de marcha, al cruzar por el pasillo pasó por la habitación de mi hermano que tenía la puerta abierta, y vio a otra de mis hermanas de pie hablando con él, los dos a menos de medio metro, él vestido con un slip blanco mostrando un paquete tremendísimo, según mi hermana-, y ella con las tetas al aire, tapada únicamente por un tanga. Luego además antes de volver a su dormitorio que dormía en el mismo que la hermana que la vio- fue al baño disimuladamente a coger una bata, para no llegar al dormitorio así vestida. Nosotras en realidad apenas hablábamos de él, lo que pensábamos lo llevábamos por dentro, pero cada vez que salía del baño con la toallita, o cuando se tumbaba ligerito de ropa en el sofá, bastaba mirar las caras de las demás para comprender que nos ponía a cien a todas. Era un chico irresistible (y ahora más todavía, porque está en la edad que empieza a ser un hombre maduro e interesante): moreno, musculoso, muy masculino, con un culo y un paquete que se te hace la boca agua, con las venas de los antebrazos marcadas, la mirada morbosa, grandote pero delgado, guapo de cara, el pelo corto, y una sonrisa encantadora. Como para decirle que no, vaya. Mi hermana mayor se pasaba el día tirándole pellizcos en el culo y piropeándole, la otra vete tú a saber lo que haría con él el día que hizo "tanto calor", yo ahora os cuento lo que le hacía, y otra de mis hermanas cada vez que había mucha gente en el salón, en vez de irse a la cocina y coger una silla, o de decirle a mi hermano que se sentara para sentarse ella al lado, se tumbaba con él en el sofá y se le arrimaba que era un gusto, lo calentita que se pondría ella pegada al cuerpo de mi hermano y clavándose el paquete entre los glúteos. Yo (os lo cuento porque me encanta el anonimato y contar mis guarrerías, en persona no os lo contaría en la vida) por las tardes cuando estaba caliente esperaba a que mi hermano llegara del gimnasio y se duchara, para irme a su dormitorio y probarme ropa mirándome en el espejo de su armario. No sólo lo hacía para verle cambiarse (él se cambiaba sentado en la cama, así que no le veía mucho, pero una vez se quitó la toalla de espaldas a mí y por poco me da un desmayo mirándole el culo, lo tenía fuerte y cuadrado pero voluminoso y prominente, en pantalones se le ve riquísimo, pero sin pantalones es que te corres). Decía que en realidad no iba a cambiarme para verle por el espejo, a mí lo que me ponía caliente era que él me mirara. A veces me probaba biquinis o conjuntos de lencería, y la adrenalina de quitarme el sujetador sabiendo que él estaba mirando era lo más excitante.
Este verano tuve que ir a su ciudad (yo estoy en último año de carrera, y tenemos que conseguir créditos trabajando en empresas. Mi hermano hace años que no vive con nosotras, y coincidió que una de las empresas se localizaban en la misma ciudad que vivía mi hermano, así que elegí esa). Fui a la entrevista aquel fin de semana, y posteriormente, cuando me eligieron, estuve trabajando allí un par de semanas más.
Él compartía piso pero ese fin de semana su compañero estaba en casa de sus padres o en la de la novia, y el trabajo incluía alojamiento, así que ese fin de semana estuve sola con él, y el resto tan sólo lo vi de vez en cuando.
Vino a recogerme a la estación y me llevó a la entrevista. Hacía meses que no hablábamos (ya apenas lo veo en navidad), así que estuvimos contándonos los amores, los asuntos del trabajo, y yo a él estuve contándole cosas de la familia. Él estaba viéndose con una y yo llevaba varios años con mi novio (lo dejamos y ya no estoy con él), así que estuvimos contándonos las peleillas, los problemas, y él estuvo hablándome de su última novia formal y de por qué lo dejaron. Después de la entrevista fuimos a un centro comercial, y por la noche él trabajó, así que yo me quedé sola en casa viendo la tele, y me acosté temprano. Por la mañana me fui sola a dar un paseo y a conocer un poco la ciudad, y por la tarde fuimos a la piscina. A la hora de comer hacía cerca de treinta y cinco grados y me propuso ir a la piscina comunitaria. Me puse nerviosa de imaginármelo en bañador, y hacía un calorazo que no podíamos ir a ningún otro sitio, así que le dije que por supuesto. Lo malo fue que pensé que estaríamos solos y me puse un biquini de triángulos muy sexy que se transparenta bastante y con la parte de abajo de tanga, y cuando llegamos allí y nos encontramos con sus amigos fue un palo. Pensaba hacer topless, y con los amigos de mi novio sí lo hago, pero con los amigos de mi hermano estaba cohibida y me corté. Eso sí, los amigos en general estaban muy buenos, y había uno que se salía, así que pasé una agradable tarde entre macizorros. Pero mi prefe, sin duda, era mi hermano. Recuerdo dos momentos de la tarde en los que me dejó patidifusa. Uno fue dentro de la piscina hablando conmigo. Estábamos en la parte menos profunda, de pie, con el agua por la cintura y hablando bastante cerca. Yo mido poco menos de uno setenta, y él más de metro ochenta y cinco, así que tenía que mirar hacia arriba para hablarle, y tener delante a ese chico tan grande y alto, con el agua cayéndole por los músculos, el pelo mojado, la mirada muy bonita porque tenía los ojos brillantes y las pestañas como si se hubiera echado rimmel, la piel morena, y los pectorales justo enfrente de mi cara, hizo que mis hormonas se dispararan y estuve coqueteando un rato con él. Le dije que si yo fuera la chica con la que estaba quedando (que ya no me acuerdo del nombre), estaría allí en la piscina con él, y no le dejaría solo ni un minuto. Se lo dije sonriendo y en tono meloso, y él se reía. El muy tonto me preguntó por qué, cuando estaba claro que se lo dije porque quería insinuarle que si yo fuera su ligue de la cama no lo sacaban ni los de ayuda humanitaria (aunque quizá me lo preguntó para tirarme de la lengua, quién sabe). Como no supe qué responderle le dije: Porque eres muy peligroso. Fue una bobada, pero más bobo era preguntarme por qué, porque entre lo cerca que estábamos, la voz que empleé, y la forma en que lo miraba, sólo me quedaba agarrarle de la ... o tirarme encima de él, pero parece que el muy tonto no lo pilló. También le dije que yo no saldría con un hombre como él, porque era muy celosa y desconfiada y no soportaría ver cómo se le tiraban encima cada noche las mujeres. Él me contó que no se le tiraban muchas, pero que las que se le tiraban solían ser bastante insistentes. Cuando lo dijo le eché una mirada al torso y pensé no me extraña, si es que la que se te tira encima es porque no puede más. Al acabar la charla salimos de la piscina y volvimos a las hamacas. Yo por ser rubita y de piel clara me quemo enseguida, así que coloqué una sombrilla al lado de mi hamaca y me tumbé. Enfrente mía estaba mi hermano con el cabecero de su hamaca pegado al cabecero de la mía, y a mi derecha las hamacas de los demás. Al estar tumbada boca abajo mirando al frente vi cómo llegaba mi hermano para tumbarse en su hamaca, y me estuve fijando en cómo se le marcaba al paquete el boxer de lycra mojado. Siempre imaginé que debía estar muy bien dotado, sólo había que fijarse en lo grande que tenía las manos, su mandíbula, su espalda y su culo, estaba claro que ese hombre debía tenerla impresionante, pero yo nunca se la había visto. Sólo una vez escuché a una de mis hermanas comentando que lo había visto duchándose y que la tenía grandísima, y cuando lo vi en la piscina me di cuenta de que tenía toda la razón, tenía un aparato entre las piernas que me quedé boba mirándolo, además al estar hacia arriba me pude fijar en que la tenía muy gruesa y ancha, y que sus testículos eran bastante grandes. Sólo pude verle unos instantes, pero la segunda vez que se bañó me quedé en las hamacas colocada con las gafas de sol mirando hacia la piscina y cuando salió estuve mirándole a conciencia. Yo rara vez me había puesto caliente mirando a un hombre, en la tele mirando alguna película o en alguna despedida de soltera viendo al boy desnudándose, pero aquel día me puse húmeda mirándole. Los pectorales contraídos por el frío, los brazos fuertes, los abdominales, los muslos grandes y musculados, y la ... bailándole debajo del bañador de un lado a otro a la vez que caminaba. A eso súmale lo guapo que era y el morbo que tenía y el resultado es que el tanga se me bañó mirándole. Me quedé el resto de la tarde pensando en él, imaginando qué le gustaría hacer en la cama, y sobre todo qué me gustaría a mí hacerle a él. Nunca pensé en follármelo, ni siquiera cuando iba cachonda perdida a probarme ropa a su cuarto, o fantaseaba con él entre sábanas, pero en aquel momento lo deseaba muchísimo. Lo veía tumbado en la hamaca exhibiendo ese pedazo de paquete, o caminando semidesnudo entre los grupos de mujeres, y pensaba en toda clase de guarradas. Probablemente sabía todo lo que yo pensaba: lo caliente que me ponía, lo mucho que nos molaba a las hermanas, que me había puesto tanga para ponérsela dura, que años atrás antes de colarme en su habitación me daba unos repasos en las bragas, y que después de verlo con el boxer mojado se había colocado en el top 5 de hombres a los que me follaría. Pensé en qué habría hecho aquel día con mi otra hermana en el dormitorio, a las ocho de la mañana, a oscuras, semidesnudos, y susurrándose cosas al oído. Sexo no, pero quién sabe si estuvieron tocándose y besándose. Pensé que a lo mejor a mi hermano le daba morbo estar en la cama con una de nosotras. Un hombre tan acostumbrado al sexo convencional probablemente tuviera ganas de vivir una experiencia adrenalínica de ese calibre. Me imaginé entrando en su dormitorio a las ocho de la madrugada de ese mismo día, después de habernos tomados los dos unas cuantas copas, y con la excusa perfecta para meternos en la cama y echar unos cuantos polvos antes de "arrepentirnos". Me imaginé duchándome con él. Me imaginé en la piscina con él desnudos y comiéndonos a besos Todo eso lo pensaba a la vez que él hablaba con su amigo y yo los miraba, o incluso cuando hablaba conmigo y yo le sonreía. Seguro que no tenía ni idea de qué me pasaba por la cabeza en ese momento, si lo hubiera sabido seguro que se hubiera quedado con la boca abierta.
Por la noche fuimos a cenar, luego a un bar donde estaban sus amistades, después a una discoteca, y finalmente a otra discoteca mucho más grande donde había varias carpas con músicas de diferentes estilos. Durante toda la noche traté de comportarme de un modo menos amigable y más seductor, para que me viera lo menos posible como una hermana, y más como una mujer atractiva y dispuesta que iba a acabar la noche a solas en el piso con él. Pensé que a la hora de la verdad yo me vendría abajo y no me atrevería, pero sabía que esa noche iba a tener una oportunidad que probablemente no iba a volver a repetirse, y quería aprovecharla. Me costó trabajo porque soy muy habladora y alegre, y a la mínima empezaba a hablarle del mismo modo que le hablaba a mis amigas, además él es serio y reservado, lo cual me llevaba a dirigir y animar las conversaciones y a olvidarme de la seducción. Pero bailando sí hice todo lo que tenía pensado hacerle. En la primera carpa que entramos ponían música comercial, pero también algunos temas más pausados de música negra, al estilo de Usher o Mario Barrett, y me lancé a seducirlo. Yo llevaba un traje violeta oscuro, corto, con un escote amplio de pico y bastante holgado, así que le bailé cerca para que viera cómo se me bamboleaban las tetas debajo de la tela. Íbamos un par de mujeres y varios hombres, pero no tuve reparo alguno en bailar sensualmente para mi hermano delante de los demás. Con la excusa de "es que yo bailo así" le clavé la mirada para que se diera cuenta por quién lo hacía, y me moví con coquetería y como si estuviera deseosa de que un hombre me follara. Quería hacerle pensar que si me movía de esa manera en una pista de baile, en una cama debía hacerlo muchísimo mejor. Pero no sólo le bailé delante, también me arrimé a él, eso no podía faltar. En la carpa de latinos bailé una bachata con él, y tuve su paquete pegado al muslo un delicioso par de minutos; pero antes en la de música comercial y hip-hop, también me rocé con él muchísimo, incluso estuvimos con las caras pegadas, las piernas cruzadas, y mis manos cruzadas en su nuca mientras él con sus manos me agarraba de la cintura. Pillé un calentón casi peor que en la piscina, porque los nervios de saber que podía acabar en la cama con él me tenían cachonda. La primeras horas de la noche estuve coqueteando con él, hablándole, luciéndome un poco para que me viera guapa, y sobre todo acaparándole, porque lo peor que me podía pasar esa noche era que se llevara a otra a la casa. Pero a partir de las cinco, con más de ocho copas encima, y bailando con él en la carpa house, la coquetería pasó a ser seducción pura. Yo sabía que no iba a atreverme a entrarle en el ascensor, o a colarme semidesnuda en su dormitorio como lo hizo mi hermana, así que mi estrategia era dejarle bien claro que no tenía prejuicios ni pudor en tener sexo con él, y dejárselo fácil para que él me entrara. Además así, si algún día me arrepentía, me quedaría el recuerdo de que la responsabilidad y la culpa fueron suyas, y que yo me dejé llevar por el alcohol y por la tentación de probar algo distinto, con un hombre al que era muy difícil decirle que no. En la carpa house no bailé eróticamente con él, pero allí ocurrió lo más morboso a mi entender. Estuve sonriéndole y mirándole con caritas toda la noche, pero a esa hora, borracha como iba, y en medio de la oscuridad, fue cuando le eché dos miradas en las que le dejé muy claro a lo que iba. La primera fue mientras él hablaba con un amigo, estaba apoyado en la pared con un vaso en la mano de cara a mí, y yo en medio de una conversación con dos personas. Me quedé mirándole sin querer, sin pensar en nada, y él al girar la cara me pilló mirándole y me quedé aturdida unos segundos. Quise quitar la cara como para evitar que pensara que me había quedado embobada mirándole, porque además era cierto, no me quedé embobada mirándole, me quedé embobada, y luego le miré. Pero del modo que me miró, como tratando de averiguar si lo miraba porque quería algo de él, me hizo pensar en todo esto que os estoy contando, pero en dos segundos, y acabé sonriéndole pícaramente y apartando la mirada sin saber muy bien qué hacer. Noté que seguía mirándome y esta vez fui yo la que giró la cara para verle, pero yo no miré con cara de querer averiguar nada, yo le miré con una cara de loba que se me aceleró hasta el corazón, como si quisiera transmitirle que me atraía muchísimo y que no iba a irme de la ciudad sin que él me echara un polvo. Nos quedamos mirando fijamente tres o cuatro segundos, y ahí quedó bien claro cuáles eran mis intenciones, y me hizo entender que él quería seguirme el juego. Más tarde me acerqué a él para hablar, y aprovechando el ruido de la música me pegué a su cuerpo y le hablé muy cerca del oído. Quería que escuchara mi voz dulce, que oliera mi perfume, que notara el cosquilleo de mi pelo en su cuello, notara la presión de mi pechos apretándose contra su torso, que sintiera mi cuerpo muy de cerca para que quisiera sentirlo así toda la noche, o que quisiera volver a sentirse así cuando estuviera solo en su cama. Pero las cosas suceden como menos te lo esperas, y de ahí salió la conversación que provocó el tonteo definitivo. Él tenía su mano en mi cintura y me dijo que tenía la piel ardiendo, que debía haberme echado crema hidratante. Le conté que me había puesto factor 40 antes de ir a la piscina, y que a la vuelta, como no tenía crema hidratante, me volví a echar factor 40 antes de ducharme para salir. Me dijo que él tenía y que se la podría haber pedido. Yo como no le vi poniéndose pensé que no tendría, y que como estaba tan moreno no le haría falta y que por eso ni siquiera tendría en casa. Después me dijo que lo mejor era que me pusiera un poco de crema al llegar a casa, que si no me iba a costar trabajo dormir. Al decirme eso me puse muy nerviosa porque me imaginé en su cama con las manos de mi hermano recorriéndome el cuerpo. Él me dijo que me pusiera yo, no que me pusiera él, así que le dije que si quería que al llegar a casa me pusiera un poco. Me dijo que sí, y miró a otro lado, como si estuviera un poco avergonzado. Yo estaba nerviosa, caliente, borracha, y metida en la conversación, así que le pregunté si sabía dar masajes. Él me contestó que sabía darlos pero que con la crema hidratante era muy difícil porque no resbalaba y que había que usar aceite. Me preguntó si prefería la crema hidratante o el masaje y le dije que el masaje. No tenía ni idea de qué tipo de masaje iba a darme, ni por donde ni con qué ropa, lo mismo me daba un tímido masaje por la espalda, o uno thailandés los dos desnudos como en las películas porno, pero ese momento para mí fue grandioso porque le noté decidido. Pasé la hora y media que me quedaba de marcha pensativa, seria, caliente y dándole vueltas a todo lo que me había dicho. Lo que imaginé era que mi hermano probablemente tendría ganas de meterme mano, pero en absoluto de besarme o de follarme. De todas maneras, si él me metía mano a mí yo no me iba a quedar sin meterle mano a él, y si el masaje acababa sin sexo, le habría insistido para dárselo yo a él. En realidad ése era mi plan por si él no se decidía: decirle que tenía ganas de darle un masaje yo a él, y a mitad del masaje hacerle una felación o tocársela a la vez que le refregaba las tetas contra su torso. Si no me follaba al menos iba a quedar con los huevos bien hinchados. Hubiera sido un desperdicio que mi hermano acabara la noche en su cama haciéndose una paja y yo en la mía haciéndome un dedo, pero era lo que muy probablemente iba a acabar pasando. Yo iba bastante borracha, así que cuando ellos se pidieron la última yo me pedí un malibú con piña, y poco después nos fuimos cada uno a nuestro piso.
Desde la conversación apenas hablé ni miré a mi hermano, parecía como si tuviera miedo a que se arrepintiera o a que se le pasara el morbo. En el coche estuvimos escuchando música y sólo hablamos un par de frases. Él se veía muy tranquilo y yo estaba nerviosa, lo cual me ponía mas nerviosa aún, porque él estaba como si luego no fuera a pasar nada fuera de lo común, o no tuviera pensado hacer nada.
Al entrar en el piso fui al baño e hice la pavada de retocarme un poco el maquillaje, arreglarme el pelo y echarme perfume en zonas estratégicas, como si tuviera una cita con un hombre, aunque en realidad sí la tenía. Salí al pasillo y mi hermano me preguntó si quería tomarme una última copa, me dieron ganas de darle un bofetón. No sé si lo dijo para romper el hielo, pero el hielo estaba más que roto, yo había dejado de beber hacía más una hora, estaba muy cansada, y lo que quería era estar en la cama con él, así que con sutileza le dije que estaba cansada y entré en su dormitorio. Me senté en la cama y noté que mi hermano iba al cuarto de baño y al poco volvía con una toalla en el hombro y un bote en la mano. Me pidió que me apartara, quitó el cubrecamas, la sábana de arriba y extendió una toalla grande en el centro de la cama. Yo mientras miraba el bote de aceite, no era aceite johnsons sino aceite específico de masajes y estaba casi a la mitad, así que lo de que sabía dar masajes era cierto. Me preguntó si quería música o velas. Yo me reí y le dije que música sí, pero que velas no hacía falta. Estaba muy cortada porque debajo del vestido no llevaba sujetador, sólo el tanga, y en ese momento de conversación quedaba muy frío quitarme el vestido y quedarme en tetas delante de él. Pero al poco él empezó a desabrocharse la camisa y empezó a estimularme. Yo estaba sentada en la cama y él enfrente abriéndose la camisa, y cuando acabó de quitársela me animé y quité los tirantes del vestido para bajármelo hasta los tobillos.
Me quedé sentada mientras él bajaba la persiana y ponía música chill out flojita, lo hizo con los pantalones de pinzas todavía puestos. Me dieron ganas de decirle no te cortes, guapo, quítate también los pantalones. Luego cerró la puerta y me dijo que me tumbara sobre la toalla. Fui gateando hasta llegar a ella y me tumbé allí, aquello era demasiado agradable, cómodo y frío, como me despistara un poco iba a acabar sobada pero de sueño. Escuché que se quitaba los pantalones y se subía a la cama. Luego el bote abriéndose, él echándose aceite por las manos, y finalmente sus manos deslizándose por mi espalda. Primero me la extendió por toda la superficie de la espalda y por los hombros, y luego empezó el masaje. Era un gusto sentir esas manos grandes y fuertes recorriéndome por el cuerpo. Pensé en mis hermanas, y en que si ellas hubieran sabido de aquello me hubieran increpado por guarra, pero por dentro ellas sentirían una gran envidia y unas ganas intensas de haber estado en mi lugar. Además el masaje fue una gozada. Después de aplicarme el aceite comenzó a comprimir los músculos de los hombros, de la nuca, de la espalda, y también de los brazos. Me los apretaba con mucha fuerza y soltaba con suavidad, dejándome completamente relajada y transmitiéndome una sensación de dominio y protección que me estaba humedeciendo. Seguidamente empezó a acariciarme la piel con sensualidad. Pasaba una mano y luego la otra, acariciándome con las palmas de los dedos y con las yemas. Entre las caricias, la música, el olor a coco y piña del aceite, la cama tan cómoda y la poca luz se estaba de maravilla. Me preguntó por qué me había puesto biquini con ellos si sólo tenía la marca del tanga. Yo sonriendo le contesté que me lo puse igual que si hubiéramos estado en la piscina con la familia, y que tampoco quería que se enterara nadie de que había tomado el sol así delante de él. Leyéndome el pensamiento me preguntó si mi novio era celoso, yo me reí un poco y le conté que él no quería que yo hiciera topless con sus amigos, pero que él miraba a mis amigas en topless y le parecía maravilloso, además le conté que probablemente cuando volviera a verle me haría revisión silenciosa de las marcas del biquini, porque me controlaba mucho, y mi hermano empezó a descojonarse.
Mientras nos reíamos del tema imaginé qué me habría dicho mi novio si se hubiera enterado de que mientras esa noche él llegaba a su casa de recogida, yo estaba en tanga en una cama, recibiendo un masaje erótico de manos de un hombre musculoso, muy guapo, y con una ... tan grande que no le cabía en los pantalones. Y que para colmo ese hombre era mi hermano. Yo creo que le habría dado un hamacuco en ese mismo momento. Pero afortunadamente ni se enteró ni se habría podido enterar de ninguna manera, porque si algo tenía claro es que lo que yo hiciera con mi hermano de puertas para adentro, él no iba a contárselo a nadie, ni siquiera a alguna hermana mía, aunque yo le hubiera entrado y él me hubiera dicho que no.
Siguió dándome el masaje por la espalda, frotando los músculos fuertemente y también usando los puños para hacer un poco de presión. Imaginé que quizá por verme semidesnuda estaría caliente y con la ... dura. No lo he dicho antes porque no lo he visto necesario y porque no me agrada echarme flores (aunque sea anónima), pero la verdad es que tengo el cuerpo bonito, y que a mis novios les suele encantar mi culo, así que era posible que a mi hermano también le hubiera gustado. Y si no la tenía ya dura era probable que al hacerme el masaje en el culo sí se le pusiera grande. Saber que en breve podía estar con ese hombre empalmado en una cama hacía que el corazón me latiera fuerte en el pecho. Yo estaba muy relajada y húmeda y cada vez que tensionaba fuerte y soltaba suave uno de mis músculos, me obligaba a soltar un suspiro y un ronroneo de placer. Lo hizo varios minutos y sentí que sus manos me volvían a acariciar suavemente por la piel. Si seguía así me iba a quedar dormida, pero tras diez minutos de masaje por la espalda la cosa volvió a ponerse caliente, se puso caliente porque cuando bajó a darme el masaje en las piernas me dijo que el aceite manchaba y que lo mejor era que me quitara las bragas. Yo estaba medio dormida y a él le hubiera dejado que me hiciera casi cualquier cosa, así que levanté un poquito el culo y dejé que fuera él el que me quitara el tanga y lo bajara por mis muslos y por mis piernas. Al hacerlo le miré de reojo y vi que llevaba un boxer blanco muy ceñido. No supe si estaba empalmado o no, porque él sin empalmar la tenía igual de grande que un hombre normal empalmado, pero por la posición y lo hinchada que estaba parecía que estaba en semierección. Se volvió a untar aceite en las manos y comenzó a masajearme los muslos. Yo dejé las piernas un poco abiertas para que se deleitara mirándome la vagina húmeda y depilada y le entrara más deseo. Desde donde estaba él se veían mis muslos, mi culo, mi vagina, y el resto de mi espalda desnuda. Incluso, por tener la cabeza apoyada en los brazos cruzados, se veía el contorno de mis senos apoyándose contra la cama. Me tenía desnuda en su cama y me estaba tocando a placer. Yo sabía que si así no le entraban ganas de follarme no tenía nada que hacer, hay hombres a los que no les gusta el incesto, no se le puede hacer nada. O a lo mejor yo no le gustaba lo suficiente como para arriesgarse a hacer eso conmigo, que también era posible. Pero lo que sí quedó claro fue que mi culo le gustó, se pegó entre cinco y diez minutos masajeándolo con las dos manos, agarraba los glúteos, los separaba, los juntaba, los acariciaba yo me puse calentísima notando el deseo con el que me los tocaba, y también pensando en cómo debería tener la ... en ese momento. Después del culo levantó doblando una de las piernas y le dio unas sacudidas haciendo que vibrara la pierna y el glúteo. Lo hizo dos o tres veces, le dio un masaje, y luego repitió lo mismo con la otra pierna. Pensé que el masaje estaría a punto de finalizar, y estaba tan a gusto que se me ocurrió quedarme allí durmiendo con él desnuda. Si me hubiera quedado a dormir allí habría acabado abrazándome a él, o metiéndole mano mientras dormía o quitándole la ropa, seguro. Pero mientras pensaba en ello se acercó a mi oído y me dijo que ya podía darme la vuelta. No sabía si se refería a seguir el masaje por delante o que ya había acabado, así que me giré y me quedé allí tumbada, esperando a ver él qué hacía. Él cruzó la pierna a la altura de mis muslos y volvió a coger el bote para echarse aceite en las manos. Estar debajo de mi hermano con el ... y las tetas al aire, la verdad es que me dio un poco de vergüenza, bocabajo no era lo mismo. Antes de untarse el aceite me tomó de las muñecas y las llevó hacia detrás, estirándome los brazos hacia el cabecero de la cama. Al hacerlo me quedé mirando hacia arriba, pero en el par de segundos que le estuve mirando para ver qué hacía, vi que debajo del calzón tenía una ... grandísima y empalmada. El adormecimiento se me quitó de golpe y empecé a ponerme cachonda. Estaba nerviosísima, seguro que me lo notó. Nada más echarse la loción la aplicó por mi vientre y por mi esternón. Estuvo rozándome los pechos con los dedos, y sólo con eso ya se me pusieron los pezones duros. Luego empezó a masajeármelos, lo hacía agarrándolos como si quisiera comprobar si le cabían en una mano, apretándolos suavemente y tirando a veces del pezón con los dedos índice y pulgar. El calentón que me dio no era normal. Tenía la cara entumecida, la boca entreabierta, la respiración acelerada y la vagina tan mojada que empecé a empapar la toalla. El muy capullo disfrutaba viendo cómo me estaba poniendo de caliente, incluso contempló cómo se me escapó un ronroneo y un gemido. No pensaba en otra cosa que en levantarme y comerle la boca, pero sabía que a lo mejor no quería, lo único que hice fue bajar las manos poco a poco hasta que con una de las manos empecé a acariciarle el muslo. Él seguía sobándome las tetas y yo acariciándole con la uña en la rodilla y echándole miradas de reclamo, pero no me atreví ni él tampoco. Seguimos así unos minutos, hasta que sentí que bajaba la cabeza y empezaba a comerme las tetas. Me puse a cien por hora porque sabía que íbamos a acabar follando. Yo le acariciaba el pelo, los hombros y la espalda, y él me comía una teta con la boca, y con la mano me agarraba la otra. Empecé a gemir y a mover las piernas, como se echó para abajo pude sacar las piernas por dentro y ponerlas a los lados de las suyas, para dejarle claro que estaba dispuesta. Estuvo comiéndome los pechos cerca de un minuto, lamiéndomelas y succionando los pezones, y al cabo del minuto noté que apartaba las manos de mi cuerpo y se bajaba los calzoncillos. Yo ya tenía la vagina chorreando, pero ver aquella ... me la mojó todavía más. De larga mediría cerca de veintitrés centímetros o incluso más, pero lo impresionante era lo ancha que era, tendría por lo menos cuatro o cinco centímetros de ancha, y los huevos eran grandes, duros y estaban depilados, era la ... más impresionante que había visto en mi vida, y cuando me la metió fue peor. Yo tenía la vagina muy húmeda y dilatada y aun así me costó trabajo metérmela. Pero una vez dentro me empezó a ... y vi las estrellas. Estaba abierta de piernas sintiendo su ... y a la vez viéndole todos los músculos y lo guapo que era. Yo nunca había follado con un tío tan bueno, me sentí como si le hubiera pagado o algo así. Me la metía hasta el fondo y con mucha fuerza, me hizo chillar muchísimo. De haberse pegado a mí tenía un poco de aceite por el torso y me encantaba mirarle, aquel morenazo con aceite por los pectorales me ponía tanto que tenía que mirar a otro lado para no correrme. Mis manos se fueron a su culo y se lo estuve agarrando mientras me follaba como si quisiera partirme. Él al principio no me miraba a la cara. A mí me daba igual que fuera mi hermano, muchas especies animales lo hacen, incluso hay culturas y reyes antiguos que tenían hijos con sus parientes. Es un cuerpo como otro cualquiera, además mi hermano a mí no se parece en nada, nadie diríamos que somos hermanos. Después me giró la cintura y me agarró la pierna para follarme de lado. Era la primera vez que hacía esa postura y no me gustó. No le veía, era incómodo, si la ... no es muy grande se sale, y el recorrido es corto, los hombres no la meten y sacan entera porque les resulta más difícil moverse. Para rodar porno está muy bien, pero para ... es preferible otras posturas. Estaba incómoda y me giré para ponerme encima de él. Lo agarré de las manos como él me agarró a mí y se las puse hacia el cabecero de la cama. Luego le besé el cuello, por el pecho, fui dándole besos hacia el abdomen, y una vez abajo le agarré de la ... y empecé a chupársela. Era tan gorda que no podía metérmela, ni siquiera hice el intento, se la lamí con la lengua y la masajeé con los labios, por el glande, por el tronco, y también por los huevos. Quise que me viera chupándosela con cara de guarra, pero no me miraba, así que me giré con el culo hacia su cara y seguí comiéndosela. Mi intención era que hiciéramos un sesenta y nueve, pero no quiso hacerlo tampoco. Después de chupársela me senté sobre él de espaldas y me la metí. Él me empujó hacia detrás para que me arrimara a su pecho y él pudiera apoyar la espalda en la pared y seguimos follando allí. Lo bueno de esa postura es que podía tocarme y que el ritmo lo marcaba yo, así que no tardé en tener el primer orgasmo. Luego de correrme me cogió en brazos y me puso a cuatro patas sobre la cama. Abrí mucho el culo y me incliné hacia delante para que su ... pudiera entrarme bien. La encajó y volvió a follarme con mucha insistencia. Que pollón tenía, ojalá todos los hombres tuvieran la ... así. Lo malo era que no podía chocarme los huevos contra el ... hubiese disfrutado muchísimo sintiendo esos huevos gordos y duros rebotando contra la zona del clítoris. Lo que sí hizo fue darme cachetes fuertes en el culo, menudos cachetones que me dio. Cada vez que me arriaba uno tenía que gemir y soltar un pequeño grito. Yo quería acabar el polvo dando botes encima de él, pero a él le gustaba mucho a cuatro patas y se corrió en unos minutos. Cuando se corrió volví a chupársela para que mantuviera el ritmo y me echara otro. Esta vez me puse sobre él pero con él tumbado y yo pegada a su cuerpo, y luego nos colocamos en el borde de la cama y me lo follé dando saltos sobre él como yo quería. Tuve el segundo orgasmo y ya nos echamos a dormir. No nos besamos en ningún momento, lo único cariñoso que hicimos fue dormir abrazados, y también algún beso en la mejilla o por el cuello. Al día siguiente cuando me desperté él se había ido a desayunar y yo me duché en su bañera. Pensé que lo mejor era decirle las cosas claras, así que fui a la cocina para hablar con él, pero estaba en el salón. Le dije que quería hablar con él de una cosa y le pedí que me acompañara al dormitorio. Me quedé en la puerta y cuando llegó le dije que lo del día anterior me había gustado, que él me gustaba, que por supuesto no iba a contárselo a nadie, y que si algún día quería repetir que simplemente me lo dijera. Él me abrazó y respondió que pensaba lo mismo, y que no se esperaba que fuéramos a acabar liados, ni siquiera cuando le dije que quería un masaje. Le pregunté con disimulo si ya había hecho lo mismo con otra de las hermanas, y me dijo que si lo hubiera hecho tampoco me lo diría. Por la forma en que me lo dijo noté que había habido algo, a lo mejor no sexo, pero sí tocamientos o exhibicionismo o acercamientos por su parte o por la de la otra. Estuvimos hablando como si nada hasta la hora de comer, pedimos comida a domicilio y después de comer estuvimos en el sofá viendo la tele un rato. Yo me quedé dormida porque además del cansancio tenía resaca, y a las cinco de la tarde me desperté y lo vi sentado viendo una película. Se había quitado el pijama, se había duchado, y se había puesto una camiseta de tirantes y unas calzonitas holgadas muy cortas. Me puse tonta nada más verlo y fui a acercarme a él, tenía pensado sentarme a su lado, pero al llegar me senté en su pierna, me eché hacia atrás y me puse a darle besos en el cuello. Él con una mano me agarró y con la otra empezó a tocarme por el muslo, y dándole yo besos en la oreja y la mejilla, me giró la cabeza y me plantó un beso en los labios. Besaba muy dulcemente sin apenas usar la lengua. Nos estuvimos comiendo la boca un ratito, sin tocarnos, simplemente abrazados, y cuando acabamos él me cogió en brazos como a las princesas y me llevó al dormitorio. Yo iba riéndome pero me encantó que hiciera eso. Allí me dejó caer suavemente sobre la cama y me quitó la falda y las bragas. Estuvimos follando casi toda la tarde. Echábamos uno, parábamos, hablábamos un rato, follábamos. Ese día hablamos mucho más que el día anterior. Me dijo que de las hermanas, a pesar de que dos de ellas tenían las tetas más grandes, era la que mejor cuerpo tenía. También me dijo que follaba muy bien y que no se imaginaba que con la carita de buena e inocente que tenía pudiera ser guarra en la cama. En realidad no me dijo guarra, me dijo apasionada. Yo le confesé que cuando le vi con el boxer mojado en la piscina se me mojó el tanga, y él a cambio me contó que en la piscina se le fueron los ojos solos un par de veces que me tumbé y que bailando lo puse cachondo. Fue la tarde de las confesiones, a mí me encantan, siempre lo hago. Le pedí que me diera una foto suya y me estuvo enseñando unas que se hizo para un book. Vi una foto de desnudo artístico suya que salía enseñando el culo, y me la quedé. Si alguna chica quiere se la puedo enseñar, porque la recorto y enseño solo la parte de las piernas y el culo, os vais a quedar con la boca abierta cuando la veáis, en serio. Si queréis me agregáis al msn y os la enseño por allí. daniela_z2007@hotmail.com. Además me gustaría hablar con vosotras o con alguien que haya vivido algo parecido, porque en febrero voy a irme a la ciudad donde él vive, y probablemente comparta piso con él. Parece un triunfo, pero estoy muy preocupada porque me gusta muchísimo, y cuando eso llegue quizá él tenga novia y yo tenga que aguantar que se la lleve al piso para follársela, o que se besen delante mía, o escuchar cómo follan, y antes de que eso suceda prefiero irme a otro sitio o buscarme un piso, pero en su ciudad yo no conozco a nadie, y el irme una semana antes a buscarme un piso para vivir sola sería muy sospechoso, mi madre se extrañaría mucho. Él viviendo solo en un piso y yo sola en otro no estaría bien, tendría que buscarme una buena excusa, o encontrar a alguien.
En navidad cuando venga a vernos seguro que hablaremos del tema, y seguro que nos escaparemos a un hotel algún día para darnos un homenaje, pero quiero tenerlo claro antes para luego no arrepentirme. Yo no escribo esto aquí por las votaciones ni los comentarios sino para hablar con la gente, así que agregadme cuando queráis. Un beso.


Vídeo: Voz más grave, menos semen

  • Voz más grave, menos semen
  • ¿Pueden los hombres llegar al multiorgasmo?
  • ¡Juega con la cosmética erótica!
 

Jajaja

luego se ve lo copiaste de un relato erotico!!FAKE¡¡mas originalidad a la otra no nos hagas tan tontos


 

Saludos

yo e tenido y tengo relaciones con mis hermanas y si tu tienes la oportunidad no la desaproveches gozala con tu hermano y diviertanse mi correo es lujo.p@hotmail.com


 

Guau


 

Pienso ...

que no es real ' ... y si es real pienso que estas loca' .-.-


 

Hola

Claro te comprendo aunque soy hombre y tu pediste la opinion de una mujer a mi me ha pasado y creo que es bonito el amor, ya te agregue a mi mss para que nos escribamos


 

Una ayuda...

hola pues la verdad al igual que ella necesito saber algo casi igual .La verdad esque yo tampoco diria esto en la vida real o a alguien de echo no se lo e dicho a nadiedesde hace 7 años pero esque me impacte con tu historia tu te enamoraste de tu hermano pero yo no me lo podia quitar de encima a mis 8 años!! que raro es tu caso pero para ti tu hermano era guapo y sexy para mi solo es guapo solo lo veia como un hermano(en este momento lo veo ocmo un insestador pedofilo maniaco o como se diga ...) la verdad si alguien puede ayudarme o sabe escuchar le podria contar mas a fondo sobre mi problemita.


 

Yo

por: rick226

te puedo ayudar


 

Hermosa..!!

Muy hermosa tu expresión de tu experiencia, has siempre lo que sientas con amor, no importa lo que los demas digan, la felicidad la haces tú misma con el amor que sientas y si estas bien, serás feliz como sea, yo mantengo asi mi vida con mis hermanos por que así me tocó vivirlo y así estoy feliz con ellos siempre, espero que tengas una vida plena por siempre con amor que es lo mas importante y valioso de la vida para sentirte bien y feliz..!!


 

Muy linda tu historia

me encanto tu historia aunque no me ha pasado nunca algo parecido, pero si te sientes bien no veo nada de malo.


 

Deberias ir a un psicologo!!

Creo que la que tiene el mayor problema sos vos aparte de tu hermano y de tus hermanas..ESTAS COMPLETAMENTE LOCA y no tenes miedo de que dios te castigue algun dia eso que hiciste significa que no tienes ni un tipo de valores ni amor x tu familia osea que vos no podes ser capaz de querer a nadie..te gustaria que cuando tengas hijos tengan sexo entre ellos???puff seguramente no te importaria x los valores que tenes..osea ningunos QUEEEE ASCOOO HABIENDO TANTOS HOMBRES QUE MENTE RETORCIDA


 

muy lindo!!

Hola nena:
Muy bueno tu relato eh? De hecho esta muy lindo, me gusto bastante todos los detalles, como lo relataste y el hecho de que fuera tu hermano le añade ese toque sexy a tu historia. Digno de leerse de principio a fin a pesar de que sea largo!!!
En tanto que los que escribieron comentarios negativos, deberian de fijarse en sus propias vidas y dejar de analizar la de los demas, somos libres de hacer lo que queramos, es nuestro cuerpo y nuestra decision. Vayan al psicologo ustedes, que parece que les afecto mas que al resto de nosotros.
Yo te apoyo al 100% en tu decision y en tu aventura!!
Bye y cuidate mucho niña, ya sabes cuentas conmigo!



 

Es solo lo que pienso

cuando lei tu historia pense en mi hermanito y me dio tanta tristeza imaginarme teniendo sexo con el, en el mundo hay tantos, tantos hombres bellos y muy bien puestos como para yo fijarme en mi hermano, mi hermanito con el que creci y jugue pelota, y iba al colegio el que me defendia cuando alguna niña queria golpiarme el que me ayudaba a crusar una calle peligrosa, al que yo le doy consejos de como tratar una chica, y le escribia cartas para las niñas... el mi hermanito lindo sangre de mi sangre no puedo verlo con ojos de mujer.

pero esa soy yo y si tu eres feliz y te sientes bien con lo que hiciste esta bien, mi consejo para ti es que no te mudes con el ni cerca de el vete lejos y trata de que eso no vuelva a pasar dejalo asi como una experiencia maravillosa, por que tu familia, la sociedad y el mundo nunca les van a permitir ser felices y si un dia te arrepientes entonces va hacer demasiado tarde....

besos, cuidate y mucha suerte, linda


 

Quiene somos nosotros para juzgar?

por: juanjj

Hola yo te entiendo y pienso casi como vos, pero me pregunto si vos lo queres tanto a tu hermanito que arias si el se enamora de vos y vos no tenes pareja, y tu hermano te seduce con cariño y respeto, y te deceha, no podes asegurar de que no te pica el bicho de la duda.


 

Estuvo encantador!!!

Mira, en mi experiencia y tambien siendo psicologa, no tiene nada de malo lo que te esta sucediendo. Muchas veces uno no elije de quien enamorarse o a quien querer, solo pasa. Ahora que cuando venga a visitarlos en Navidad, no pienses tanto en irte a un hotel con el, mas bien piensa en que le vas a decir y en que van a hablar de esto. Preguntale como se siente al respecto de lo que paso y que opina con eso de que vayas con el, que te sea honesto y despues dile lo que tu piensas de la novia y cosas asi. Si llegan a algo de que van a vivir juntos, tal vez sea tiempo de que le plantees como te quiere: como hermana, como amante nada mas o como pareja, dile que olvide el hecho de ser hermanos y que te conteste con toda honestidad. Si te tiene en plan de hermana, mejor olvidalo; si te tiene en plan de amante, de plano olvidalo y vive en otro lado di que no quieres invadir su privacidad, pero si te dice que te ve en plan de pareja y que asi van a vivir, pues que mejor, olvidate ya de pensamientos abstractos y de tabues, si es lo que sus corazones quieren y estan dispuestos a vivir asi, mejor aun porque entre los 2 se van a apoyar. Te lo digo porque eso paso con mi hermano y nos tuvimos que ir a vivir a otro lugar para estar juntos. Como dicen varias culturas lo hacian y no habia problema.
Asi que habla con el y ve que onda con esto. Besitos y cuidate mucho.


 

Hola a todos!!!

Yo no m voy a poner a juzgar como lo hicieron por ahi porq no somos nadie para hacerlo y si lo disfrutaste pues bien por ti.Te voy a agregar a mi msn para q m muestres esa foto,jjeje. Nos vmos..


 

Wow que locura

la verdad cada quien es dueno de su cuerpo y de su vida, y bueno respeto tu decision y mi opinion personal es que la verdad no fue correcto lo que hiciste aunque te empenes en creer que asi lo es, al final dices que tendras que ver como besa a sus novias y como les hace el amor, tu sabes las consecuencias que tu acto con tu hermano, como por ejemplo algun dia tu familia se entere de lo que paso entres ustedes recuerda que nada esta oculto y que tarde o temprano puede pasar , pero bueno espero que algun dia pienses bien en lo que as hecho y sepas que aveces las cosas se dan en la vida para que las rechazemos o las aceptemos y creo que por esta ocacion escojiste mal espero no te molestes con lo que te digo es solo mi opinion pero tu puedes hacer con tu vida lo que desees. y mucha suerte


 

Felicidad

vive la vida decidas lo que decidas piensa en ti y espero que el tambien quiera estar con tigo


 

No me lei el relato porque esta demaciado largooooooooo perooooo:::

para mi eso es una locuraaaaaaaa.............k horror!


 

Tampoco leí el relato.....

por: ana6927

Comparto totalmente contigo, ni siquiera la leí, pero solo de pensarlo........


 

necesitan ayuda psicologica urrrgennnte!!!!!!!!


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