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Ana, sonia, nuria, mi hermana y yo - parte 10

 

Meriendas las hay de muchos tipos, pero sobretodo se pueden clasificar en dulces y saladas. ¿Qué tipo de gente merienda dulce? Que tipo de sacrilegio es eso, la merienda es el momento de comerse un buen bocadillo.

En fin, retomemos el ritmo normal de la historia, que si bien la merienda no era una vil mentira, si estoy seguro que resulta menos interesante.

No daba crédito a mis ojos. Cuando salí al jardín me encontré con cinco ninfas entrelazadas y con los cuerpos mezclados de tal manera que podrán haber llegado a perder la noción de su propio cuerpo e incluso a desconocer de quien carajo era.

Algunos dirán que ese era el momento de apuntarse a la fiesta pero seguro que de haberlo hecho nunca jamás habría podido disfrutar de semejante espectáculo.

Imaginen estar tumbados en una maca comiendo un buen bocadillo, con una cerveza helada en la mano mientras cinco niñas se están quedando sin saliva de tanto lamer a escasos centímetros.

Dulces recuerdos, si señor. Pero no me explayaré en las aventuras de los demás que suficiente hay con las mías.

Y las mías no tardaron en volver. Bárbara me las trajo. Muy disimuladamente se aparto del grupo a la que pudo y se puso al lado de mi hamaca a escasos centímetros de mí:

-¿No es suficiente buena fiesta para ti?

-No es eso mujer. Pero la vista también es buena.

-Bueno, supongo que no te podemos exigir más.

-Por lo que a mi respecta tendrás mas.

-Me alegra oír eso. ¿Esta fría la cerveza?

-Si, ¿quieres?

-Dame un traguito, aunque no me gusta mucho-bebió un poco-uafffff. ¿Como te puede gustar esto?

-Es buena, mas en verano y fría.

-A lo mejor te gusta mas así-y empezó a echársela por las tetas resbalando por todo su cuerpo-Bébeme.

Fue una orden más que una petición y como buen ciudadano me sentí con la obligación de cumplir y empecé a darle unos lametazos de escándalo. Quiero que quede claro que en esa posición resultaba realmente complicado y auque el mismo frió de la cerveza ya conseguía hacerla estremecer no creo que recordara eso como uno de los momentos mas excitantes de su vida.

-Tengo que devolverte el favor.

¿Y que hizo? Pues eso, devolverme el favor. Se puso de rodillas en la punta de la hamaca y empezó a hacer faena. Lengua por aquí, lengua por allá y yo como una moto. No iba a resistir mucho. Cerré los ojos y me deje llevar, convirtiendo su lengua en mi única realidad.

-¿Que haces?

-Yo, nada.

-Maldito cerdo. Eres un chico malo. Ibas a dejarme sin mi ración de sexo.

-Yo

-Nada. Ni se te ocurra dar una excusa. Ahora mismo me echas uno bueno.

Se sentó encima de mí y después de darme un beso muy cariñoso me tomo el pene con la mano y empezó a menearla, como si comprobara que la rigidez era la necesaria para los menesteres que nos iban a entretener. Que nadie dude que existiera tal rigidez o consistencia.

Muy suavemente se la metió y se me quedo mirando con una sonrisa que aun no se como calificarla. Medio picara, medio endiablada, como poseída. Yo esperaba que empezara a moverse, pero parecía querer hacerse esperar. Simplemente me miraba y sonreía:

-Ya eres mió me dijo.

Y empezó a moverse. Arriba y abajo. Adelante y atas. Apretando las piernas y aflojando. En fin, no sabía donde carajos estaba ni donde la tenia. Notaba tal cantidad de sensaciones en mi hermanito que mi joven cerebro no podía captar ni computar más información que no fuera lo que aquella mujer me estaba haciendo sentir.

Oímos unas quejas por lo que estábamos haciendo, pero no les hicimos mucho caso. Supongo que nos reprocharon que alguien se me tirara sin ganárselo de modo alguno, con algún tipo de juego. Y aunque reconozco que yo era el único ganador de cualquier juego que propusieran no estaba decidido a someter todas mis cogidas a la voluntad de mi hermana. Mierda, aquello estaba de ... madre y me daba igual no haber pasado ningún tramite.

¡Que gritos! Menudo espectáculo ver a esa mujer corriéndose. Menudo escándalo armo. Al principio hasta me asusto y llegue a pensar que le pasaba algo malo, cuando lo único malo que paso fue la envidia de las demás:

-¿Yo que pasa? No tengo derecho a lo mismo.

-Eva. No te lo tomes mal. Pero entenderás que la cosa ya no esta para más por ahora.

-Lo entiendo. Pero tanto Bárbara, como Cristina, como Nuria han tenido su parte.

-Bien, tú también la tendrás. Aunque no ahora, por favor.

-Tranquilo. Solo propongo una cosa. No se te tira nadie hasta que lo haga yo.

-Je, je. No se que pensaran ellas, a mi me parece bien. ¿Chicas?

-Después de esto-contesto Bárbara-puedo esperar, je je.

-Si, casi nos rompes los oídos-interrumpió Nuria-Pero yo también quiero un polvo como Dios manda, pero esperare. Ya he tenido mi ración. Triste, pero algo es algo.

-Por mi bien-consintió Cristina.

-Pues yo no estoy de acuerdo.

-Mierda Laura, que soy tu hermano.

-Me da igual. Tengo mis derechos como parte de la fiesta.

-Pobrecita Laura-dijo Nuria.

-Bueno-dije-hacemos algo que no canse tanto.

-¿Como que?

-¿Miramos una peli?-propuse

-Por mi vale-dijo Nuria.

-¿Que quieren? ¿Algún tipo en especial?-pregunte esperando poder complacerlas con mi colección de películas.

-A mi cualquier cosa menos algo romántico-dijo Nuria-no quiero ponerme sentimental.

-No se te ocurra poner ninguna de esas pelis serias que te hacen replantearte la sociedad en la que vivimos ni nada de eso-continuo Cristina-No quiero rallarme, una peli sin sentido, de las de pasar el rato, estaría bien.

-Ni de peleas. No quiero un peli de esas.

-Me lo ponen difícil. Básicamente quieren una peli mala, sin sentido que no sea romántica

-Y si puede ser que no sea una comedia-petición de Bárbara.

-Mierda. Esta difícil la cosa. Por eliminación me están pidiendo a James Bond.

-Las hemos visto todas.

-El secreto de Thomas Crown. En parte también es James Bond. ¿La tienes? Yo no la he visto.

-Para ti si la tengo. Vas a ser mi cuñadita.

-¿A si?

-Lo mas seguro. Pero no avancemos acontecimientos. Esperen que ahora voy con la peli.

La película estuvo bien. Yo ya la había visto pero, sin ser critico de cine, es una película que aunque no dice nada y no tiene mucho sentido, entretiene. Lo malo de las películas no es que no tengan sentido, lo peor es cuando intentan dárselo sin conseguirlo. La peor película es una con pretensiones de ser mas de lo que es, un quiero y no puedo, y la que veíamos solo se proponía entretener y lo hacia, así que ya me estaba bien.

En fin, no me voy a poner a contar la película solo el final, cuando mi hermana se levanta y dice:

-Todos a la ducha.

Y quien va a desobedecer. Cualquier día de mi vida hubiera pagado lo que fuera por meterme en la ducha con esas mujeres, pero no le di la mas mínima importancia.

Lógicamente nos duchamos en los vestuarios del gimnasio, todos juntitos, y como las chicas empezaron a animarse, no me quedo mas remedio que animarme con ellas.

Al principio no éramos más que unos chicos dándose una ducha pero a la hora que Laura le dijo a Bárbara que le enjabonara la espalda empezó el show. Bárbara no iba a quedarse solo con la espalda y continúo con el culo. Claro, que Laura no tubo suficiente y se giro para que continuara también por delante, cosa que supo agradecerle.

Nuria y Cristina no tardaron a apuntase al juego y yo me limite a convertirme en un espectador de ese espectáculo. Y menudo espectáculo. No tarde en ponerme calientito.

-Atención chicas-interrumpió Eva-Ya es mió.

Todas me miraban curiosas y entendieron a que se refería Eva. Yo parecía estar pidiendo guerra, con el arma apuntando. Era una situación muy violenta. No da corte cuando te están mirando un montón de mujeres como si fueras carnada, y menos en esa situación. Aunque tendría mi premio por ser bueno.

Eva se acerco a mí y me dio un beso. Me empezó a masturbar suavemente, no pudiendo evitar llevarse a su mano mi pene.

-Antes de empezar te voy a dar un regalito.

Se agacho y empezó a chuparmela realmente despacio. El regalo era para mí pero parecía estar disfrutándolo ella más que yo, degustando cada centímetro, saboreándolo.

-Ya hay suficiente-dijo tumbándose en el suelo de la ducha-tendrás que dejarme tan contenta como a Bárbara.

-Ganas hay las mismas. Te lo aseguro.

Me puse delante de ella, que ya tenía su conchita pelirroja abierta esperándome. La mire a los ojos (ya les he comentado que me volvían loco) y empecé a clavársela muy despacio, como me gusta a mi, y empezamos con la típica postura del misionero.

Alrededor nuestro se formo un coro de gente expectante mientras yo seguía con mi ritmo lento, sin prisa pero sin pausa. Eva lo estaba disfrutando pero chillo:

-Más fuerte por favor.

No me gusta demasiado hacerlo que parezca que la quieres atravesar pero sus palabras me animaron y empecé a ir mas deprisa y a darle mas fuerza a mis embestidas.

-Dame fuerte por favor

Empecé a meterla casi con rabia. Creía que le haría daño, pero cuanto mas fuerza ponía mas jadeaba y mas parecía disfrutar. Me excitaba mucho oírla jadear así y me animaba a continuar con fuerza.

No se si por casualidad o por excitación al notar que se corría pero creo que nos corrimos a la vez. Ella no me lo pidió, pero decidí terminar fuera, al menos que las otras vieran algo para entretenerse.

Y así termino el día. Por lo menos a lo que sexo se refiere. Cenamos, charlamos y miramos algún programa de marujeo pero pedí explícitamente que no hubieran mas juegos por esa noche y aceptaron. Sabían que si ninguna empezaba yo estaría más fresco y era lo que querían. Claro que si una hubiera empezado Dios sabe que nada las habría parado.

Teníamos los sofás recubiertos de sabanas por un mínimo sentido del respeto. No era cuestión que restregáramos los genitales por los mismos sitios donde mis padres disfrutaban del café de media tarde.

Jamás me había sentido tan a gusto con unas mujeres como aquella noche. Al rato empezamos a ignorar nuestra desnudez o me olvide de todo lo que yo tenía que decir, incluso bromas y payasadas para limitarme a escucharlas. Eran dulces, sencillas y más inteligentes de lo que aparentaban. Me hacían sentir muy cómodo entre ellas y no podía mas que sonreír.

Fueron cambiando de tema continuamente, pasando por ropa, estudios pero también de cine, de política. Fue interesante descubrir en ellas opiniones tan diversas por un lado, como parecidas a las que podríamos tener con mis amigos por otro.

Me parece que no era ni media noche cuando nos acostamos. El día había sido largo (sobre todo para mí) y quedaban aun un par de días de nuestro camping.

Antes de acostarme fui al lavabo a orinar. Es una costumbre que supongo que debe tener el ochenta por ciento de la población en este santo mundo. Pues eso yo estaba ahí, tranquilito, esperando que la naturaleza fluyera cuando note que una mano me agarraba a mi flácido hermanito. Note también unos pechos en la espalda y deduje que alguna de las chicas le hacia gracia sostenérmela mientras me deshacía de unos pocos líquidos inservibles. Mi primer pensamiento fue una erección. Esperaba que no se alzara en pie de guerra y me obligara a librar otra batalla.

Tarde más de lo esperado en reaccionar y buscar en el espejo la cara de mi masaje.

-¡Laura! ¡Mierda! ¿Que haces?- grite mientras intentaba que me soltara.

-Mano, lo vas a manchar todo. Acaba tranquilo.

-¿Pero se puede saber que haces?

-Nada. Echo una mano a mi hermanito- dijo besándome el cuello. Venga, no te pongas así. Si se que te gusta que te la acaricie.

-Estas enferma.

Cuando acabe, ella empezó a sacudírmela muy suavemente esperando a la última gotita. Aprovecho para acariciarla a sus anchas hasta que no pude más y le aparte la mano y me gire.

-No lo vuelvas a hacer.

-¿El que? No te quejaras mira como se te ha puesto. Además, eres tu el que la tiene apoyada en mi conchita.

Era consciente que se me había puesto rebelde, pero al girarme la tenia acariciando su mata sin darme cuenta.

-Mierda Laura.

Se retiro y yo pensé que lo había entendido, pero lo que hizo me dejo helado. Levanto un pie y lo puso encima de la bañera y ofreciéndome su conchita abierta me dijo,

-Hermanito, no nos vayamos con rodeos. Aquí y ahora. Tómame. Se que quieres.

Reconozco que dude. Estuve a punto de enviar todos mis principios y prejuicios a la mierda y follarme a mi hermana en el cuarto de baño.

-Vamos, vas a tener que relajar eso para dormir.

Eso me cabreo y salí del cuarto de baño y me encerré en mi habitación para descubrir que mi hermana tenía razón. No podía dormir. Así no. Lo intente, pero con la calentura que llevaba me resultaba imposible. Tampoco podía masturbarme. Hubiera sido lo mismo que tirármela porque de hacerlo, seguro que la imagen de mi hermana aparecía en mi cabeza en el momento culminante.

A los pocos minutos abrieron la puerta.

-Has roto una regla. No se pueden cerrar las puertas.

-Mierda Laura- empezaba a repetirse esta frase, pues déjala abierta y vete.

-No- y de un salto de tumbo a mi lado. Tanto tú como yo necesitamos calmarnos para dormir.

-No te voy a echar un polvo ni loco.

-Esta bien, masturbarme entonces.

-Oye, que no.

-Mira, casi te doy la razón en lo de no echar un brinco. Pero no hay nada de malo en que nos masturbemos el uno al otro. Imagínate. Si vences tus pudores tendrías alguien en casa siempre dispuesta a hacerte una buena paja. Además, soy una experta en esas labores.

-Laura.

-No digas nada. Déjame hacer.

Recostada sobre mi hombro empezó a acariciarme el tórax, bajando hasta mi erecto pene. Lo acaricio en todo su extensión, sobo mis huevos y entonces me la agarro para empezar mi paja de buenas noches mientras me susurraba al oído y me daba besos en el cuello.

-Ves como te gusta. No vas a tener que hacerte una paja más en tu vida. Tu hermanita esta aquí para eso, para darte placer- decía mientras yo volvía a dibujar la estupidez en mi cara-pero tu también tienes que poner de tu parte- y diciendo eso se puso mi mano derecha encima de sus vellos- a trabajar hermanito.

No se cuanto tiempo estuvimos así. No creo que mucho. Lo que se es que nos dormimos cada uno con lo del otro en la mano. No estaría mal sino fuera porque era mi hermana.

Lo que si recuerdo perfectamente como me desperté. Alguien me estaba besando los labios, así que abrí la boca y bese apasionadamente a quien fuera. Me asuste al pensar que quizás era Laura, pero no. Al abrir los ojos vi que era Nuria dándome los buenos días.

Pidió silencio para no despertar a mi hermana y tomándome de una mano me saco de la habitación y me llevo al cuarto de baño de mis padres donde nos esperaba el yacusi preparado para nosotros.

Cerro la puerta del baño se abrazo a mi cuello y empezó hablarme muy bajito para no despertar a nadie:

-Se que es temprano, pero todas duermen y ahora podemos darnos el gustazo de nuestra vida.

Me parece muy bien-dije antes de besarla de nuevo-sabes que eres mi favorita. Fue una pena que ayer no nos dejaran disfrutar como nosotros hubiéramos querido.

-Tranquilo, ahora me la cobro. Pero antes de entrar en el yacusi hay una cosa que me muero de ganas de hacer. Necesito meterme tu pene entera en la boca-dijo mientras sonreía.

Se agacho lentamente, acariciándome, y cuando se enfrento cara a cara con mi pene empezó a darle besitos y a juguetear con la lengua en la punta del prepucio. Agarro mis nalgas con fuerza, en un, supongo que inútil, intento de retenerme. En ningún momento utilizo las manos. Fue todo obra de su boca, que tardo muy poco en hacer que mi afamado hermanito se levantara.

Descubrí entonces que lo de tenerla entera en su boca iba en serio. No comprendía como le cabía toda, pero así era. Les aseguro que fue increíble como utilizaba labios, dientes y lengua.

A los pocos minutos se levanto.

-Entra en el yacusi cariño-y me dio un besito en los labios.

Yo me senté y clave mi mirada en ella. Tenía un cuerpo escultural y verla desnuda, con su sonrisa de niña buena, acercándose a mí era todo espectáculo. Se quedo de pie un instante conmigo entre sus piernas. Pensé que pretendía que le devolviera el favor, pero solo intentaba alargar el momento de espera.

Doblo las rodillas y empezó a agacharse restregándose por mi cuerpo. Tenía mi pene completamente erecto entre los dos y me dio un apasionado beso mientras se restregaba con ella.

-Bien. Ha llegado el momento.

Y diciendo esto me la agarro y empezó a clavársela muy lentamente. Cuando hubo entrado del todo continúo con un balanceo muy suave. Su cuerpo a penas se movía. Era solo movimiento de caderas lento y acompasado mientras me miraba fijamente a los ojos luciendo su eterna sonrisa.

-No te imaginas como he esperado este momento. Tenerte dentro es una gozada.

-Pues lo tenias muy fácil para conseguirlo.

-Lo bueno se hace esperar rey.

-Hubiera esperado toda la eternidad para ganarme este rato de intimidad a solas contigo.

-Alégrate que no te ha hecho falta esperar tanto.

-No te imaginas lo afortunado que me siento.

-Si me lo imagino y me halaga.

-Parece increíble que estemos hablando tan tranquilamente mientras te follo.

-No seas tan vulgar, no me hagas sentir como una ... Ahora no.

-Perdona. Dame un beso.

Nos dimos un beso mientras ella me hacia salir de su interior.

-Vamos a la cama de tus padres. Te parecerá raro, pero me apetece un rato de postura del misionero.

Fuimos a la cama completamente mojados y sin secarnos. Se tumbo con las piernas abiertas y yo me puse encima de ella. No tarde mucho en notar que estaba a punto de terminar. Ella también lo noto, supongo que por la expresión de mi cara.

-Vente dentro.

Y así lo hice, quedándome rendido a su lado. Estuvimos un rato hablando de tonterías y bajamos a tomarnos un café con leche y alguna pasta a la cocina. Las demás chicas no tardaron en bajar.

-Que madrugadores se han vuelto algunos, juraría que han empezado sin nosotras- dijo Bárbara sonriendo.

-Bueno, yo

-No te excuses Nuria, eres una tramposa. No te has ganado el placer- le recrimino Eva.

-Si en cierto modo, ha sido la primera en levantarse y me ha venido a buscar, no nos íbamos a poner a esperarlas.

-Si nos da igual. Lo que pasa es que ahora se pone a la cola. Vas última-dijo Cristina.

-Bueno, bueno. Este chico se acuesta con una y se levanta con otra. No te quejaras

-Te aseguro que no me quejo.

-Pues yo si me quejo- era la voz de mi hermana desde las escaleras que bajaba, no me ha gustado que me dejaras sola en la cama. Dame un besito anda.

Me dio un beso en los labios muy corto y se fue directa a la cafetera.

-¿Te la has tirado?-pregunto Cristina sorprendida.

-¡Que va! Me quede con las ganas - respondió Laura por mí.

-Pobrecita- dijo Eva dándole un cachete en el culo, ya te compensaran.

-¿Es verdad manito?-me pregunto.

-No pienso hablar de eso. Ya lo discutimos ayer.

-Tienes razón, bien, ¿Qué hacemos?

-Vamos a tomar el sol un rato y descansamos-dijo Nuria.

-Claro, como tú ya vas servida-dijo Eva

Nos reímos todos un rato, pero acordamos que era lo mejor. Quedaban dos días por delante y teníamos que administrar las fuerzas.

Salimos al jardín y estuvimos un rato tomando el sol pero cuando nos metimos todos en el agua ocurrió algo no previsto que casi nos destroza el día. Apareció mi tía, la mujer del hermano de mi madre, con mi prima de 17 años.

-¡Hola chicos!-dijo provocando algún pequeño infarto, sobre todo de mi hermana, la responsable de todo aquello, su madre me dio las llaves para que viniéramos a tomar el sol. ¿No les importa verdad?

-No-alcance a decir, mientras todos seguíamos con cara de cordero degollado.

-Hola- me dijo mi prima

-Hola Judith.

-No los molestaremos. Judith y yo estaremos calladitas. Ustedes sigan en lo suyo.

-¿Qué hacemos Laura? Nos la vamos a ganar-le dije a mi hermana.

-Tranquilo, no creo que estén todo el día por aquí. Además, es Olga, no creo que le importe mucho que estemos desnudos. Espera que hable con ella.

Laura se acerco al borde de la piscina y llamo a mi tía Olga que ya estaba tumbada tomando el sol.

-Tía-le susurro-¿Puedes acercarte?

-Claro reina. Dime que quieres.

-Mira, es que, no lo ves, me da mucha vergüenza, pero estamos todos desnudos, no sabíamos que vendrían, sino.

-UHF, perdona.

-No, perdona tú. Habíamos hecho una especie de camping nudista y claro ahora, contigo y con Judith nos sentimos muy violentos, si quieren entrar un momento en casa y nosotros nos vestimos vale.

-De ninguna manera, no quiero que les fastidie por mi culpa, espera.

-Bueno, hagas lo que hagas no se lo digas a mama.

-Tranquila, Judith, ven aquí.

-Dime mama.

-Mira tu prima y estas chicas están desnudas. ¿Quieres que nos desnudemos también para tomar el sol?

-NO ¡! Me da mucha vergüenza

-Si yo también estoy desnuda-dijo mi hermana-mira-y dio un saltito para enseñarle las tetas.

-No es por ti, ya me has visto desnuda otras veces. Esta mi primo.

-El también esta desnudo. Además, así se te pondrán morenitas las tetas. Ya verás que guapa estas sin la marca del bikini.

-Bueno, vale.

-Vale.

Judith se fue a quitarse el bañador al cuarto. Parecía algo ridículo, pero cada uno tiene sus manías.

-Gracias tía.

-De nada mujer, pero tú tampoco digas nada a tus padres.

Se puso de pie y se desnudo. De los nervios les aseguro que ni me di cuenta de lo buena que estaba. Bueno, yo ya lo sabia, pero me refiero a que no me fije. Estaba más nervioso por estar desnudo que excitado por verla desnuda.

Mi hermana salio del agua enseguida y se tumbo al lado de mi tía. No se de que hablaban pero reían mucho. Al poco tiempo salio de dentro de casa Judith. Debo reconocer que me fije en ella y empezaba a tener cuerpo de mujer, con bastante bello en el pubis y unos pechos considerables. Se sentó justo a su madre y mi hermana y siguieron hablando.
-Bueno, yo también salgo. Es entupido tener vergüenza si todo el mundo va desnudo-dijo Eva.

-Claro, como todo son chicas.

-Vamos va

Así que salieron todas y me quede solo en el agua mirando como se reían, supongo que en algún momento se rieron de mi.

Continuara.


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Y este??

Se acuerdan de esta saga???
Jos nunca la terminaste !!!

 

Me dejas a medias...

me sigue cautivando tu forma de narrar, entran nuevos personajes, espero que aporten tambien a la historia, ya quiero saber la descion por sonia... asi que no tardes en escribir...

saludos: anita

 

Hasta cuando va a durar sto?????

Joe.... no se vale!!! Peazo finde.. y ahora la tia.... tanta relacion incestuosa no me agrada en exceso... el relato parece sacado de la mitología griega y sus dioses.

 

Amorrr

te acordas d mi
?!
te intente mandar privados pero no pude
queria decirte q volvi y te extrañe un monton.
cnd puedas hablamos hermoso
voya trata de ponerme al dia con tus historias q tanta falta me hicieron
con cariño
ale

 

Muy bueno

te felicito nuevamente espero que en la proxima parte le des un poquito mas a la hermanita tremenda que quiere sexo y casi nada le das

 

Bien

SIGUE ASI
MUUY BUENO
SOLO NO TARDES MUCHO CON LA CONTINUACION
SALUDOS

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