| Mensaje que originó la charla: |
Nose educar ayudenme¡¡¡
Tengo un niño hermoso y como todos es muy traviezo yo soy muy paciente con el pero desde hace varios dias me es casi insoportable desde la primera travesura, no me hace mucho caso aunque intente mucho, les hace mas caso a sus tios que ami, estoy separada, he llegado a pegarle pero me duele verle roja su pielecita. lo peor es que aunque le pege no me hace caso. apenas tiene 2 años 4 meses pero si lo sigo dejando asi , temo que vaya a ser peor.
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| Contenido de las respuestas: |
No sé cómo ayudarte
Te voy a contar mi experiencia, a ver si te ayuda. Yo también tengo un niño muy travieso. Ahora tiene 3 años, era peor con dos. Tras muuuucho esfuerzo, mucho leer, mucho pensar, mucho consultar he ido cambiando lentamente mi modo de tratarlo y vamos mejorando (los dos, o mejor dicho, los tres, incluyo a su padre). Yo he concluido que los niños son maravillosos radares de nuestro estado de ánimo. Muchas veces no he sabido porqué mi hijo hacía algom hasta que me he dado cuenta de que era un reflejo de mí misma: yo estaba triste o alegre... o lo que fuera. Con mi hijo no ha servido de nada pegarle (al contrario, era peor) ni castigarle. Llegamos a un punto en que todo eran castigos o amenazas. Pensé que ese no era el camino, puesto que el objetivo no era que obedeciese por miedo al castigo, sino porque tenía que hacerlo por la razón que fuese por su bien. Empecé a razonarle todo, explicarle con cuidado porqué debía hacer lo que fuese: pocas palabras, pero muchas veces. Funcionó y funciona muy bien. Mejor ahora que ya es mayorcito, claro. Con dos años están en la etapa del NO. No a todo, aunque sea que sí. Eso es así, es una etapa que pasarán. Mi hermano psicólogo me dijo: Si algo no funciona, haz otra cosa. Parace obvio, ¿verdad? Pero a veces no obcecamos con una actitud que no lleva a ninguna parte por miedo a perder autoridad. Te pongo un ejemplo: Cuando mi hijo (dos años entonces) llegaba del colegio yo pretendía cambiarle la ropa. Lo lleveba a su cuarto y era una verdadera lucha. Entonces me di cuenta de que a mi hijo no le importaba cambiarse o no: el lo que quería era la lucha. ¿Qué hice? No más lucha. Lo traía del cole y hacíamos otra cosa que no fuese llevarlo a su cuarto a cambiarlo: a la cocina a tomar algo, al salón a jugar con un cochecito... y a cada ratito le decía "ahora voy a quitarte esto, luego lo otro..." Se acabó (casi siempre) el problema. No se trataba de que hacer lo que el quería sino todo lo contrario, lo que él quería era la pelea diaria. Empleé otro método y me salió bien. También quería decirte que los niños acusan mucho los problemas como las separaciones. Tu hijo debe de sentirlo mucho y es normal que se porte mal. Con mi hijo me funciona abrazarlo mucho, incluso cuando se porta mal, pedirle que se prote bien diciéndole por qué. Es muy sensible a "lo necesito". pero piensa que es casi un bebé. Todo cambiará lentamente. No te digo qeu lo dejes pasar, sino que aguantes el tipo y no cedas a la rabia, que es lo primero que uno siente ante esa sitiuación. ¡Vaya rollo que te he metido! Y a lo peor no te sirve para nada. Ánimo y aquí estoy para lo que quieras. te puedo contar más cosas de mi gamberrillo, si lo deseas. Un abrazo.
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Eres estupenda y creo que tienes toda la razon
Vinci:
Me ha encantado lo que llamas tu "rollo" ya que creo que estás en lo cierto. Y si fuesemos capaces además de utilizar el sentido del humor para cambiar el matiz de la discusión, a veces nos sorprenderíamos.
Pero tam,bién es verdad que yo he probado lo que dices cientos de veces y es un arma de doble filo: puede creer que siempre estarás dispuesta a dar tu brazo a torcer o a acabar haciendo tu misma lo que a el le corresponde y entonces te metes en una "manipulación infantil" falta de disciplina.
Lo digo porque a mi me pasa. Lo que está claro es que hay días que somos unas expertas psicólogas y otros en los que estamos al borde de un ataque de nervios...y ellos son radares y esponjas, y nosotras...también.
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Completamente identificada con vosotras
¡Hola chicas!, me siento igual de impotente con mi hija de 5 años, no consigo que me haga ningun caso, a su hermano no para de fastidiarlo, no le deja estudiar, le pega, y le fastidia todo lo que puede. Yo intento razonar con ella, pero es que es imposible, y al final acabo chillando, o dandole un azote en el culo, lo peor es que se que asi refuerzo su comportamiento, pero ya no se que hacer. Cuando me levanto lo hago con desgana, porque se que me espera un largo dia de peleas con ella, no quiere comer y si la obligo vomita, y asi con todo. Y la gracia es que fuera de casa es muy buena y un ejemplo para sus compañeros del cole (eso dice su profe)aqui en casa no hay quien la aguante, y luego en el cole hasta le pegan todos los niños. No se de verdad ni que hacer con ella.
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¿coincidencia?
Pues fíjate que a mi me pasa lo mismo con mi enano. También es un cielo en el cole, nada agresivo, buen amigo y compañero (es el más pequeño de edad de su clase) y nunca he tenido una queja con respecto a su conducta socialmente considerada.
Pero es atravesar la puerta de casa con mamá y buscar la mínima excusa para una confrontación. Hoy el tema fue:"No quiero éstas albóndigas!¡Están malísimas!¡Ya no me gustan!¡No le echaste el tomate que me gusta!...todo ello aliñado con patadas a las puertas, revolcones teatrales por el suelo, llanto y gritos hacia mi persona, etc....Pero conseguí mantener la calma, 6y aunque se salió con la suya y no las comió, está castigado hoy sin tele ni ordenador hasta que no se vuelva a repetir tal comportamiento...mañana es otro día y ya veremos.
Pero desde luego me ha echado un pulso tremendo...ah, y las albóndigas con espagüettis estaban buenísimas, os lo aseguro.
Un saludo, hasta la próxima batallita...
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