Para reirse un rato!!!!!
Hola chicas!! Chafardeando por el foro hemos encontrado un post escrito por un chico que nos parece buenísimo. Está escrito con mucha ironia y muy bien argumentado. Espero que nadie se sienta ofendido, (nosotras también somos estilistas) pero esto no quita de que el chico se lo ha currado y que tiene una parte de cierta (solo una parte) y como os decimos lo hemos encontrado muy divertido, asi que os lo pegamos para las que tengais ganas de leerlo. Sobretodo que nadie se lo tome a mal pues creemos que el chico no lo ha puesto a mala leche sinó para dar una nota de humor a este tema. Saludines!!!
Peluquerías de peluqueras, La guia definitiva para hombres
Los hombres acudíamos antiguamente a nuestras peluquerías a las que llamábamos barberías. En ellas, había un ambiente amigable y también bastante truño, porque no decirlo. Nuestro barbero de toda la vida nos cortaba el pelo mientras manteníamos con él una intensa conversación. Se podía elegir entre tres temas básicos ; política, fútbol o tias. Podías ir a la hora que quisieras, teniendo en cuenta que si ibas el sábado, te pasarías media tarde allí. Al final salías con tu pelo bien rapadito, olor a varon dandy y notando esa sensación del viento frio entrándote en la cabeza. Pero los tiempos han cambiado. Aquellos peinados de antaño, o mejor dicho rapados, estilo "macho legionario" han quedado totalmente fuera de onda. Ahora a los hombres nos gusta llevar el pelo mas largo, con desfilados, de punta, creando texturas, como en las fotos de los catálogos. La pregunta es ; quién demonios hace estos peinados ?. Nosotros mismos nos preocupamos de nuestro aspecto general, vamos al gimnasio, nos depilamos o rasuramos el cuerpo y usamos cremas hidratantes. Pero para redondear esta buena imagen que deseamos, necesitamos algo que no depende de nosotros ; el peinado. Es entoces cuando te lanzas a la aventura y decides explorar ese mundo misterioso y desconocido para nosotros : Las peluquerías de peluqueras. Para empezar, ellas se autodenominan "estilistas". Primera trampa, en su mundo todo está adornado con pomposidad, no te fies por que con ese nombre parezca de mas nivel, en realidad es una simple y llana peluquería mas. El aspecto estético del local suele estar muy cuidado, al detalle, ellas son así. Esto contrasta con la frialdad y el distanciamiento en el trato. Contrariamente, las barberías de antes tenían el instrumental justo para pelarte. Como mucho, los únicos adornos eran, la tele o la radio, por si habia partido y el poster de la tia en bolas de detrás de la puerta. Por supuesto no podian faltar las revistas interviu, playboy y penthouse que tenian escondidas y las tenias que pedir expresamente. La decoración en este caso era nula, pero el trato era de amigos de toda la vida, forjado a base de años y años de ir siempre a tu barbero. Segunda trampa, a las peluqueras hay que pedir hora. Cuando ibas al barbero si habia gente le preguntabas, para cuanto tienes? y entonces te esperabas o te largabas y volvias otro dia. Con el sistema de ellas has de gastar teléfono y al final te has de esperar igual porque la mujer que va antes que tu ha decidido en ese preciso momento que quiere hacerse el tinte y claro, no le van a decir que no, que se joda el que venga después !. Una forma de pensar muy de ellas. Otra gran diferencia es la clientela. A las barberías como es logico, las mujeres ni se acercaban a no ser que fueran a buscar a sus hijos. El trato entre hombres era directo y campechano. En las peluquerías de mujeres las clientas se mueven o mas bien diría, se deslizan con gesto altivo, soberbio, mirando a su alrededor con cierto aire de desprecio. Hay cierta tension en el ambiente. Luego está la variante de las que van de simpáticas, llegando a ser algunas muy cansinas. Todas ellas no se callan nada y si algo de lo que les han hecho no les gusta lo dicen de la forma mas directa y exigente. Nosotros no hemos sido entrenados para esto. Somos bastante memos en este sentido, nos hacen una desgracia en el pelo y callamos, nos vamos cagándonos en todo y buscamos otra peluquería. Esta es la actitud que debemos cambiar, aprendamos de ellas !. Las peluqueras te atienden muy correctas, con trato aparentemente exquisito y con una bonita sonrisa. Algunas son muy simpáticas y están buenas y todo esto nos puede despistar de nuestro unico objetivo, conseguir nuestro peinado moderno, como "el tio de la foto". Intenta mantener fria la cabeza. Aunque los genes te obligarán a ello, no te la repases con la mirada de arriba a abajo y no tengas pensamientos obscenos, ni siquiera de intentar ligar. Después de que te lave la cabeza viene un momento crucial, explicar el peinado. Ni se te ocurra decir "cortito" y ya está. La palabra "corto" no se debe mencionar nunca a una peluquera, ya que ellas tienen por defecto grabado en el cerebro que el peinado de los chicos debe ser siempre corto. Si lo haces, lo lamentarás ya que además de raparte te lo vaciará de tal forma que cuando acabe pareceras un pollito remojado con alopecia. Debes darle una explicación del peinado que quieres, detallando todas y cada una del las partes de tu cabeza, que debe durar unos 10 minutos e ir documentado con fotos. A continuación ella te ofrecerá una revista, otro momento de suma importancia. Hay dos opciones. Decirle que si, cojer la revista, hacer ver que lees y controlar lo que te hace. Y las mas recomendable, ya que los hombres no podemos hacer dos cosas a la vez, es pasar de la revista y no quitarle ojo a sus tijeras y nuestro pelo. Si de mientras la vamos atosigando comentando y preguntando sobre lo que esta haciendo sería perfecto. Recuerda, seguro que ella intentará cortar mas de la cuenta, debes impedírselo. Una vez cortado el pelo, la siguiente fase es volver a lavar. Esto no existía en nuestras barberías, con lo cual salías llenito de pelos sobre todo dentro de las orejas, por muy bien que el barbero te sacudiera con aquella especie de brocha. Bueno, eso según el barbero, porque algunos no te lavaban ni una sola vez. Aqui viene otro peligro, el masaje capilar. Esto es lo que suelen hacer mejor aunque es totalmente prescindible y creo que podrían emplear ese tiempo en cortar o peinar mejor. Ojo, por que a los tios en este instante nos suele dar por : 1. Momento calenturiento. Los mas quemaos suelen empezar a desatar su lujuria y pensamientos mas oscuros transformando un inocente masaje en unos instantes de éxtasis y orgasmo capilar. 2. Momento agilipollante. Con el calor excesivo del agua, según ellas temperatura templada, frioleras que son, unido al masajeo relajante provocan una brutal somnolencia imposible de disimular. Cuando acaban hay que frotarse o darse cachetadas en la cara para revivir. Después de esto, atención, viene el momento mas peligroso en el que nos intentan timar a todos los hombres. Se ve que ellas piensan que a nosotros no es necesario peinarnos por muy sofisticado que sea el corte y el primer intento es que salgamos de alli remojaos como pollos. Si superamos esto, viene el segundo intento, la gomina. Ella hunde su mano el el tarro, extrayendo una cantidad ingente de gel fijador equivalente a la que te echas tu en un año. Si te la tira encima olvídate de tu peinado. Empezará a moverte los pelos de un lado para otro y te quedará un desastre. Además, con esa cantidad industrial se te verá todo el cocorote. Despues de llegar a casa lo primero que vas a hacer es quitarte todo ese engrudo e intentar deshacer el entuerto. Será demasiado tarde, habrás fallado una vez mas. El caso mas flagrante que me ha pasado fué en una peluquería bastante cara. Me dijeron que me peinara yo mismo. Todo esto, ni que decir tiene, que no se les ocurriría hacérselo a una mujer, porque les armaría tal pollo que tendrían que cerrar el local, ya que despues de eso, ninguna se acercaría por allí. También mencionar que como mujeres, llevan ese egoismo femenino incorporado de serie con lo cual, intentan escaquearse de todo lo posible. A veces se saltan el segundo lavado o el masaje o lo que pueden. Otro fenomeno que sucede en estas peluquerias es el de "bien una vez". Es decir que te lo hacen bastante bien solo la primera vez, las sucesivas un maldito desastre, siendo la misma peluquera y pidiendo el mismo peinado que ella te hizo !. Coclusión final, debemos aprender de ellas como clientes para conseguir nuestros peinados de revista. Exigir, exigir y exigir. Suerte compañeros !.
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