10 consejos de seguridad infantil en piscinas
1- Evaluación de riesgos infantiles: Lo ideal sería poder contactar con profesionales de la seguridad infantil, si no es posible procura evaluar como si fueras un niño, utiliza la empatía para averiguar por qué a los niños les atrae tanto el medio acuático y como lo evitarías. Evidentemente vigilar mientras los pequeños están en el agua o cerca de ella es un trabajo que nos corresponde, pero si es verdad que la mayoría de accidentes fatales ocurren en 1 segundo de distracción. 2-Niveles de protección: Repasa la protección de la piscina y su entorno, ¿que tipo de protección tienes hasta llegar a ella? Deberías empezar desde las barreras de puerta o bien alarmas, de salida de la casa, bloqueos de las ventanas o balconeras, y seguir todo el camino hasta llegar a ella. Una vez realizado el trayecto has de preguntarte que sería más óptimo para tu pequeño y tu entorno: colocar vallas, cobertores de seguridad, alarmas de piscina,... No olvides que todo esto es seguridad pasiva, imprescindible para prevenir. Nosotros también queremos recomendarte que realices un curso de primero auxilios por profesionales, donde aprenderás a realizar una resucitación cardiopulmonar, ten en cuenta que el tiempo de reacción en este caso de accidentes es muy limitado, no podemos esperar a los servicios de urgencia, hemos de ser nosotros los que empecemos las maniobras de reanimación. 3- Vallas de seguridad: Asegúrate que estén homologadas por la Normativa: AFNOR NFP 90-306, con certificado de conformidad por L.N.E, la altura no ha de bajar del 1,20 y ha de estar a ras de suelo. la puerta ha de abrir hacía fuera de la piscina y debe tener un sistema auto cierre, para evitar dejarla abierta por descuido. Debe permitir la visibilidad del interior y del exterior, y no puede ser escalable por el pequeño, por lo que no debéis olvidar los elementos de decoración o juguetes que puedan ayudarle a trepar. 4-Cobertores de seguridad: Si optas por esta opción, es posible que el precio sea algo más elevado, pero realmente merece la pena, ya que además de la seguridad que aportan (incluso se puede caminar encima), ahorrarás en limpieza, y mantendrás una temperatura del agua mucho más agradable, gracias a su efecto isotérmico, además filtra las aguas pluviales, no dejando pasar hojas, insectos, ni suciedad. Asegúrate de que cumple con la normativa NFP90 -308. 5-Drenajes y Succión: Las partes del cuerpo de los niños (y de cualquier adulto), pueden ser arrastradas hacia la tubería de succión sin protección en el drenaje principal o fondo de piscina, causando un atrapamiento, entre más pequeño sea cuerpo, más peligro existe y con peores consecuencias. No dejéis de revisar las tapas de drenaje ni las válvulas, colocar las que os den mejores condiciones de seguridad, y si es posible contar con especialistas cada inicio de temporada, ya que durante el invierno es posible que se estropeen sin percatarnos de ello. Hay que tener un botón de emergencia cerca de la casa para poder desactivar la motobomba en caso de atrapamiento. 6- Opciones seguras de entrada y salida de la piscina: Tanto el suelo del interior de la piscina, como el del exterior ha de estar protegido por materiales antideslizantes. A veces también existen esquinas peligrosas en el interior que habría que proteger con cantoneras especiales. por supuesto las escaleras y los peldaños han de ser accesibles en la salida de los más pequeños del baño, con pasamanos adecuados, y por último, recordar que los niños han de correr y jugar por lo que es básico acompañarlos de calzado antideslizante para evitar que resbalen. 7-Binomio electricidad + agua: Cualquier aparato electrónico o eléctrico que usemos en el jardín, o bien cerca de él, puede ser el causante de un grave accidente. Hemos de considerar que los niños imitan casi siempre a los adultos, es lo que llamamos el juego simbólico, por lo que bombas de inflado, secadores, electrodomésticos de cocina, cortacésped, radios, etc., han de estar lejos del espacio de baño. Para ello, tendremos en cuenta un perímetro superior al de la piscina, ya que el agua que se desplaza jugando o caminando llega a veces al interior del hogar. 8-Garantizar una visibilidad desde la casa: Aunque los niños ya sean más mayores y sepan nadar perfectamente, esto no es motivo para no dejar de supervisarlos. Muchas veces una caída, un golpe o una mala digestión pueden provocar un desvanecimiento dentro del agua. JAMÁS, hay que dejar a los niños sin vigilancia. 9-Mantener los juguetes alejados de la piscina: Sobre todo cuando tenemos bebés de menos de 4 años, en ocasiones estos pequeños exploradores quieren alcanzar aquel juguete que está dentro del agua o cerca del vaso de la piscina, y debido a que no dominan su cuerpo totalmente, es extremadamente fácil que éstos caigan accidentalmente dentro. Coger el hábito de después de baño, recoger todos los juguetes o elementos que estén dentro del agua y en los alrededores y alejarlos. 10-Alarmas de seguridad: Las alarmas de piscina, son una opción cada vez más común, existen las de inmersión que detectan un cuerpo de mínimo 8 Kg, emiten un fuerte sonido para avisarnos del cuerpo que ha caído al agua. También están las de pulsera, estas son muy efectivas y además podemos transportarlas si marchamos de vacaciones, o bien, a otra piscina que no sea la del hogar. También se pueden adquirir varias pulseras dependiendo de los niños que tengamos bajo nuestra responsabilidad Alarmas perimetrales, que crean un láser invisible alrededor de la piscina, y suena la alarma si éste es traspasado. Por último, recordar que han de cumplir con la existencias de aros de salvamento y cuerdas de seguridad, también recomendamos la existencia de un teléfono cerca de la piscina con los números de emergencia. http://www.segurbaby.com/c23/informacion-de-interes.html
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