Articulo
Ser familia de acogida engancha. Los niños siempre te aportan más de lo que tú puedes darles"
Durante los meses de verano entre 100 y 150 pequeños de entre 6 y 18 años viajan hasta la provincia de Valencia para pasar sus vacaciones. Aquí encuentran un hogar y una familia que les quiere y les cuida creando vínculos de unión que perduran en el tiempo
Los niños que vienen están extremadamente necesitados. Llegan de orfanatos o de familias desestructuradas en los que viven una completa desatención con situaciones de abuso o maltrato, explican Ana Ramírez y Mónica Garrido, vicepresidenta y vocal de Fem Futur en Torrent. Desde la ONG aseguran que los meses que los pequeños pasan en España les proporcionan calidad de vida para todo el año. Muchos llegan con problemas de salud que aquí son comunes como necesitar gafas o un logopeda y que en su país pueden derivar incluso en la exclusión social de los pequeños. Les cambia la piel, el pelo, el color. Vienen niños de 9 años que pueden pesar 18 kilos y en verano engordan 10 ó 12 kilos. Sus principales problemas son la falta de calcio o de hierro pero hay que dejar claro que son niños sanos. No traemos pequeños afectados por la radiación, explica Ana. Las familias han de hacerse cargo del viaje que suele tener un coste de entre 650 y 700 euros pero hay que decir que el ayuntamiento de Torrent igual que el de Alaquàs, Aldaia o Alfafar se implican mucho con nosotros y subvencionan el 50% del viaje a cada familia asegura Mónica. Una vez en España los padres de acogida han de ocuparse de la alimentación del pequeño y de realizarle las revisiones médicas oportunas, todas ellas cubiertas por la Seguridad Social ya que los niños llegan con una tarjeta sanitaria. Durante toda la estancia Fem Futur apoya a las familias y les solventa cualquier problema que pueda surgirles. Hay que transmitirle a las familias que siempre están asistidos tanto por la monitora jefe, que habla castellano y ucraniano, como por el personal de la junta ya que siempre disponen de un teléfono de guardia por si tuvieran cualquier tipo de problema. La principal dificultad llega en los primeros días con el idioma pero a la semana los niños comienzan a hablar castellano o valenciano. A pesar de que la mayoría de familias presentan un miedo inicial a la acogida temporal por el desconocimiento, la realidad es que suelen calificar la experiencia como muy gratificante. La premisa es que esto engancha. El niño siempre te aporta más a ti de lo que tú le puedas aportar a él. Te das cuenta de que ellos valoran cosas que tú habías dejado de valorar como es estar en familia. Para ellos es una situación completamente nueva ya que muchos han crecido en un orfanato o tienen madres a las que ni conocen. Para muchos su mamá y su papá son sus familias de España porque son de ellos de los que reciben el cariño. Vienen de un desarraigo familiar muy importante. Ana y Mónica que además de pertenecer a la junta directiva de Fem Futur también son familia de acogida insisten una y otra vez en lo maravilloso de la experiencia y en el vínculo tan especial entre familia y niño. La ONG tiene como premisa fidelizar familia y niño. Los pequeños vienen por primera vez en verano y vuelven en Navidad. Su segundo viaje es la manera de reafirmar la relación. Tienen la seguridad de que van y vienen. Las familias se conocen entre sí y entablan relación para ayudar a los pequeños en Ucrania. Normalmente se unen los padres de acogida de niños que residen en el mismo orfanato e intentan comprar literas, estufas o incluso arre-glar la cocina. También viajan a visitarlos. Tú no quieres que tu niño esté bien dos meses al año y luego lo pase mal. Le intentas dar calidad de vida todo el año. Todo lo que hay allí se hace con ayuda internacional, si no muchos orfanatos ya se habrían caído, comenta Ana. Nos gustaría animar a todas las familia de Torrent y alrededores a colaborar en nuestro programa de Acogida Temporal. Hay que decir que en este proyecto caben todo tipo de familias; tradicionales, monoparentales, que estén casadas, que sean pareja de hecho, jóvenes, más mayores. Vamos que no excluimos a nadie. Desde nuestra experiencia personal podemos decir que es maravilloso y que los pequeños van a aportar cosas muy bonitas a sus familias.
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