Menudos manguis hay por ahí 
SUCESOS El crimen organizado tima a través de internet usando la imagen de bancos y cajas
E. MARTÍN DE POZUELO - 23/03/2005 BARCELONA
Miles de usuarios de Internet recibieron ayer un correo electrónico en el que, supuestamente, desde Caja Madrid se les solicitaba datos para evitar que fueran objeto de un fraude. Se trataba de una estafa. Un timo que ayer usó la cara de la entidad de ahorro madrileña pero que otros días ha tomado la imagen de las web del BBVA, del Banco Popular o del Barclays, por citar algunos ejemplos en manos de la policía especializada en delitos informáticos. En realidad, apuntan fuentes de la Policía Nacional, no hay entidad bancaria española y extranjera que no haya sufrido repetidamente la usurpación de su imagen en internet por parte de piratas informáticos, que tratan de confundir a los usuarios de la banca on line y a los internautas en general, para engañarles y provocar que revelen los datos que estos delincuentes organizados necesitan para apoderarse de su dinero.
El engaño se llama phishing,un término inspirado en el inglés fishing, que significa ir de pesca y eso es exactamente lo que hacen los delincuentes que lo practican: salir de pesca por Internet, en busca de incautos que piquen con el cebo que le tienden.Un cebo magníficamente preparado que llega por correo electrónico en forma de página oficial de una conocida entidad bancaria que parece que pide los datos del usuario precisamente para comprobar que todo está bien o con cualquier otra excusa. Pero se trata de una suplantación. La página, idéntica a la real, es falsa. Cuando el receptor contesta y aporta los datos que le piden, cae en menos de un grupo organizado de delincuentes que en cuestión de minutos le vaciarán su cuenta corriente o efectuarán grandes compras en su nombre.
Es una modalidad de fraude que crece rápidamente España y que hace muchísimo daño a las personas que son engañadas, explica Alfons Cano, jefe del departamento de delitos informáticos de los Mossos dEsquadra. Los delincuentes envían esas páginas simuladas de forma indiscriminada y a miles de direcciones al mismo tiempo con la certeza de que alguien acabará cayendo en la trampa. La mayor parte de los receptores las rechazan debido a que no tienen relación con ese banco o no utilizan sus servicios on line.
Es decir, la reacción habitual es pensar que se trata de un error de la entidad en cuestión y proceder a eliminar el correo, aunque también hay muchos usuarios de la red que, de buena fe, contestan por e-mail con la intención de avisar al banco de que se equivoca. Lo hacen mediante la dirección de correo que aparece en la página recibida. Medida inútil, pues quien está al otro lado de la página es una organización de delincuentes que en cuanto obtiene los datos, transfiere el dinero de las víctimas a sus propias cuentas, de las que inmediatamente unos cómplices sacan el dinero en efectivo.
Policía, Mossos y Guardia Civil subrayan lo difícil que es dar con unos delincuentes que enmascaran el lugar desde el que operan utilizando las ventajas de Internet.
Saludos, Begoña
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