El fracaso y la corrupción en el sistema de partidos
El sistema de partidos generado por la Constitución de 1978 está muerto. Hiede de corrupción y adolece de falta de representatividad.
La fórmula de amplias estructuras oligárquicas y burocratizadas, parasitando del contribuyente, con estructuras capilares a través de las autonomías, fórmula que ofrece cada cuatro años una lista cerrada a los súbditos, y que ha eliminado la división de poderes, ha invadido las cajas de ahorro y ha sometido a la actividad económica al más crudo mercantilismo está acabado y ha generado una crisis social sin precedentes.
Sólo la regeneración democrática que propugna la Plataforma de las Clases Medias puede sacar a la sociedad española de su actual atolladero, que va camino de sima y abismo.
Es preciso ir hacia el sistema mayoritario, sacar a los partidos del Presupuesto y que sean financiados por sus afiliados.
Sacar también a los partidos de la Justicia y de las cajas. Liberalizar el suelo. Cerrar parlamentos autonómicos. Reducir a cuatro los Ministerios del Gobierno de la nación. Prohibir durante un año el uso de coches oficiales.
La regeneración democrática no es opinable, es imprescindible.
La regeneración democrática no es cuestión de debate, sino necesidad urgente e improrrogable.
Este sábado, 7 de noviembre, a las 12 horas, en la madrileña Plaza de Alonso Martínez, se abrirá paso con fuerza la regeneración democrática.
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