 Cuando llega el buen tiempo, no es nada fácil lucir piernas y brazos, demasiado blancos porque ¡no han visto ni un rayo de sol! Los autobronceadores nos permiten lucir un bonito bronceado y un vestuario más estival.
¿Qué es?
Un autobronceador colorea la piel mediante una reacción química superficial diferente al proceso de bronceado natural. Su principio activo, el DHA (dihydroxyacetona), un derivado natural de la caña de azúcar, reacciona con la queratina de la piel. Esta reacción provoca la formación de pigmentos oscuros que aportan color a la piel. La intensidad varía según la concentración del producto en DHA.
Aplicación
La víspera a la aplicación del autobronceador, exfolia e hidrata la piel para eliminar las células muertas y obtener una coloración homogénea. El producto tiene que aplicarse sobre la piel limpia y seca.
Aplica el producto con cuidado y de manera uniforme. No te olvides ninguna zona (cuello, empeine…). En la zona de las cejas, las raíces capilares, talones y codos, difumina el producto con un algodón ligeramente humidificado. Atención: en la zona de codos y rodillas aplica una cantidad reducida ya que las capas más espesas se colorean antes.
Deja que actúe durante varias horas. Tras la aplicación, lávate cuidadosamente las manos. Finalmente, evita depilarte 24h antes de la aplicación para reducir el riesgo de irritación.
A favor
-Los autobronceadores permiten lucir una piel bronceada todo el año sin poner en peligro la salud.
-Durante mucho tiempo se han cuestionado los autobronceadores por los restos anaranjados que dejaban en codos y rodillas. Hoy en día, el producto ha cambiado y el color naranja ¡pasó a la historia!
-Están disponibles en cremas, geles, fluidos, spráis, toallitas, duchas… No es fácil elegir.
-Estos productos son ricos en siliconas, activos hidratantes no grasos, que aseguran una hidratación óptima de la piel.
En contra
El efecto tan sólo dura unos días (una media de 4 a 6 días) y se elimina progresivamente por la exfoliación de la piel.
El mayor problema de los autobronceadores reside en su aplicación. Para evitar marcas y otros posibles problemas, hay que seguir al pie de la letra el modo de empleo. En caso de duda, escoge una versión con tinte: podrás ver de inmediato los errores y así repararlos.
A tener en cuenta
-Existen en el mercado dos tipos diferentes de autobronceadores según su contenido en DHA: una concentración de entre 2.5 y 3% para pieles claras o de 5% para pieles más morenas. Es mejor probar el producto antes de aplicarlo en todo el cuerpo.
-Normalmente, los autobronceadores no tienen ningún efecto fotoprotector. Por tanto, no olvides la crema solar si vas a exponerte al sol.
-Es mejor si utilizas un autobronceador que contenga activos hidratantes, sin alcohol para el rostro e hipoalergénico, incluso sin perfume, para evitar alergias.
Foto: Bobbi Brown
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